Más de 250 palabras científicas tienen ya su signo en el lenguaje para sordos

Madrid, 14 sep (EFE).- Orangután, virus, pirita, diorama, biodiversidad, y hasta 250 palabras relacionadas con la ciencia y los museos tienen ya su propio signo para que puedan ser expresadas y entendidas por las personas sordas.

La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) y el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) han dado hoy un nuevo paso en la eliminación de barreras, en este caso de comunicación, al presentar «Ciencia signada», una ampliación del Diccionario de la Lengua de Signos Española.

El Museo ha recopilado y definido 250 nuevos términos relacionados con los museos, la ciencia y la investigación y entre las nuevas palabras, cuyo número coincide con el aniversario del Museo, hay nombres de aves, de mamíferos terrestres y marinos, invertebrados, rocas y minerales y conceptos muy mencionados recurrentes en los últimos años como cambio climático, restauración ecológica o zoonosis.

A partir de la premisa de que lo que no tiene nombre ni se conoce ni se valora, el diccionario nace también como una herramienta que va a facilitar mucho la labor que ejercen los intérpretes del lenguaje de signos para facilitar la comunicación entre las personas sordas y las oyentes.

Ejemplos de términos que ya tienen traducción a la lengua de signos; con la i: «iberomesornis» (un ave fósil encontrada en España), «iguanodón» (dinosaurio herbívoro del tamaño de un elefante). Con la h: hábitat, halcón, hocico o huracán. Con la k: «kakapo» (loro nocturno no volador) o «krill (crustáceo diminuto similar a la gamba). Con la g: «gliptodonte» (mamífero exinto de gran tamaño).

El diccionario incorpora 250 palabras que empiezan por todas las letras -salvo la w y la x- y entre ellas se han incorporado con su propio signo los nombres de más de cuarenta aves y mamíferos, más de treinta invertebrados, una veintena de nombres de rocas y minerales y conceptos muy recurrentes durante los últimos años.

Durante la presentación hoy de «Ciencia signada» la coordinadora de accesibilidad del Museo, Marta Fernández, ha subrayado los esfuerzos que se han realizado durante los últimos años para favorecer la integración de las personas sordas, con guías multimedia de las exposiciones, pero también la necesidad que habían detectado de dar un paso más y crear signos relacionados con las ciencias naturales.

Todo el personal del Museo se involucró en la iniciativa para sugerir términos relacionados con la ciencia, los museos o la investigación que pudieran incorporarse al diccionario, y se han seleccionado 250 por la relevancia y relación que tienen con esta institución y por la dificultad de traducirlos a ese lenguaje.

El director del Museo, Rafael Zardoya, ha incidido hoy en que este es solo «el punto de partida» porque la iniciativa prevé que se vayan incorporando más términos al diccionario y sumando otros museos y centros de investigación.

«Ciencia signada», que según responsables del proyecto contribuye a cumplir el objetivo de que todas las personas puedan acceder a la ciencia sin barreras y en igualdad de condiciones, es una publicación que estará disponible en papel y en formato digital a través de la página web del Museo.

El presidente de la Confederación Estatal de Personas Sordas, Roberto Suárez, ha valorado la importancia del proyecto para dar una mayor visibilidad al lenguaje de signos en el ámbito de la ciencia y de la cultura, que a su juicio es «insuficiente».

«Vamos a los museos, pero queremos no sólo visitarlos, también comprenderlos», ha manifestado Roberto Suárez, quien ha hecho un llamamiento para extender este tipo de iniciativas y que la sociedad entienda «que se puede ver con las manos y aprender sin limitaciones».