Desmantelado cártel balcánico que operaba en la Comunitat Valenciana

València, 29 oct (EFE).- Agentes de la Policía Nacional, en una operación conjunta con Europol y la Policía de Serbia, han desmantelado una organización criminal de origen serbio y de carácter transnacional dedicada al tráfico de armas, de drogas y al blanqueo de capitales, y ha detenido a 23 personas en la Comunitat Valenciana y Cataluña y a otras 2 en Serbia.

El grupo, asentado en el este de España, contaba entre sus integrantes con un objetivo prioritario para Europol, el líder de la organización, considerado como una de las personas más relevantes de los cárteles balcánicos, según han informado este sábado fuentes policiales.

La operación contra el cártel empezó en febrero

La investigación se inició en febrero, gracias al intercambio de información con las autoridades serbias sobre la existencia de una organización criminal que estaría actuando entre España y el país balcánico, y ha supuesto un dispositivo en el que han participado más de 300 efectivos policiales, entre ellos dos funcionarios serbios.

Los investigadores han llevado a cabo 14 entradas y registros de forma simultánea en ambos países y han detenido a un total de 25 personas (23 de ellas en las provincias de Alicante, Barcelona, Tarragona y Valencia, y dos en Serbia), de las que 11 han ingresado en prisión.

Además, se han desmantelado seis plantaciones de marihuana e intervenido 4.000 plantas de esa sustancia, 63 kilos de cogollos envasados al vacío aptos para su distribución, cerca de 450.000 euros, cuatro vehículos, un rifle, tres armas simuladas, gran cantidad de munición real y tres relojes de lujo.

Las pérdidas para el cártel

El desmantelamiento de las plantaciones de marihuana y la incautación de la droga ha ocasionado a este grupo criminal pérdidas de 660.000 euros y una privación de ganancias por las cosechas de un valor aproximado de más de dos millones de euros anuales.

Con esta actuación se da por desmantelada una de las organizaciones más importantes del conglomerado que conforman los cárteles balcánicos, según han señalado las mismas fuentes.

Una vez localizados e identificados todos los integrantes de la organización, se descubrió que se encargaban de la explotación de varios cultivos de marihuana en distintos puntos de España, producción que era distribuida en diferentes países europeos, donde su valor se multiplica de forma exponencial.

Los beneficios se blanqueban en Serbia

Los beneficios eran blanqueados principalmente en Serbia, donde se desarrollaba una investigación policial de forma paralela, y el centro neurálgico era la zona del Levante, donde residían el jefe de la organización y sus lugartenientes y coordinaban, planificaban y decidían sobre las cuestiones más importantes del grupo.

Gracias a la cooperación policial internacional, se supo que los investigados tenían un pasado vinculado con el tráfico de armas y eran peligrosos, y que estaban implicados en cultivos masivos de marihuana en plantaciones de interior.

La organización se ordenaba de forma piramidal, con una clara distribución de funciones, de forma que todos sus integrantes actuaban de manera coordinada y subordinada bajo «una férrea disciplina» marcada por la profesionalidad en sus medios para garantizar su seguridad.