Puig reclama un «reset territorial» para una España polifónica que no ahogue

València (EFE).- El president de la Generalitat, Ximo Puig, ha reivindicado este domingo la necesidad de «un reset territorial» para lograr una España «polifónica» que no «ahogue» el potencial de ninguna autonomía, y en especial el de la Comunitat Valenciana.

Durante su discurso institucional con motivo del 9 d’Octubre, Día de la Comunitat Valenciana, el president ha insistido en reclamar una financiación justa, que se condone la deuda ligada a la infrafinanciación y que haya una cogobernanza eficiente.

Según ha señalado, en España es necesario «dar todos para ganar todos», y ha reclamado «respeto» como «el mejor remedio» para «sanar fracturas» como el que no se acuerde una financiación justa para todos los territorios, que no se pacte una fiscalidad que evite el ‘dumping’, o que no se concierte una acción conjunta por la sostenibilidad y la autonomía energética.

El president ha insistido en que es «imprescindible», a pesar de todas las dificultades, unos pactos autonómicos de segunda generación que «actualicen» el Estado autonómico.

«Acuerdo, unión e interés general, ese es el itinerario y juntos estoy convencido de que lo vamos a recorrer», ha aseverado Puig, quien ha garantizado que los valencianos están preparados para afrontar esta «década de oportunidades» y ha reivindicado las transformaciones conseguidas en estos cuarenta años de autogobierno.

Reivindicación del autogobierno

Puig ha dedicado la primera parte de su discurso a recordar que en 1982, cuando se aprobó el Estatut d’Autonomia, los valencianos venían de «un silencio antiguo y muy largo», que se rompió con un autogobierno democrático que ha permitido libertad, derechos y convivencia sin renuncias ni exclusiones y con diversidad.

Igual que entonces los valencianos tomaron partido, hoy tampoco son indiferentes a las graves dificultades que provoca la inflación en las familias, y por ello la Generalitat ejerce con «responsabilidad plena» las competencias autonómicas, con «lealtad» al pueblo valenciano, ha destacado.

Puig ha reivindicado que el autogobierno ha permitido una «enorme transformación» de la Comunitat, pues ha sido «una palanca de progreso, una garantía de derechos y un instrumento útil» para vivir mejor, ya que esa es la base del estado de bienestar.

En el ámbito económico, ha reivindicado que ha permitido iniciativas como impulsar que Volkswagen haya elegido la Comunitat Valenciana para «la mayor inversión industrial de la historia de España», por lo que ha hecho un llamamiento a no caer en la «nostalgia» y proyectarse hacia el futuro.

El president ha alertado de que en estos momentos «los peores fantasmas del pasado», como el fanatismo, la guerra y la incertidumbre» se extiende por Europa, y antes las dificultades emerge el peligro de «recluirse en la nostalgia» y ponerse al resguardo de un «pasado añorado», de un tiempo «idílico que nunca existió».

Respeto y acuerdo

A juicio de Puig, el nuevo horizonte de la Comunitat Valenciana pasa por el respeto y por el acuerdo. Respeto para superar las individualidades, pues se ha visto en la pandemia que «nadie se salva solo» y ante la inflación que «nadie ha de quedar al margen», ha destacado.

Asimismo, ha asegurado que la mejor manera de combatir la exclusión es el pleno empleo, al que nunca van a renunciar, y ha apelado al esfuerzo compartido, pues el estado de bienestar es, según ha señalado, «justicia fiscal, justicia social».

Acuerdo porque, según ha defendido, es necesario transigir límites que «fronterizan la convivencia» y pactar no suponen «traicionar», sino «avanzar», aunque requiere siempre de voluntad, como ha demostrado el diálogo social que la Generalitat mantiene con patronal y sindicatos, o el diálogo político que supone la Alianza contra la inflación que se va a cerrar este mes con municipios y Diputaciones.

El president ha destacado que este 9 d’Octubre los valencianos cumplen 784 años juntos, con la fortaleza de los 40 años de autogobierno democrático, con la confianza en los valencianos y con la lección que dejó el poeta oriolano Miguel Hernández: «Ante la adversidad, dejadme la esperanza».

Edición web: Macarena Lázaro