Felipe VI llama a la solidaridad para que los atletas reanuden su actividad

Oviedo, 28 oct (EFE).- El rey Felipe VI, en su discurso en la ceremonia de entrega del Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2022 a la Fundación Olímpica para los Refugiados y el Equipo Olímpico de Refugiados, ha hecho un llamamiento a la solidaridad para que los atletas que han tenido que abandonar sus países puedan «recuperar sus ambiciones personales» y «reanudar su actividad en condiciones dignas» así como participar en competiciones deportivas.

El rey Felipe junto a la princesa Leonor saludan a la ciclista afgana Masomah Ali Zada, integrante del Equipo Olímpico de Refugiados, premio Princesa de Asturias de los Deportes, durante la audiencia a los galardonados con los Premios Princesa de Asturisa, los jurados y miembros de los patronatos de la institución, además de las personas distinguidas con las medallas de Asturias de este año y con los premios de fin de carrera de la Universidad de Oviedo, este viernes en Oviedo. EFE/ Ballesteros

«La palabra refugiado es uno de esos términos que provoca en el oyente una profunda desesperanza», ha afirmado el rey en su intervención en el teatro Campoamor de Oviedo, en la que ha indicado que la Fundación y el Equipo Olímpico de Refugiados recuerdan que también el deporte, la alta competición y el movimiento olímpico «sirven para recordar, reflejar y paliar, en lo posible, la dura realidad que viven tantas personas en el mundo».

El presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach (c), acompañado por el boxeador venezolano Eldric Sella Rodríguez (d) y la ciclista afgana Masomah Ali Zada (i), competidores ambos en los JJOO de Tokyo 2020 como integrantes del Equipo Olímpico de Refugiados y Premio Princesa de Asturias de Deportes 2022, durante la ceremonia de entrega de la 42 edición de los Premios Princesa de Asturias celebrada este viernes en el Teatro Campoamor de Oviedo. EFE/ J.L.Cereijido

Felipe VI ha afirmado que los refugiados «lo han perdido todo», obligados a dejar sus hogares, sus países, sus vidas, por motivos» ajenos a su voluntad y siempre en circunstancias dramáticas, peligrando incluso sus vidas».

El rey ha deseado «todos los éxitos» al boxeador venezolano Eldric Sella y a la ciclista afgana Masomah Ali Zada, los dos atletas que en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 compitieron con el Equipo Olímpico de Refugiados y esta tarde participaron en el ceremonia junto al presidente del COI, Thomas Bach, al que ha felicitado por «su apoyo, liderazgo e impulso».

En su discurso, la princesa Leonor ha señalado que le preocupa «mucho» que un deportista no pueda entrenar y progresar en su carrera porque se ha visto obligado a huir de su país, por lo que ha considerado una «gran iniciativa» que los atletas tengan la oportunidad de continuar su actividad para poder llegar a competir en los JJOO.

El jurado encargado de otorgar el galardón ha valorado en la Fundación y el Equipo Olímpico de Refugiados la oportunidad que ofrece de desarrollar la actividad deportiva y personal a los deportistas en zona de conflicto y en lugares donde los derechos humanos se ven vulnerados, así como su trabajo en beneficio de la integración, educación, solidaridad y humanidad, que representa un mensaje de esperanza para el mundo.

Aunque nació con vocación de desaparecer, el equipo contó con diez deportistas en Río 2016 en su primera cita olímpica pero los avatares de la política internacional prolongaron su existencia hasta Tokio 2020 con veintinueve deportistas y el COI ya ha anunciado que habrá un equipo de refugiados en París 2024 y también en los Juegos de la Juventud de Dakar 2026.

Los veintinueve deportistas del Equipo Olímpico de Refugiados que compitieron en Tokio 2020, representado por la bandera olímpica, pertenecían a trece comités nacionales y lo hicieron en doce disciplinas.

El Equipo Olímpico de Refugiados fue creado por el COI en 2015, cuando éste pidió a los diferentes comités nacionales que identificasen, en colaboración con ACNUR, a los atletas refugiados cuyo nivel deportivo tuviera potencial para clasificarse para los Juegos, con el fin de ofrecerles la posibilidad de hacerlo a través de la financiación aportada por becas de Solidaridad Olímpica. Dos años más tarde, en 2017, constituyó la Fundación Olímpica de Refugiados con el compromiso de apoyar la protección y el desarrollo deportivo y personal de atletas desplazados, más allá de las citas olímpicas.

Propuesta por el vicepresidente del Comité Olímpico Internacional, Juan Antonio Samaranch Salisachs, la candidatura de la Fundación y el Equipo Olímpico de Refugiados toma el relevo en el Premio Princesa de los Deportes de la nadadora Teresa Perales, la paralímpica más laureada de la historia, ganadora de 27 medallas en cinco juegos.

En la edición de 2022 optaban al galardón veinticuatro candidaturas de diez nacionalidades, entre ellas las de la atleta Allyson Felix, la gimnasta Simone Biles, los motociclistas Valentino Rossi y Marc Márquez y la jugadora de bádminton Carolina Marín.

En ediciones anteriores el premio ha recaído, entre otros, sobre la esquiadora estadounidense Lindsey Vonn; la selección masculina de rugby de Nueva Zelanda; el triatleta Javier Gómez Noya, los hermanos y jugadores de baloncesto Pau y Marc Gasol; el Maratón de Nueva York, la selección española de fútbol, el tenista Rafa Nadal o los pilotos de Fórmula Uno Michael Schumacher y Fernando Alonso.