Rafael Estévez: “El flamenco no es un arte de museo”

Pamplona, 26 ago (EFE).- Casi 20 años unen a Rafael Estévez y Valeriano Paños como dupla artística de danza flamenca, un género que según ha defendido Estévez, en una entrevista a Efe, “no es un arte de museo que haya que hacer como hace 150 años” porque lo que llega “es la herencia de lo más cercano que tenemos” y ha sido vanguardista e innovador desde su nacimiento.

P: Hábleme de ‘La Confluencia’, ¿qué va a encontrarse mañana el público sobre le escenario del Flamenco on Fire?

R: Es una visión actual que tenemos nosotros de lo que es el origen de los códigos de la raíz del arte flamenco.

P: ¿Es complicado introducir propuestas vanguardistas en un género con tanto gusto por mantenerse en lo clásico como es el flamenco?

R: El flamenco vanguardista es contemporáneo desde que nace porque el flamenco lo hacen los artistas que lo ejecutan en el momento. No es un arte de museo que haya que hacer como se hacía hace 150 años porque no sabemos cómo era y lo que nos va llegando es la herencia de lo más cercano que tenemos nosotros. Aunque hay dos extremos diferenciados como puede ser lo clásico o lo experimental cuando tienes conocimiento del arte flamenco y su historia te das cuenta de la capacidad de innovación y experimentación que ha tenido desde que nació.

P: ¿Esta defensa por la pureza ha existido siempre?

R: Siempre encontramos en un texto antiguo “el flamenco ya no es lo que era” y a lo mejor estamos hablando del año 20 donde estaban en activo Antonio Chacón, Manuel Torres, donde empezaba Manolo Caracol, el Niño de Marchena, Carmen Amaya… Siempre está esa cosa. A mí me encanta lo clásico pero también lo vanguardista. En ese aspecto Valeriano y yo nos sentimos muy afortunados porque lo mismo disfrutamos con un cante de Juan Talega que con una propuesta más experimental.

P: ¿Cómo os enfrentáis ante un nuevo proyecto? ¿es algo programado?

R: No tenemos un método claro, va surgiendo de lo que vamos necesitando como seres humanos y como artistas. Surgen ideas, necesidades, encuentros, surge de la vida misma. Nosotros vivimos intensamente y nos encanta la colaboración, trabajar con gente joven porque creemos que hay que darles oportunidades.

P: Son ya muchos años trabajando junto a Valeriano.

R: Sí, cuando se tiene respeto y admiración y se echan los egos aparte todo lo que queda es positivo porque nos vamos complementando. Yo sé hasta dónde llega Valeriano, Valeriano sabe hasta dónde llego yo y son casi 20 años que hacemos como tándem de creación sin ningún problema y ninguna palabra más alta que la otra. Es una gozada porque somos dos artistas totalmente distintos pero que nos complementamos, cada uno investiga una parte. Valeriano es el gran coreógrafo y se centra más en el movimiento y yo también coreografío pero investigo más la parte musical y la parte histórica. Hacemos un trabajo codo con codo y para nosotros el resultado ha sido muy satisfactorio y bonito.

P: ¿Es complicado subirse al escenario en esos días en los que parece que a uno se le viene el mundo encima?

R: No porque el escenario siempre es medicina, siempre es esperanza y siempre cura. Estar en contacto con el público, ver que con tu baile estás haciendo sentir a la gente, ahí no hay problemas ni dolores ni enfermedades, al revés, lo complicado para un artista es no subirse al escenario.

P: ¿Cómo está siendo el recibimiento del público de ‘La Confluencia’?

R: La verdad es que donde vamos tiene una acogida espectacular. Es un espectáculo con bastante energía donde nos lo pasamos genial porque el elenco es maravilloso y además de ser grandes artistas son ya grandes amigos. Esa complicidad y admiración que nos tenemos entre todos se transmite y al público le llega muy directo.

P: ¿La elección de figuras masculinas guarda algún significado?

R: Surgió así, no ha sido algo buscado, son solo bailarines con los que teníamos muchas ganas de trabajar en este montaje. El siguiente que vamos a hacer, que se llama ‘Flamenca 391’, son solo mujeres y va a ser la primera ocasión en la que no estemos sobre el escenario ni un servidor ni mi compañero Valeriano Paños.

P: ¿Qué papel juegan elementos como el vestuario y la iluminación?

R: La iluminación es importantísima, es un bailarín más creando textura, dando volúmenes y haciendo un viaje con la propia coreografía y la música. El vestuario en este montaje es bastante neutro porque le queremos dar importancia al movimiento.