Médicos senior de La Fe ofrecen su bagaje y su experiencia

Concha Tejerina

València (EFE).- Son médicos senior y trabajan en la sanidad desde hace casi medio siglo, un tiempo durante el cual han adquirido un bagaje profesional y personal que quieren que se reconozca y, además, ponerlo al servicio del Hospital La Fe de València, donde ejercieron durante un periodo de su vida, y de la Administración tras afirmar que han conocido «una sanidad pública mucho mejor» que la actual.

Son los doctores Fernando Carbonell, impulsor y presidente de la Asociación Médicos Senior Hospital La Fe (AMESFE), y Daniel Luna, secretario de la entidad, que en una entrevista con EFE reivindican la figura del «médico responsable», aquel que ofrece al paciente una atención integral, humana y con una continuidad en el seguimiento.

Estudiaron juntos la carrera de Medicina e hicieron la residencia MIR en 1977 en el antiguo Hospital La Fe de Campanar, Luna en la especialidad de cirugía cardiovascular y Carbonell en cirugía general y digestivo. Aunque ambos tienen 73 años, el primero ya está jubilado y el segundo sigue ejerciendo en un hospital privado.

Origen de la asociación

Carbonell explica que «era necesario» crear esta entidad porque, asegura, es una «gran desilusión» que en un hospital como La Fe, donde él ha trabajado durante 42 años y se ha formado a más del 60 % de los médicos de la Comunitat Valenciana, «al día siguiente de cumplir los 65 años te dicen: fuera».

«Médicos que están absolutamente bien, tienen una mente clarísima y una experiencia bestial, después de jubilarse desaparecen y no los ves nunca más», lamenta Carbonell, que subraya que la Asociación que han impulsado es la primera de estas características que se pone en marcha en la Comunitat.

Los doctores Daniel Luna (izq) y Fernando Carbonell, secretario y presidente, respectivamente, de la Asociación Médicos Senior Hospital La Fe (AMESFE). EFE/Manu Bruque

A su juicio, la sanidad pública debería «aprovechar la experiencia acumulada de años en muchas materias» de los facultativos, no solo para opinar sobre problemas sanitarios sino para aportar todo el bagaje acumulado durante décadas en distintas especialidades médicas.

De hecho, ya son cerca de 300 los facultativos que se han interesado en formar parte de la entidad, médicos con más de 65 años, algunos en activo y otros jubilados; el único requisito para entrar es que hayan desarrollado parte de su actividad laboral en La Fe de València.

Los médicos senior quieren sentirse escuchados

Carbonell señala que quiere que el hospital «reconozca» su labor, lo que han hecho, sentirse escuchados porque han «aportado un valor extraordinario que nadie», dice, les reconoce, y también reclama que les traten como se merecen: «La Fe es mi hospital, mi casa, y si vuelvo enfermo a mi casa quiero que me traten bien».

Y es que su generación de médicos «ha hecho lo que es el hospital La Fe. Si contamos los días de guardia, yo he contado cinco años de mi vida los que he pasado encerrado en el hospital», advierte.

«Tenemos opinión y podríamos proponer soluciones, que probablemente serían viables. Hay muchas aportaciones que podríamos hacer pero resulta que somos mayores, viejos, y la sociedad nos aparta», critica Fernando Carbonell.

Otra sanidad pública mejor

El primer objetivo de los Estatutos de la nueva entidad es la defensa de la salud pública, y al ser preguntados por cómo ven la actual situación sanitaria afirman que han conocido «otra sanidad pública mucho mejor».

Ante ello, reivindican la figura del «médico responsable», un facultativo que vea al paciente, le diagnostique, le indique el tratamiento o la cirugía que precise y le asista en el posoperatorio, y «no de manera telemática, que es como -avisa- nos da la impresión que funciona ahora la sanidad».

«Yo toco al paciente y le escucho», afirma Carbonell, que indica: «Eso no lo hemos sabido transmitir a las nuevas generaciones en esta sociedad en la que vivimos al día y con rapidez. Somos hombres de nuestro tiempo, pero hay cosas que deberían volver».

A su juicio, a los distintos gobiernos que ha habido al frente de la sanidad valenciana se les debería haber «caído la cara de vergüenza» por haber obligado a los médicos a jubilarse a los 65 años y, tiempo después, ofrecerles incentivos para que sigan ejerciendo.

También critican cómo están planificadas las especialidades y el hecho de que no se programe en su momento para sacar las plazas de médico interno residentes (MIR), y consideran que la actual sanidad pública está «pagando los errores» que se han cometido durante años, lo que está haciendo crecer en hasta un 30 % los seguros privados, señala Luna.

Preguntados sobre la próxima huelga anunciada por el sindicato médico CESM en la Comunitat Valenciana, lo consideran «un problema ahora mismo político, de cara a las elecciones, y porque durante muchos años, con el PP y con el Botànic, ha habido plazas que no se han sacado a concurso y ahora se han sacado pero no se adjudican».

Sus propuestas

Aseguran que desde la Asociación quieren «forzar» a la Administración sanitaria a que tengan protocolos de tratamiento y de asistencia que favorezca las unidades de hospitalización domiciliaria, que son la continuación del tratamiento en el hospital. «Nos preocupa que a los ancianos de esta sociedad los aparten, los tiren a la calle», alertan.

Para disminuir las listas de espera para una intervención quirúrgica, que reconocen es «un problema complejo», aconsejan indicar bien la cirugía y hacer por las tardes lo que llaman «peonadas», realizando operaciones en hospitales privados o semiprivados.

En el caso de la fuga de médicos al extranjero, afirman que lo hacen por un «problema económico» ya que en España el incremento de los sueldos ha sido «muy pequeño» y en otros países «les reciben con los brazos abiertos y les pagan el doble o el triple». EFE