El obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, en la conferencia ‘Conversaciones para la alianza de empresa y familia’ ante decenas de empresarios, en el foro de encuentro empresarial impulsado por la Cámara de Alicante. EFE/ Manuel Lorenzo

El obispo Munilla del futuro Gobierno: virgencita, que me quede como estoy

Alicante (EFE).- El obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, ha vaticinado que el nuevo ejecutivo de Pedro Sánchez estará sometido a la presión de las minorías parlamentarias para seguir gobernando, lo que le ha llevado a exclamar “virgencita, que me quede como estoy” al temer que “cualquier cosa que ocurra vaya a ser problemática”.

Durante la conferencia ante un centenar de empresarios titulada “Conversaciones para la alianza de empresa y familia”, organizada por la Cámara de Comercio de Alicante, el obispo ha afirmado que a la Iglesia le afectará lo que él considera “crisis política” actual debido a que el Ejecutivo “tiene una serie de compañeros de camino con pocos votos”.

En referencia a Junts, ERC, PNV y Bildu, ha alertado de que “si alguno de ellos pide la cabeza de Juan Bautista en una bandeja, (Pedro Sánchez) se la tiene que dar sí o sí porque, si no, no puede seguir gobernando”.

“Es estar bajo una presión en la que cualquier minoría, para hacerse notar, puede estar pidiendo algo disparatado sin que sepamos bien qué es eso”, tras lo cual ha señalado “virgencita, que me quede como estoy porque cualquier cosa que ocurra va a ser problemática”.

Aunque ha evitado profundizar en la investidura de Sánchez o en la ley de amnistía, en un momento de su conferencia sobre los empresarios y la familia el obispo ha calificado de “momento especialmente grave para la vida de España la deriva sociopolítica tan errática de los últimos años y últimas semanas”, y ha calificado de “un poema” que el proceso de investidura.

El obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, en la conferencia ‘Conversaciones para la alianza de empresa y familia’ ante decenas de empresarios dentro del foro de encuentro empresarial impulsado por la Cámara de Alicante. EFE/ Manuel Lorenzo

“Este desnortamiento es la punta del iceberg del ataque a la familia”

Presentado por el presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, Carlos Baño, y vicepresidente y copropietario de Carmencita, Jesús Navarro, y con la presencia del secretario autonómico para la Familia, el popular Nacho Grande, Munilla (San Sebastián, 1961) ha considerado que la crisis que sufre el país no solamente política sino que “este desnortamiento es la punta del iceberg” del “ataque a la familia”.

En este sentido, ha apuntado que “la causa principal de la infelicidad en la sociedad es el olvido de Dios y la inestabilidad de las relaciones familiares”, un concepto que cree que no lo respaldan suficientemente las administraciones sino, a veces, todo lo contrario al favorecer los procesos de separación no traumática o divorcio.

El obispo vasco de Orihuela-Alicante ha apostado por también implementar políticas e iniciativas públicas a favor del fortalecimiento de las relaciones familiares y de la natalidad para evitar “familias disfuncionales”.

Y ha aprovechado la presencia de decenas de empresarios para proponer convenios entre las mercantiles y los centros de orientación familiar (COF) para mejorar la estabilidad familiar de las plantillas de trabajadores.

El obispo ha planteado, incluso, la creación de un “distintivo del compromiso y alianza empresa-familia” a las firmas que den a conocer a sus empleados la existencia de esos COF y que faciliten que los trabajadores acudan a ese servicio.

Para ello, Munilla ha señalado que se podrían firmar convenios que incluyan una declaración de intenciones en el que se ponga en valor el reconocimiento del valor de la familia, y ha sugerido que esos acuerdos se puedan rubricar durante la celebración de la I Feria Diocesana del 19 al 21 de enero de 2024 en Fira Alacant, que llevará por lema ‘Lux Mundi’.

El modelo alimentario de Cáritas

Preguntado por los empresarios por el cambio del modelo de ayuda alimentaria por parte de Cáritas, Munilla ha explicado que, efectivamente, se está produciendo un cambio de paradigma debido a la imposición de la normativa de la UE por razones sanitarias para que se elimine la distribución directa de alimentos y se cambie a favor de unas tarjetas cargadas con dinero para la adquisición de productos básicos.

Esto es así, ha insistido, porque esas normativas “complican la vida” con unos requisitos “draconianos” que no puede atender la Iglesia bajo la amenaza de “sanciones astronómicas”, como son contar con dispositivos de almacenamiento en frío de la comida antes de la distribución.