Martirio defiende que hay mucho el talento joven pero solo llega la música «clínex» sin calado

Por Rosabel Tavera |
Castelló (EFE).- María Isabel Quiñones, Martirio, llega a la Fira Trovam de Castelló para hacer balance de 35 años de carrera musical y compartir experiencias sobre un sector que está, a su juicio, «muy raro y extraño», que encumbra canciones «clínex» y música «con muy poca profundidad» y «muy de rebaño».

Y en ese mundo actual, además, cuesta «muchísimo» sobrevivir aunque ella, según destaca en una entrevista con EFE, ve también artistas jóvenes y mucho talento en nombres como Silvia Pérez Cruz, Maui o Carmen París.

La artista onubense ofrece una charla este sábado dentro de la programación profesional de la Fira Trovam! de Castelló, que comenzó el pasado miércoles y que contará también con la presencia de Amparo Llanos de Dover o Jorge Martí de La Habitación Roja y con los conciertos de Depedro, Xavi Sarrià, Smoking Souls, Low, Chill Mafia, Muerdo, La Ludwig Band, Tesa, Colomet o Las Dianas.

Una creatividad que no llega

La cita, que pone a la ciudad de Castelló en el epicentro de la actividad musical, pone el acento en identificar las necesidades y los retos de este sector cultural y genera espacios para impulsar el negocio musical.

Martirio asegura que no quiere ser «catastrofista» pero ve el panorama actual «muy raro, muy extraño», porque, pese a que existe «una creatividad enorme», solo se recogen y promocionan unos tipos de música.

«El talento está en muchísimos sitios, pero no llega», asegura la artista, que explica que «cuando la gente se entera de que existe, se siente muy satisfecha».

Lo que llega al público, en general, «es muy fácil, muy enajenante, muy de rebaño y con muy poca autocrítica, profundidad y duración». «El otro día me subí a un taxi y no sabía cuándo acababa una canción y cuándo empezaba otra», bromea para añadir: «Lo que se promulga en los medios a mí no me gusta».

Se contrata «según los seguidores»

Sin embargo, añade la artista, «hay muchísimo talento joven, que nunca ha estado tan preparado». Entre ellos cita a su hijo, el productor, antropólogo y músico Raúl Rodríguez, que está a punto de publicar su tercer libro-disco; la artista sevillana Maui; la cantautora catalana Silvia Pérez Cruz y la también catalana Carmen París.

La cantante onubense durante una actuación, en una imagen de archivo. EFE/Archivo

«Grupos y cantaores totales, mujeres valientes, empoderadas y libres haciendo cosas preciosas» que, lamenta, no llegan al público porque «se contrata según los seguidores que tengas». Es un tema que «se te escapa de las manos», porque «hay gente que sabe controlar muy bien las máquinas y cómo controlar» los gustos y tendencias.

Martirio explica que antes «te podían tener manía en una casa de discos, o podías no gustarles tú», pero «ahora es una máquina quien decide quién es artista, y eso me aterroriza», asegura.

Canciones de usar y tirar

«Se hacen muchas canciones clínex», de usar y tirar, en las que «todo está controlado» y donde «hay muy poca reflexión». Esto, en su opinión, «no va a perdurar ni a transformar la sociedad» porque «quita criterio, pensamiento y libertad, y quita una forma de enfrentarse a cualquier tipo de injusticia».

Para ella, la música «mueve mucho contra la injusticia o en pro de la belleza. Es una revolución y una alegría».

Haciendo balance de su carrera, tal y como expondrá en el Trovam!, se reafirma en el acierto de separar su persona del personaje público gracias al personaje de Martirio. Esa dualidad le ha permitido «tener el ego domesticado», porque «te condiciona mucho que esté todo el mundo mirándote».

Icono de la modernidad

En sus 35 años de andadura, erigida como icono de la modernidad, la irreverencia, de la reinvención de la copla, del empoderamiento femenino y poniendo voz a diferentes problemas desde su fino sentido del humor, ella destaca su «gran capacidad de trabajo» y la gente que la ha ayudado en esta travesía.

«No de la industria, sino amigos y artistas que me han ayudado desde con mi imagen hasta con las canciones. Gente especialísima y maravillosa», con quien ha colaborado a lo largo de los años como su propio hijo Raúl, Kiko Veneno, Pata Negra o Chano Domínguez.

Ha vivido además, asegura, «experiencias únicas» con artistas como Buena Vista Social Club y Compay Segundo, ha podido cantar con Chavela Vargas, con Maria del Mar Bonet… Y todo ello le ha hecho «muy feliz».

Reconoce a EFE que también ha pasado épocas malas pero siempre ha vivido su carrera haciendo lo que le «ha dado la gana, con la libertad» como su bandera y su éxito.

Ser libre por encima de todo

Ha conseguido, así, «ser libre» y hacer lo que ha querido «por encima del éxito, del dinero y de apreciaciones de gente». Y ha aprendido mucho de la gente, ha viajado, ha hecho incursiones en tantos géneros como ha querido y sobre todo, está «todavía con la cabeza muy bien puesta».

Martirio está actualmente girando con «Travesía», junto a su hijo Raúl Rodríguez, un músico que le acompaña y conoce «como nadie» y con el que recorre su carrera. También con Chano Rodríguez y su espectáculo de 25 años de «Coplas de Madrugá», con quien estará el día 7 en el Teatro Olympia de València.

Además, es una gran comunicadora y ofrece charlas y conferencias de manera incansable: «El trabajo me quita los dolores», reivindica para confesar: «Me gusta contar cosas, comunicarme, cantar a capela, abrirme… y siempre con un sentido de rebeldía y mucho sentido del humor».

Edición web: Adolfo Ibarra