El Gobierno dará 90 millones a la Comunitat para la gigafactoría de baterías

València (EFE).- El Gobierno dará una ayuda de 90 millones de euros a la Comunitat Valenciana para realizar inversiones en este territorio orientadas a la construcción de la fábrica de baterías que Volkswagen instará en la localidad valenciana de Sagunto.

Esta es una de las medidas que recoge el real decreto ley aprobado el martes por el Consejo de Ministros y que se publica este miércoles en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

El Gobierno considera necesario apoyar a la Comunitat Valenciana en la instalación de esta gigafactoría, pues destaca que el despliegue de la batería eléctrica «irá relacionado con la reducción de los costes en la fabricación y comercialización del vehículo eléctrico, y sin duda, será un factor de competitividad del sector».

El 6% de la población activa

Destaca que esta autonomía «tiene una importante aportación al sector del automóvil», con un sector que representa en torno al 6 % de la población activa de la Comunitat, y cerca del 5 % de este empleo es de «Alta Intensidad Tecnológica».

Adicionalmente, añade, «es un punto neurálgico para el desarrollo del sector por su buena comunicación con otros centros de producción de automóviles, uno de los cuales se ubica en la propia Comunitat», y por su «situación estratégica, que facilita los intercambios comerciales con terceros países».

Así, el Gobierno contempla una ayuda de 90 millones para facilitar las inversiones orientadas a la construcción de una fábrica de baterías en esta autonomía, «con un alto estándar de protección al medioambiente y eficiencia energética, y un alto grado de innovación, de forma que globalmente el sector avance en la senda de la doble transición verde y digital».

Descarbonizar los ecosistemas de movilidad

En el decreto, se destaca que la Estrategia de movilidad sostenible inteligente y su plan de acción, impulsados por la Comisión Europea, implica la necesidad de descarbonizar los ecosistemas de la movilidad para dar respuesta al cambio climático.

A ello se une la introducción de nuevos modelos de negocio y tecnologías cada vez más disruptivas, en un marco en el que la resiliencia de las economías y la consecución de un cierto grado de soberanía tecnológica e industrial en los países de la UE son objetivos irrenunciables.

«Estos ambiciosos objetivos deben ir acompañados del desarrollo de la actividad industrial de producción de vehículos eléctricos a un ritmo superior al que se viene realizando y en unas condiciones tales que permita un crecimiento inteligente, sostenible e inclusivo», añade el decreto.

Movilidad de cero emisiones

Asimismo, señala que los agentes económicos «deben ver los efectos positivos que para la economía europea tiene la apuesta por una movilidad cero emisiones, a pesar del riesgo inherente al cambio en el modelo de fabricación de vehículos de combustión interna a vehículos no contaminantes».

Indica que todos los análisis sobre el desarrollo del vehículo eléctrico consideran que lo relativo a las baterías (incluidas las materias primas) «suponen un elemento fundamental, y pueden convertirse en un cuello de botella, en el ecosistema de producción del nuevo vehículo eléctrico y conectado».

Por ello, advierte de que el posicionamiento de España en el sector de automoción en los próximos años «depende significativamente de tener un suministro de baterías garantizado, estable, y con los menores costes posibles».

En este sentido, afirma que dadas las condiciones actuales geopolíticas, económicas y de escasez de plantas suministradoras, «urge dotar de elementos de apoyo para que España tenga asegurada la fabricación de baterías que asegure al menos una parte sustantiva de la demanda nacional».