Un C. Tangana «tranquilísimo» hace vibrar a Pamplona en una noche histórica

Pamplona, 3 sep (EFE).- Como quien «desfilaba en Milán» y con el convencimiento de que «si llegué vivo aquí, no me va a matar una vieja herida», El Madrileño ha llenado las cerca de 12.000 localidades, es decir, la capacidad total del Navarra Arena en un concierto o, mejor dicho, espectáculo que Pamplona tardará en olvidar.

C. Tangana ha dejado claro que no iba a «hacer lo correcto» porque «pa esa puta mierda ya no tengo tiempo» y con el estilo propio que le caracteriza, ha logrado «dejar cicatrices» en un Arena a reventar en el que ha sido la última cita programada por el artista en territorio nacional fuera de su gira de festivales.

Ochenta minutos ha durado un show que ha empezado con media hora de retraso por los problemas que se han creado para que todo los asistentes accedieran a un pabellón que se ha vestido de gala para una cita única.

El espectáculo ha estado caracterizado por la parafernalia que rodea a las, ya míticas canciones, del artista de talla internacional. «Pucho», ha convertido, lo que, a priori, se trataba de un concierto, en un show de imagen, sonido y coreografías que proyectaban al público la sensación de estar viendo, en las pantallas gigantes, un videoclip continuo.

El público lo ha pasado «Bien Duro» y han estado «todos mirándote bailar». De hecho, el escenario no ha sido el único lugar donde se ha bailado, la gente ha movido «ese pum pum como al galope, intentando que el pedo no se les note» y mañana muchos pensarán: «No te debí besar».

C. Tangana, una persona que es igual que esté dentro de un coche «comiendo Chettos Pandilla o a 190 con los guardias encima», porque va «tranquilísimo» y con esa actitud ha logrado que las 12.000 gargantas que llenaban este sábado el pabellón multiusos de la capital navarra disfrutaran de un espectáculo completo.

Tras recorrer las principales ciudades españolas y lugares de todo el mundo –con paradas en Argentina, México o Colombia, donde regresará en noviembre–, la crítica y el público lo han encumbrado como una auténtica revolución de la música en directo.

Una experiencia multipantalla que rompe con las normas preestablecidas de los conciertos para llevar al espectador a una dimensión cinematográfica desconocida en la que la música y el audiovisual se fusionan para crear un nuevo concepto.

Los múltiples nombres con los que se conoce a Antón Álvarez (Madrid, 1990) no hacen sino confirmar la versatilidad de un artista cuya carrera ha despegado de una forma vertiginosa.

Rapero, productor, cantante y compositor, C. Tangana es capaz de fusionar con maestría géneros que van del hip hop al latin pop pasando por el trap, el nuevo flamenco o el reguetón.

Fue en 2020, coincidiendo con la pandemia, cuando comenzó a lanzar una colección de canciones que conformarían el álbum que le ha consolidado como uno de los artistas más visionarios de su generación.

Como si se tratara de una película, el show ha terminado con un mensaje en la pantalla que reinaba en el Arena que decía «Fin» y sin amago de hacer bises, el artista ha abandonado el escenario.

Jon Aristu