‘Columpios Descalzos’, teatro y metáforas para concienciar sobre el suicidio

Sevilla, 31 ago (EFE).- Entender y compartir son las acciones básicas a la hora de enfrentar el suicidio, según el grupo dirigido en Sevilla por la dramaturga Verónica Jiménez, quien llevará a escena el próximo otoño con «Columpios Descalzos» una realidad cruda de la que esperan «dejar de ser espectadores» y pasar a la acción contra este drama.

‘Columpios Descalzos. Una panorámica sobre el suicidio’ recoge las voces de aquellos que se han cruzado con el suicidio, testimonios que han recogido a través de asociaciones y expertos. «Nos aconsejaron tener cuidado con cómo lo escenificamos», ha señalado Jiménez en un encuentro con EFE.

Para tratar este asunto han optado por la poesía y las metáforas: «utilizamos volcán, huracán, torbellino, abismo, palabras que las propias asociaciones nos recomendaron», ha subrayado Carmen Calleja, directora técnica de la obra. De esta forma consiguen explicar cuestiones complejas de una forma menos directa para el público.

El lenguaje es fundamental a la hora de entender las historias y enfrentar al público con ellas. «No se representa ninguna muerte en escena, lo importante es lo que nos tienen que contar estas voces», afirma Calleja.

Este joven equipo -egresados de las Escuelas Superiores de Arte Dramático españolas- enfoca el suicidio desde «la comprensión de las dos partes», aquellos que lo hacen y quienes lo viven por alguien cercano, explica una de las actrices, María Martín.

Al elenco de actores se suman Ana González y Jesús Ruiz, los tres coinciden en la importancia de ponerse en la piel de los personajes. «Leer el texto y bajar los personajes a tierra» es fundamental para comprender sus circunstancias y construir a partir de ahí, afirma González, actriz que interpreta a «la mujer sin rostro» en ‘Columpios Descalzos’.

La historia de este personaje, una mujer que vive una situación límite por el trastorno que sufre, pone el foco en cómo reacciona su entorno antes y después de su suicidio. González incide en que «no hace falta aislar ni apartar, el suicidio forma parte de la sociedad y no debe ser un estigma».

La obra se divide en tres bloques que abordan las razones potenciales del suicidio. Como explica Carmen Calleja se dividen en biológicas, personales y sociales, «lo último es terminar venciendo a este abismo».

«Hay algo de apertura, de compartir», indica Jesús Ruiz en la nave habilitada para ensayar antes del estreno. En este espacio han creado un mapa de conceptos para entender la historia de cada personaje, cuáles son los pilares de la obra y poder visualizar el texto con mayor claridad.

Aunque ya se encuentran inmersos en los ensayos de ‘Columpios Descalzos’, durante el proceso previo de documentación y escenificación han descubierto «la falta de educación» que existe y una «forma de contar las noticias» algo esquiva y con eufemismos, explica Calleja.

Durante esta entrevista admiten desconocer la fórmula correcta para hablar sobre el suicidio, que en España supuso 3.941 muertes en 2020. «No sabemos reaccionar ante una situación así, pero sí sabemos qué hacer ante una parada cardiorrespiratoria. Es muy importante educar para hacerlo presente», sentencia la actriz Ana González.

‘Columpios Descalzos’ está hecha «para todos», por lo que pretenden que cuando los espectadores vuelvan a casa «no ignoren este tema, ni se banalice», confiesa Ruiz. «Aprender a mirar y reconocer cuando alguien pida ayuda», añade Jiménez.

Directoras y actores comenzaron con los ensayos el pasado 5 de agosto, en las naves de la calle Calatrava de la capital sevillana, un espacio habilitado tras ser seleccionado por el Banco de Proyectos del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS).