Cesc Gay se abre a las mujeres: «Me cuesta más, pero es muy gratificante»

San Sebastián, 22 sep (EFE).- Cesc Gay (Barcelona, 1967) ha presentado hoy en el Festival de San Sebastián su última película, «Historias para no contar», que llegará a las salas en noviembre, una comedia en la que se acerca más a las mujeres.

«Tenía claro que quería hacerlo, después de ‘Truman’ y ‘Félix’ y ‘Una pistola en cada mano’, porque las historias de mujeres tienen algo. Me cuesta más -confiesa el director en una entrevista con EFE-, pero cuando lo encuentras es muy gratificante».

Con increíbles actores haciendo papelitos muy pequeños, de Anna Castillo a Jose Coronado, «Historias para no contar» retoma el esquema de «Una pistola en cada mano», de pequeñas y divertidas historias que enlazan entre sí de alguna manera, solo que en este caso, «en lugar de estar centrada en los hombres y en lo mal que nos llevamos entre nosotros -comenta-, ésta retrata las partes más ridículas de las personas y por qué mentimos y manipulamos tanto».

Son cinco capítulos, cada uno con su título-pista, que comienzan por todo lo alto con la historia a tres de Chino Darín, Anna Castillo y Javier Rey, con tono de vodevil, «mundo puertas y un perro en medio», explica Gay.

«Ricardo (Darín) ya está jubilado», dice entre risas. «No, nos quedamos con Chino porque hacía muy buena pareja con Anna, y me gustaba e triángulo con Javier porque genera tensión, esa rigidez suya, esa cosa gallega de no saber dónde está. También la suerte que pudiera venir», apunta el director, consciente de que estos «actorazos» le dicen sí porque les roba poco tiempo.

El director de «En la ciudad» cuenta a Efe que nunca piensa un papel para un actor, porque prefiere no escribir para personas: «Creo que es mejor crear personajes y, luego, es que no te puedes fiar».

A veces, porque las estrellas no pueden, otras, porque se ponen malos. Cuenta Gay que Pepón Nieto le llamó para decirle que tenía covid el día antes del rodaje. El director estaba en los premios Gaudí con Javier Cámara y le dijo «mañana te quedas en Barcelona».

«Al final hizo el papel de Pepón, pero estuvo todo el día fastidiando con el tema de que era un suplente», se ríe el catalán.

«Lo bonito de la comedia es que tiene muchos tonos, yo siempre digo que es como pintar, tienes que encontrar el color, sobre todo en películas como esta, de cinco episodios distintos, para equilibrar todo, que no tuvieran tonos muy distintos».

Alexandra Jiménez, Nora Navas y Maribel Verdú son tres amigas, actrices que se conocen de mucho tiempo atrás y que coinciden en un casting. «Las tres tienen una comedia inmensa dentro», afirma Gay.

El director y dramaturgo está ahora en un momento en el que sabe que tiene que escribir, dice: «Aún no sé qué (…) Tienes que dejar que salga y luego decides si será un jarrón o un plato, encontrar el mejor lugar para ese material».

Hasta ahora, afirma, se encuentra «cómodo» en la comedia, aunque no sabe «cuánto» le va a durar.

«A ver, son épocas -dice-. Igual la edad te pone en lugares menos intensos, al menos a mi caso. Relativizas, es distinto lo que sientes a los 30, que a los 50. No sé, hay algo de la comedia que me gusta más, pero siempre que vaya a algún lugar, que detrás haya algo».