Los indígenas wampís se hacen oír con un rap en defensa de la Amazonía

Carla Samon Ros  | 

Lima, (EFE).- «No vendas petróleo a cambio de dinero, el territorio se contamina y eso me da ira». Así suena el primer rap de un grupo de jóvenes indígenas de la etnia wampís que alzó su voz en favor de la defensa de la Amazonía peruana ante las amenazas que siembran las actividades extractivas en el pulmón verde del planeta.

La canción «Iña Nunke» («Nuestro territorio», en idioma wampís) es un himno a los esfuerzos de este pueblo milenario para cuidar su territorio ancestral, que abarca más de 1,3 millones de hectáreas en la selva norte de Perú, cerca de la frontera con Ecuador, en el cruce de los ríos Santiago y Morona.

Pero es también un llamado y una advertencia al mundo sobre la necesidad de frenar el avance, a pequeña, mediana y grande escala, de la explotación petrolera, la tala indiscriminada y la minería ilegal en la Amazonía.

«A nuestros cerros no permitiremos que entren ricos foráneos a extraer (…) debemos tener una sola voz, así los ricos no podrán dominarnos»

Reza la letra del tema, que contó con la colaboración del sabio wampís Roman Yankur.

El objetivo, según cuentan a EFE sus artífices, es que «Iña Nunke» resuene en las más altas esferas de la política peruana y en el seno de las empresas que explotan su territorio.

Fotografía cedida por Bryan Rupa Flores donde aparecen lideres Sharian, del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís, mientras cantan un rap con mensajes de cuidado y defensa de la Amazonía. "No vendas petróleo a cambio de dinero, el territorio se contamina y eso me da ira". EFE/ Bryan Rupa Flores
Fotografía cedida por Bryan Rupa Flores donde aparecen lideres Sharian, del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís, mientras cantan un rap con mensajes de cuidado y defensa de la Amazonía. «No vendas petróleo a cambio de dinero, el territorio se contamina y eso me da ira». EFE/ Bryan Rupa Flores

«Hemos sacado esta música para que nos entiendan los hermanos, las petroleras, mayoritariamente la empresa minera (…) para que nos escuche el presidente de la República, para que nos respeten», apostilla desde el otro lado del teléfono Romer Chupa, natural de la comunidad de Soledad, en la provincia de Condorcanqui.

Fue justamente en esta región amazónica donde los cinco jóvenes que participaron en la creación de esta pieza musical dieron vida al videoclip que la acompaña, una sucesión de planos que atestiguan la rebosante biodiversidad que atesora el territorio wampís.

En las imágenes, Chupa aparece navegando a bordo de una canoa de madera el río Santiago, ataviado con una «tawas», la típica corona wampís hecha de plumas de tucán y paujil, la misma que lleva otro de los intérpretes, Vicente Sumpa, vestido también con el «itíp», el tradicional vestido del hombre wampís, a modo de falda y pecho al descubierto con adornos corporales.

Estreno internacional

«Iña Nunke» tendrá su estreno internacional este mes de diciembre en la COP15 sobre Diversidad Biológica de las Naciones Unidas (ONU), en Montreal (Canadá), donde los wampís podrán mostrar al mundo el resultado de este inédito reto musical, en el que también participaron los jóvenes Fidel Suminanch, Neil Encinas y Milca Jimpikit.

Lo hicieron durante su paso por la escuela «Sharian», una iniciativa del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís (Gtanw) que desde 2019 apunta a la formación de futuros líderes de este pueblo originario, y como parte del proyecto «Energía sin Impacto Ambiental» que recibe el apoyo de la ONG Size of Wales y los fondos del Gobierno de Gales y del Reino Unido.

En enero tienen previsto lanzar otras dos canciones, llamadas «Entsa Kakarmari» y «Kakaram Chicham» («La fuerza del agua» y «Voz de protesta»), dos raps que, según explica a EFE Sumpa, refuerzan el mensaje de seguir el ejemplo de los ancestros y conservar la Amazonía en beneficio no solo de las futuras generaciones wampís sino de «toda la humanidad».

El Gtanw fue incluido en septiembre de 2021 en el registro de la ONU de «Territorios y Áreas conservadas por pueblos indígenas» (Ticca, por sus siglas en inglés), que permite a las comunidades custodiar la toma de decisiones acerca de su hábitat, conformado por unas 16.000 personas.

En los últimos meses, han sido constantes los pedidos de las autoridades wampís al Estado peruano y a las empresas que operan en su territorio para atender los derrames de petróleo en su zona y frenar la tala ilegal de cedro, caoba y otros árboles muy preciados en el mercado internacional.

Ahora, la música se abre camino como altavoz para trascender fronteras e insistir en sus reclamos.