Los médicos prevén un inicio de 2023 complicado

València (EFE) / Concha Tejerina.- Los servicios de Urgencia hospitalarios y los centros de Atención Primaria están sometidos a una «enorme tensión» a escasas horas de acabar 2022, un año en el que se han adelantado las infecciones respiratorias, que han crecido en torno a un 15 o 20 % respecto a antes de la pandemia, y que hace prever que el inicio de 2023 «sea más complicado».

Así lo señalan EFE el presidente la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) en la Comunitat Valenciana, Javier Millán, y la presidenta de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria (SoVaMFIC), María Ángeles Medina, que coinciden en señalar que esta presión asistencial no se debe solo al incremento de enfermedades respiratorias sino a la falta de recursos y a una planificación inadecuada.

Al respecto, el epidemiólogo e investigador de la Fundación de Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunidad Valenciana (Fisabio) Salvador Peiró afirma a EFE que es «posible, pero improbable» que la situación se agrave en principios de año porque «cuando se contagia mucha gente, a los virus se les hace cada vez más difícil encontrar un susceptible».

Según el último Boletín del Sistema de Vigilancia de Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) de la Comunitat Valenciana (SIVIRA CV), en la semana 51 (del 19 al 25 de diciembre) la incidencia era de 1.300 casos por cada cien mil habitantes (872 a nivel nacional), un 7,4 % inferior a la de la semana anterior (1.404).

SITUACIÓN A FINALES DE 2022

Según Millán, la situación este año ha sido «complicada» y en el último trimestre se ha producido un incremento de las urgencias en la Comunitat Valenciana de en torno a un 10 o 15 %. «Los días más difíciles son el 26, 27 y 28 y probablemente los sean el 2, 3 y 4 de enero, según el actual contexto epidémico y otros factores asociados», explica.

Javier Peiró considera que es una situación «muy parecida a las prepandémicas aunque algo adelantada, ya que en temporadas habituales esta situación la tendríamos a mediados de enero», y parece que después de «dos años tranquilos (excepto covid) no nos acordamos, pero casi todos los años tenemos temporadas de enfermedades respiratorias con saturación de urgencias».

«El ‘adelantamiento’, aunque sea de unas semanas, tiene sus problemas porque buena parte de la plantilla sanitaria está de permisos de navidad/año nuevo y se nota», añade Peiró.

«La situación es complicada y mucho más estos días», afirma Millán, jefe de Urgencias del Hospital La Fe, que indica que la causa está en múltiples factores, no solo las enfermedades respiratorias, que es cierto que se han adelantado respecto a otros años.

Según indica, alrededor de un 28 % de las infecciones respiratorias que se atienden en Urgencia, en adultos, está causado fundamentalmente por la Gripe A, un 20 % por la covid-19 y entre un 7 u 8 % por el Virus Respiratorio Sincitial (VRS).

TENSIÓN SANITARIA

Pero también el sistema sanitario está sometido estos días a una «enorme tensión» tras varios años de pandemia, la falta de recursos, el recambio de profesionales, las listas de espera, o porque la planificación que se ha llevado a cabo en algunas comunidades autónomas no ha sido la adecuada, añade el especialista.

Según Millán, trabajan desde hace tiempo en aportar soluciones y el pasado 15 de noviembre reclamaron la necesidad de un «gran pacto de todas las partes por la Sanidad» que aporte soluciones para esa planificación adecuada de los recursos.

«Retirar las mascarillas después de dos años difíciles y en los que hemos estado prácticamente confinados hace que estemos expuestos a otros tipos de virus respiratorios a los que, hasta ahora, nos exponíamos de forma estacional los meses de invierno. Después de dos años la situación es más agudizada», afirma.

Tras indicar que se estima que las infecciones respiratorias han crecido un 20 %, Medina recuerda que en los últimos 18 años «hemos estado saturados en Atención Primaria siempre en estas fechas» por los virus estacionales y por las vacaciones de los médicos, y las condiciones «no han hecho más que deteriorarse año tras año».

«Demasiados años sin mejorar hace que ahora sea muy complicado salir de esta crisis», señala para añadir que la SoVaMFIC va a participar en la propuesta de una Ley General de Atención Primaria de ámbito nacional, «una ley garantista para la población y que blinde este nivel asistencial con financiación y gobernanza propia».

UN INICIO DE 2023 «COMPLICADO»

Millán prevé un principio de nuevo año «más complicado» y señala que aunque primero se ve el aumento de casos en los niños y luego pasa a la población adulta, en Urgencias la situación «no se ha estabilizado» y hay una incidencia de enfermedades respiratorias de más de 3.500 casos por cada cien mil habitantes en menores de 4 años.

«Es de prever, y después de los días de fiesta, que la situación se complique un poco más», señala el presidente del SEMES en la Comunitat Valenciana.

A juicio de Peiró, es «posible, pero improbable» que la situación empeore, aunque indica que hasta la segunda semana de enero «no sabremos muy bien qué pasa», y explica que hay «mucho contagio y, en ausencia de medidas de control de la transmisión, los brotes alcanzarán pico y cederán por agotamiento de susceptibles».

«La curva de VRS es llamativa en ese sentido: se adelantó unas cuantas semanas y también se adelanta el pico y la caída», afirma el epidemiólogo, que añade que la situación esperable «es la que tenemos. Bastantes casos pero pocos casos graves de covid. Eso pasa por el uso de mascarilla y la reducción de contactos en todos los sintomáticos respiratorios y cuartas dosis en mayores y vulnerables».

Al respecto, Medina señala que enero y febrero «se prevén complicados en lo asistencial y en lo laboral», ya que desde distintas entidades se ha planteado una huelga de médicos de Atención Primaria.

También plantea la necesidad de «hacer mucha pedagogía» entre ciudadanos, empresas y médicos hospitalarios para que no se encarguen de hacer las bajas que no inicien ellos mismos, una medida que entrará en vigor el 9 de enero, y que considera que «no se ha divulgado lo suficiente como para no esperar algún desencuentro».