«Great Yarmouth», un drama de inmigración y ambiciones imposibles

San Sebastián, 21 sep (EFE).- El director portugués Marco Martins ha presentado este miércoles en el Festival de San Sebastián "Great Yarmouth-Provisional Figures", un drama en el que convergen la emigración y las ambiciones imposibles con el que entra en la competición por la Concha de Oro.

El director Marco Martins (3d) y los actores Nuno Lopes (i). Kris Hitchen (2d), Romeu Runa (d), Beatriz Batarda (3i) y Rita Carbaço (2i), posan este miércoles en la 70 edición del Festival de Cine de San Sebastián, donde su película "Great Yarmouth - Provisional Figures" compite en la Sección Oficial del certamen. EFE/Javier Etxezarreta.

Ambientada en la ciudad inglesa que le da título, Martins ha construido una atmósfera sórdida y asfixiante en la que sus personajes, inmigrantes portugueses a los que la crisis expulsó de su país, parecen vivir en el peor de los sueños.

La película se desarrolla en los tres meses anteriores al Brexit y tiene como protagonista a Tania, una mujer portuguesa casada con un inglés cuyo proyecto es reformar unos hoteles abandonados e insalubres propiedad de su marido para convertirlos en residencias para la tercera edad

De momento, los utiliza para alquilárselos a sus compatriotas, a los que ayuda a conseguir empleo en un matadero de pavos donde también se procesa su carne.

También hay violencia en esta oscura historia, una violencia fruto de la frustración. "Nadie nace violento, se hace violento con la frustración, transformado por el propio sistema", ha dicho en rueda de prensa el director del filme, que ha estado acompañado por una parte de su equipo, entre ellos los actores que conforman un reparto encabezado por Beatriz Batarda.

El guion se ha basado en los relatos de los portugueses que viven en Great Yarmouth, una ciudad que fue un balneario y que cuenta con una mayoría de partidarios del Brexit.

Allí viven 10.000 portugueses y allí recaló el director en 2017 invitado por una asociación teatral de empleados de las fábricas que querían montar una obra con sus vivencias, sobre las condiciones pésimas en las que trabajaban y en una ciudad como Great Yarmouth donde los ingleses llaman a la gente de su país "pork and cheese".

"Con la crisis, dejó de haber trabajo en Portugal y en 2009 muchas personas emigraron en busca de trabajo y por eso aceptaron condiciones prerrevolución industrial, con gente haciendo hasta 16 horas al día, con productos tóxicos y sin seguro, sin ninguna protección", ha explicado el realizador, que comenzó su carrera como ayudante de dirección de Wim Wenders, Pedro Costa, Manoel de Oliveira y Bertrand Tavernier.

Martins acabó llevando al cine la historia, en una coproducción de Portugal, Francia y el reino Unido, convencido del valor del arte para cambiar las cosas y además para dar a conocer historias que, según dice, mucha gente desconoce y atañen a Europa en su conjunto.

Además de contar con actores profesionales, también ha implicado en la película a trabajadores de las fábricas y de la asociación teatral, personas que viven como fantasmas en una ciudad que también lo es, en la que algunos de los que llegaron en 2009 sí lograron acomodarse y en la que las condiciones han empeorado tras el Brexit.

Un lugar al que uno de los actores, Nuno Lopes, un taxista le dijo "bienvenido al circo", cuando le respondió que sí era portugués y que no llegaba a hacer turismo, sino a trabajar.