El español busca su espacio en el reto de humanizar la tecnología

Belén Ortiz |

Granada (EFE).- En el complejo mundo de la inteligencia artificial, el procesamiento del lenguaje natural desempeña un papel esencial en el objetivo de humanizar la tecnología, un campo del conocimiento en el que el español, una de las lenguas más habladas del mundo, busca reforzar su posicionamiento frente a otros idiomas como el inglés.

El procesamiento del lenguaje natural es el conjunto de técnicas computacionales e informáticas que permite a las máquinas comprender y generar el lenguaje humano, ya sea oral o escrito, en cualquier idioma.

Sus posibles aplicaciones van más allá de los traductores automáticos o de los asistentes virtuales como «Alexa» y abarcan casi todos los ámbitos de la vida.

El profesor del departamento de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad de Granada Eugenio Martínez Cámara y la profesora del departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos Zoraida Callejas Carrión explican en una entrevista conjunta con EFE los retos científicos, pero también sociales y lingüísticos, a los que se enfrenta el procesamiento del lenguaje natural.

Y para la comunidad científica española uno de ellos, apuntan, es que «el desarrollo de este tipo de tecnología en español y en las lenguas cooficiales de España se produzca a la par que otros idiomas», una manera además de garantizar la igualdad de acceso a los servicios.

El español busca su espacio en el reto de humanizar la tecnología
Los profesores Eugenio Martínez y Zoraida Callejas posan durante una entrevista con EFE. EFE/Miguel Ángel Molina

«Si dependemos solo de las grandes tecnológicas, que desarrollarán los sistemas en los idiomas en los que ellos consideren que van a tener más usuarios (como el inglés), perdemos el tren», según Callejas, cuya opinión es secundada por Martínez Cámara, quien aboga por que España «aproveche la riqueza enorme de su lengua» y apueste por invertir en el procesamiento de la lengua en español.

En concreto, según el Instituto Cervantes, el español es la segunda lengua materna del mundo por número de hablantes -solo por detrás del chino mandarín- y la tercera en el cómputo global.

Y en ese objetivo, la Universidad de Granada, ciudad candidata a albergar la Agencia Estatal de Supervisión de la Inteligencia Artificial, acumula un amplio bagaje de más de 20 años de experiencia en todo lo relacionado con la tecnología del lenguaje y los sistemas de diálogo, apuntan los profesionales.

Humanizar el lenguaje y evitar sesgos

Para humanizar y hacer más natural el lenguaje robótico, explica Martínez Cámara, es necesario abordar otros retos como los lingüísticos y fonológicos, de modo que la máquina sea capaz de captar los distintos acentos de un mismo idioma, además de matices como la ironía o el sarcasmo, las multiexpresiones, las frases hechas, las expresiones complejas, la anáfora, la sinonimia…

«Algo que resolvemos de forma natural los humanos pero para lo que una máquina no tiene habilidad, y eso en el ámbito de los asistentes computacionales es también muy importante», señala el experto.

A ello se suman otras cuestiones como la de evitar los sesgos, «un reto propio de la Inteligencia Artificial en general pero también del procesamiento del lenguaje en particular».

El español busca su espacio en el reto de humanizar la tecnología
Los profesores Eugenio Martínez y Zoraida Callejas posan durante una entrevista con EFE. EFE/Miguel Ángel Molina

Por ejemplo, la posibilidad de identificar aspectos controvertidos como si un mensaje tiene un contenido sexista o no, algo a lo que el procesamiento del lenguaje natural debe prestar también atención.

Nuevos perfiles y profesiones vinculadas al procesamiento del lenguaje

Procesar toda esa complejidad de variantes requiere conocimientos no solo de informática, sino también lingüísticos, señala Callejas, y eso ha generado la aparición de nuevos perfiles y profesiones como la del lingüista computacional, cuya labor consiste en ayudar a los profesionales de la ingeniería informática a procesar y entender la lengua.

«También están surgiendo ingenieros de la lengua, que son ingenieros de informática que se especializan en el procesamiento del lenguaje», añade Martínez Cámara, quien recuerda que el procesamiento del lenguaje no se refiere solo al hablado, sino que está presente en una amplia variedad de aplicaciones y dispositivos como los buscadores o los sistemas de traducción automática.

«Hay que recordar que la primera aplicación que nos acercó a este procesamiento del lenguaje fueron los filtros antispam que teníamos hace muchos años», afirma.

Desde identificar una denuncia falsa a simplificar un texto

Las posibles aplicaciones del procesamiento no se limitan a los asistentes conversacionales como «Alexa», sino que abarcan múltiples facetas: desde ayudar a la Policía a identificar una denuncia falsa a simplificar un texto para hacerlo más legible, encontrar las argumentaciones jurídicas en una sentencia, lo que facilitaría la labor del abogado, o identificar argumentos en un discurso político, que ayudaría al trabajo periodístico.

Para los profesionales de este campo del conocimiento, el procesamiento del lenguaje natural es «la gran inteligencia artificial, porque viene a procesar el conocimiento humano que está codificado en texto, a comprenderlo y a comunicarlo», concluyen.