El rejoneador Diego Ventura cierra feria cortando su tercer rabo en Zaragoza

Zaragoza, 16 oct (EFE).- El rejoneador Diego Ventura cerró este domingo la feria del Pilar de Zaragoza saliendo a hombros del coso de La Misericordia tras cortar cuatro orejas y un rabo, valioso trofeo este último que ya había paseado por el ruedo de la capital aragonesa en otras dos ocasiones, en las temporadas de 2014 y 2018.

El rejoneador Diego Ventura sale por la puerta grande tras la corrida de la Feria de El Pilar celebrada este domingo en la plaza de toros de Zaragoza. EFE/Jvier Cebollada

Con todo, la actuación premiada de nuevo con el máximo premio posible fue la menos redonda de las tres, en tanto que, a pesar de su garra y su espectacularidad de fábrica, la faena de Ventura tuvo varias lagunas y fases deslucidas que la presidencia prefirió obviar para atender la clamorosa petición del público.

El rejoneador Diego Ventura en la lidia al primero de su lote, durante la corrida de la Feria de El Pilar celebrada este domingo en la plaza de toros de Zaragoza. EFE/Jvier Cebollada

De hecho, ya de inicio extrañó que el jinete de la Puebla del Río castigara excesivamente con un segundo rejón al claro y noble, pero a todas luces flojito, toro de Los Espartales, en un error de planteamiento que restó emoción, fuerza y recorrido a sus embestidas.

Con el toro parándose y sin seguir apenas a las cabalgaduras, tuvo Ventura que llegarle mucho para clavar y para adornarse en la suerte de la «hermosina», pasando la grupa de sus monturas de pitón a pitón. E incluso vio como en ocasiones el astado se derrumbaba sin remedio a los pies de sus caballos, desluciendo por momentos su trabajo.

Pero el siempre entusiasta y bonancible público de los rejones no tuvo reparos en seguir aplaudiendo con entrega a un jinete que le aseguró el espectáculo fuera de las suertes, remontando así su desigual ajuste y acierto a la hora de clavar banderillas.

Y tras un despegado par a dos manos, guiando sin cabezal a «Bronce», desde el tendido surgió incluso una preciosa jota dedicada al sevillano que terminó por caldear los ánimos para que se produjera esa unánime petición de rabo, una vez que Ventura fulminó al de Los Espartales de un certero rejonazo.

También tuvo sus altibajos su trasteo con el buen segundo, con alguna pasada de más y también fallos al clavar, solo que los galopes de costado, con los pitones prácticamente pegados al estribo, resultaron magistrales al ritmar el galope del toro y del valiente «Nazarí», y la ligazón en carrusel de tres banderillas cortas al violín llevaron al corte de esas primeras dos orejas de la triunfal tarde de Ventura.

Una paseó, por su parte, Rui Fernandes, que ejerció con limpieza y elegancia su labor de telonero del rejoneador estrella. Templado y correcto, dentro de su clasicismo lusitano, solo falló repetidamente con los aceros de muerte en su primero, pero no así con el basto y apagado cuarto, al que mató a la primera -de ahí el trofeo- entrando con frontal pureza.

Y otra oreja más, en tarde de diversión en familia, le dieron al aragonés Mario Pérez Langa, como premio a una labor tan voluntariosa como nerviosa frente al anovillado toro de Los Espartales que salió en tercer lugar.

Pero esos mismos nervios, acrecentados en su afán de estar a la altura tras el bombazo de Ventura, le jugaron constantes malas pasadas con el sexto, un fino, bravo y enclasado toro de Sánchez y Sánchez que le tropezó sin excepción a todos los caballos que sacó al ruedo.

Al joven jinete de Calatayud le faltó temple y ajuste en su tenso rejoneo para gobernar a un bravo ejemplar que, crecido, dueño del ruedo, llegó incluso a derribarle a él y a su caballo «Brasil» bajo las tablas de chiqueros, en un aparatoso percance del que ambos salieron milagrosamente ilesos.

FICHA DEL FESTEJO.- Tres toros de Ángel Sánchez y Sánchez y tres de Los Espartales, (3º, 4ºy 5º), despuntados para rejones, de muy desigual presentación y seriedad. En cuanto a juego, destacaron los de Sánchez y Sánchez por su nobleza y calidad, con un sexto bravo y con clase. El resto, de escasa raza y fuerzas.

Rui Fernandes, de casaca negra y oro: pinchazo, medio rejón muy contrario, pinchazo y rejonazo trasero (silencio tras dos avisos); medio rejón trasero (oreja).

Diego Ventura, de chaquetilla burdeos: pinchazo hondo trasero y rejonazo trasero contrario (dos orejas); rejonazo trasero (dos orejas y rabo). Salió a hombros por la puerta grande.

Mario Pérez Langa, de chaquetilla azul rey con adornos de plata: rejonazo trasero contrario (oreja); rejonazo trasero contrario y descabello (vuelta al ruedo).

Décimo y último festejo de abono de la feria del Pilar, con casi lleno en los tendidos -unos 10.000 espectadores- en tarde calurosa.

Paco Aguado