El Consell batalla «por tierra, mar y aire» para volver al texto inicial del Tajo

València (EFE).- El Gobierno valenciano batalla «por tierra, mar y aire» para que el plan del Tajo vuelva al texto que se acordó y votó en el Consejo Nacional del Agua sobre el trasvase Tajo-Segura y que los caudales ecológicos se determinen en función del estado del río cada año, y hará todo lo necesario para defender los intereses de la agricultura valenciana.

Así lo ha manifestado la consellera de Agricultura y Transición Ecológica, Isaura Navarro, quien no ha descartado acudir a los tribunales para que la disposición adicional novena se recoja tal y como se remitió en un principio al afirmar: «Valoraremos las acciones oportunas cuando tengamos la respuesta del Consejo de Estado y en función de lo que apruebe el Consejo de Ministros».

En la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Gobierno valenciano, Navarro ha contestado a las preguntas de los periodistas sobre el conflicto relativo al trasvase Tajo-Segura y ha afirmado que la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, «no acaba de aterrizar en los hechos» cuando habla de esta cuestión, pero los hechos «son claros y están documentados».

La vicepresidenta tercera y ministra sostiene que el documento remitido al Consejo de Estado que afecta al trasvase Tajo-Segura es el que fue respaldado mayoritariamente en el Consejo Nacional del Agua, en contra de lo que dijo el president de la Generalitat, Ximo Puig, quien reivindicó este martes que el acuerdo del Consejo Nacional del Agua sobre el trasvase Tajo-Segura «se tiene que respetar» y si no va a ser así, volver convocar a este órgano y tomar «otra decisión».

Un texto sobre el Tajo «diferente» del que se aprobó en el Consejo del Agua

En la misma línea que Puig (PSPV-PSOE), Navarro (Compromís) ha manifestado este viernes que el texto remitido por el Gobierno al Consejo de Estado es «diferente» del que se aprobó en el Consejo del Agua y contiene «modificaciones sustanciales» que cambian la disposición adicional novena que se votó y que decía que se determine cada año, tras el análisis científico de las masas de agua, «la subida o no» del caudal ecológico. «Si no es necesario subirlo, que no se suba, es muy sencillo» ya que lo contrario podría ser arbitrario, ha defendido Navarro.

Desde la Comunitat Valenciana se han presentado alegaciones y la consellera, que ha presentado un voto particular, estuvo presente en nombre del Gobierno valenciano en la concentración de esta semana en Madrid frente al Ministerio de Transición Ecológica y se reunió con el secretario de Estado de Medio Ambiente después de ese acto. «Estamos en la batalla por todas las vías posibles para recuperar el texto de la disposición novena», ha manifestado.

¿Quién miente?

Preguntada por quién miente en este conflicto, la consellera ha relatado que el texto que se remitió para la votación en el Consejo del Agua y que recibió el voto a favor de la Generalitat, fue «el único que se votó», pero si después de escuchar a las Comunidades Autónomas, se ha decidido su modificación, ha sido posterior a la votación y ahí el voto valenciano cambia a desfavorable, ha dicho.

Según Navarro, en el Consejo del Agua, Castilla La Mancha fue la que intervino en contra del texto por lo que, aunque no se ha dicho explícitamente, «cualquiera puede entender lo que ha sucedido».

Asimismo, ha señalado que el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, estuvo presente durante toda la reunión del Consejo del Agua, mientras que la ministra acudió al final, cuando todo estaba «cerrado y debatido».

Volver a la «senda del diálogo»

El martes, tras la concentración celebrada en Madrid contra el recorte del trasvase, la consellera se reunión con Morán y le pidió volver a la senda del diálogo y llegar a acuerdos para un texto «donde todos nos sintamos reflejados». Según ha dicho, Morán «sabe, y así me lo reconoció, que el único texto que se sometió a votación fue el que nos habían remitido» y que después, por votos particulares e intervenciones, se cambió.

«Ellos consideraron que había que modificar, el porqué no me lo ha explicado», ha insistido sobre un documento que había superado todos los informes preceptivos y las sentencias del Tribunal Supremo sobre caudal ecológico, ha añadido.

Sobre la posibilidad de abrir la vía judicial, Navarro ha afirmado que ahora estamos en la fase previa y el Gobierno valenciano hará «todo lo que sea para defender los intereses de la agricultura y para cuidar la calidad del agua del río», pero también ha indicado que «haya pasado lo que haya pasado», el Gobierno valenciano quiere volver a la senda del diálogo porque «no le interesan las guerras del agua ni los discursos antiguos y demagógicos».

Una vez se hagan las inversiones de 1.000 millones presupuestados por el Gobierno para depuración de aguas en Madrid, habrá más calidad y cantidad de agua y entonces es cuando habría que analizar si hace falta aumentar el caudal ecológico, ha señalado.

Respecto a las declaraciones del diputado de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví, que dijo ver a Ximo Puig «demasiado amable» con el Gobierno central en esta cuestión, Navarro (también de Compromís) ha defendido que la Generalitat ha sido «suficientemente contundente».