Puig: «Reunirse con empresarios no es signo de corrupción sino de normalidad»

València (EFE).- El president de la Generalitat, Ximo Puig, ha considerado, al ser preguntado por las últimas revelaciones del caso Azud, que «reunirse con un empresario no es un símbolo de corrupción» sino «más bien lo contrario»: «Es atender a lo que son las relaciones normales entre la institución y las empresas».

En este sentido, el también secretario general del PSPV-PSOE, partido implicado en esa causa por una supuesta trama de sobornos durante las campañas electorales de 2007 y 2008, ha añadido que algunas de las personas a las que alude el sumario del caso son «empresarios que tienen absoluta vinculación con el tejido empresarial de la Comunitat Valenciana».

Así lo ha manifestado en declaraciones a los medios tras la celebración de una reunión de trabajo sobre medidas del fomento del transporte público autonómico que ha mantenido este jueves en la estación de metro de Colón con la consellera de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, Rebeca Torró.

«Ruido» de la derecha

«No hay nada que acredite que haya habido nada de desviación, ni de poder ni de dinero», ha afirmado Puig, y ha lamentado que «la derecha intenta generar ruido porque su único objetivo es decir que todos somos iguales, y no todos somos iguales».

Asimismo, el jefe del Consell ha asegurado que «ninguna de estas personas están militando en el PSPV», ha reiterado que «si alguien hizo algo mal, si se produjo algún tipo de situación irregular, evidentemente la justicia actuará» y ha asegurado que el gobierno autonómico «respaldará siempre la acción de la justicia».

«Hemos tomado siempre las medidas oportunas; algunas han sido especialmente dolorosas, y se ha apartado a las personas que en algún momento pudieran estar encausadas, más allá de la presunción de inocencia», ha afirmado Puig.

En este sentido, ha recalcado que «la única persona» con un cargo institucional que está «claramente señalada» es el vicepresidente segundo de Les Corts, Jorge Bellver, del PP, y ha añadido que «por más que algunos estén empeñados permanentemente en ensuciar la imagen del Botànic, en 2015 acabó la etapa de la corrupción en la Comunitat Valenciana».

Campañas electorales de 2007-2008

Asimismo, se ha referido a que la investigación se centra en las campañas electorales de 2007 y 2008, cuando «había una legislación diferente sobre la legislación de los partidos».

Preguntado por si considera que el «jefe» al que hacen referencia algunas conversaciones recogidas en el sumario puede ser alguien que esté o haya estado en la Administración desde 2015, ha respondido: «Por supuesto que no».

«No sé a lo que se refieren», ha asegurado el jefe del Consell, y ha subrayado que, desde ese año, «se ha actuado con total firmeza» siempre que se ha conocido algún caso «que pudiera ser motivo de corrupción, o incluso sin llegar a la corrupción política, ante cualquier actitud no positiva».

A su juicio, la diferencia es que «el PP está aún adosado a la corrupción de tantos y tantos años» y los que hoy lo representan «están vinculados a esa herencia histórica», por lo que ha considerado que la Comunitat «no se merece volver a ese paradigma».

«Lo importante es seguir actuando en defensa del interés general y si alguna persona, sea del partido que sea, comete alguna irregularidad, hay que apartarla de manera inmediata y confiar en la acción de la justicia y en el Estado de derecho, que es lo que estamos haciendo», ha concluido.