Vetusta Morla regresa en Latinoamérica al dulce sabor de las primeras veces

Por Raquel Godos |

Bogotá (EFE).- La banda española Vetusta Morla cierra estos días en Colombia la primera parte de su gira latinoamericana, un reencuentro tras la pandemia que va más allá de los conciertos: el aprendizaje de otros sonidos y un público que «escucha la música de una manera muy pura».

Tras México y Ecuador, el grupo madrileño se presentará esta noche en Bogotá y el sábado en Medellín antes de regresar a casa; con escenarios más íntimos, la posibilidad de «ver el rostro» al público y «atacar la interpretación de una forma completamente distinta», asegura en entrevista con EFE Juanma Latorre, guitarra y compositor del grupo.

Los artistas españoles Jorge González (i) y Juan Manuel Latorre (d), integrantes de la banda Vetusta Morla, hablan durante entrevista con EFE el 12 de octubre de 2022, en Bogotá (Colombia). EFE/Carlos Ortega
Los artistas españoles Jorge González (i) y Juan Manuel Latorre (d), integrantes de la banda Vetusta Morla, hablan durante entrevista con EFE, en Bogotá (Colombia). EFE/Carlos Ortega

«La manera de atacar la interpretación y de entender la música es completamente distinta. No es ni mejor ni peor, son escenarios diferentes, pero como nosotros hemos estado tantos y tantos años en lugares pequeños, pues recuperar esas sensaciones y ese modo de tocar que tiene que ver con verle el rostro y la reacción a la persona y sentirlo como más cerca, nos agrada mucho, nos hace tener los pies en el suelo», explica Latorre.

Latinoamérica es muy pura

La sensación en los escenarios latinoamericanos es otra, y Vetusta Morla identifica a un público que «escucha la música de una manera muy pura», «más abierta» a nuevos sonidos, y eso, de alguna manera, les hace regresar a sus orígenes alejados de los grandes estadios.

«Se juntan esas dos cosas que nos retrotraen a sensaciones más primerizas en nuestra carrera. El público escucha con cierta actitud siempre de la primera vez y claro, eso es impagable, que te devuelvan atrás en el tiempo, a las primeras veces … Eso es un tesoro que encontramos aquí en América».

El músico español Jorge González, integrante de la banda Vetusta Morla, habla durante una entrevista con EFE, en Bogotá (Colombia). EFE/Carlos Ortega

Jorge González, percusionista de la banda, paladea la magia de los teatros donde están haciendo escala latinoamericana y recuerda el Teatro Bolívar, de Quito, donde tocaron hace unos días. Un enclave inspirado en las corralas «donde dormía la gente del Ballet Ruso. Vas a tocar y vas viviendo historias», afirma.

«Tocar en un teatro es completamente distinto por cómo suena, por cómo te comportas encima del escenario. Por la gente, cómo te espera. Solamente el hecho de que estén esperando en silencio sentados en butacas ya cambia por completo toda la energía del concierto», agrega Juanma.

Otros sonidos

«Cable a Tierra», su último álbum, es un trabajo que juega con las raíces del folk español, sonidos de las regiones que apelan a los orígenes, pero la banda reconoce que en América «nos llevan ventaja» a la hora de introducir el folclore en la música contemporánea.

«En Europa hemos enfocado el folclore desde un punto de vista un poco etnográfico, que está muy bien, la conservación es importante, el enfoque museístico es importante, pero quizá aquí por las características del continente, porque todo es muy nuevo y porque están acostumbrados a la vorágine, al mestizaje, no están tan enfocados en la conservación sino en el intercambio y la fusión», considera Juanma.

Jorge insiste en que en América Latina la diversidad musical y el folk «están más integrados en la vida social» y recuerda la visita de hace unos días a un «garito» de Bogotá, donde sonaban músicas diversas en las distintas plantas del edificio.

El músico español Juan Manuel Latorre, integrante de la banda Vetusta Morla, habla durante una entrevista con EFE, en Bogotá (Colombia). EFE/Carlos Ortega

«Arriba estaban con el reggaetón, a mitad de la planta estaban ahí con todo el grunge de los 90 y yo me bajé abajo y de repente empezó a sonar una guitarra súper afro y empezó la champeta – relata-. (…) Y todos bailan, la gente no bebe, baila».

Y esa inmersión en otras culturas, llenas de mezcolanza, también enriquece su acerbo musical y les acerca a otros sonidos.

«Uno de las mayores tesoros que nos llevamos nosotros de América es conocer mucha música que en realidad tiene muy poca repercusión en España. Descubrir y en algunos casos ya no solo descubrir sino entablar directamente relación», explica Juanma.

«En el caso de Colombia, por ejemplo, pues hemos tenido la ocasión de conocer y hasta de trabajar con gente como Súper Litio que son de Cali; con Monsieur Periné, que estuvieron tocando con nosotros, y con una banda buenísima que se llama Oh’laville», recuerda.

Orígenes

Aunque con Bogotá y Medellín pondrán fin a esta parte de su gira latinoamericana, en unas semanas volverán a México, y poco después volarán a Las Vegas, a la ceremonia de los Latin Grammy, donde han sido nominados en tres categorías, entre ellas Mejor Álbum pop/rock por «Cable a Tierra», un trabajo que, confiesan, también les ha teletransportado a sus inicios.

Abrir la caja de viejos sonidos les ha hecho reflexionar y llevar al mundo «una búsqueda de identidad», plantear otras preguntas aunque a veces no tengan respuesta, pero que sin duda les han llevado a encontrar «hallazgos importantes».

«Hallazgos que tienen que ver con el encontrar de repente mucha conexión con instrumentos o con géneros musicales en principio ajenos completamente a nosotros, como puede ser una jota o como puede ser un pandero cuadrado, y de repente dices: ¿Por qué me emociona a mí escuchar esto?», agrega Juanma.

Pero también «darnos cuenta de que hay una parte de nuestra identidad, que es el rock, que es el parque donde tocábamos, que son las bandas cuyos nombres escribíamos en la pared de un baño -insiste-. Ahí hemos buceado en lo que significa la identidad cultural musical para nosotros y hemos puesto muchas piedras encima de la mesa para tratar de armar una respuesta».

Edición web: María Fernanda Rueda D.