86-70. Quintela y Arteaga disipan las dudas del Breogán ante el Bilbao Basket

Lugo, 22 oct (EFE).- El banquillo del Río Breogán, con la lucidez de Sergi Quintela y la aportación de Víctor Arteaga, disipó las dudas que se le presentaron al equipo lucense en el último cuarto del partido con el Bilbao Basket, al que superó (86-70) con nervios de acero en momentos delicados, cuando el conjunto vasco se acercó peligrosamente en el marcador.

El escolta del Breogan, Victor Arteaga (d), defiende al alero finlandés de Bilbao Basket, Emir Sulejmanovic, durante el encuentro correspondiente a la fase regular de la ACB disputado en el Pazo Provincial Dos Deportes de Lugo. EFE/Eliseo Trigo.

El Breogán se examinaba de su tiro exterior y su estado de confianza después de haber firmado un diez por ciento en tiros de tres en el anterior partido y aprobó con buena nota.

El base sueco de Bilbao Basket, Ludde Hakanson, entra a canasta ante los jugadores de Breogan durante el encuentro correspondiente a la fase regular de la ACB disputado en el Pazo Provincial Dos Deportes de Lugo. EFE/Eliseo Trigo.

Sus paupérrimos números en los lanzamientos llevaron, de inicio, a Veljko Mrsic a cambiar la propuesta, utilizar más el poste medio y correr. Con dos 2+1 de Lukovic y una canasta de Arteaga, los celestes se pusieron ocho arriba (12-4, m.5), aunque Brajkovic y Bamforth sumaron dos personales.

Andersson y Kyser apretaron el marcador (12-9, m.7), pero Sergi Quintela, que rompió el gafe de los triples del Breogán, y los primeros puntos de Ethan Happ, que acababa de salir a pista, ampliaron de nuevo la renta (17-9 m.8) de los lucenses, que firmaron buenos instantes con los ‘Sergis’, Quintela y García. Nenadic puso el 23-11 y Jaume Ponsarnau pidió tiempo muerto para parar a su rival.

El marcador no se movió en la recta final del primer cuarto y el segundo comenzó con un 0-5 de entrada para los bilbaínos con su primer triple, de Reyes, y una canasta de Kyser tras capturar un rebote ofensivo. Estuvieron bien en esa faceta los visitantes, que aprovecharon las dobles oportunidades que les concedió el Breogán.

Aunque los gallegos se situaron de nuevo con doce de renta a los 14 minutos con un triple de Sergi García (30-18), Bilbao, que en triples se quedó en un 17 por ciento en el primer periodo, fue recortando la diferencia hasta los nueve puntos (44-35) al descanso en una jugada polémica en la que los locales pidieron campo atrás.

Lukovic estrenó el marcador en el tercer cuarto, en el que un triple de Rabaseda inició la reacción de Bilbao (48-44 m.24). Fue un momento delicado del que supieron salir los lucenses. Les acompañó el acierto desde 6,75 a Bamforth y Momirov, dos veces, y recuperaron los once puntos (61-50, m.27), renta con la que se llegó a los últimos diez minutos (66-55).

Con trece puntos para el Breogán (68-55, m.31) comenzó el cuarto definitivo, en el que dos triples seguidos de Andersson y Smith, que anotó también un tiro libre, activaron a los visitantes. Se apretó así el marcador (70-64, m.34).

No dudaron los lucenses, especialmente Sergi Quintela (23 de valoración), que se echó el equipo a la espalda. Provocó una antideportiva de Álex Reyes que rentabilizó y anotó un triple para volver a los 13 puntos, esta vez a falta de 4:34 (79-66).

Con otra canasta de 6,75 de Nakic, el Breogán cerró definitivamente el partido, en el que llegó a tener 18 puntos de máxima diferencia (86-68, m.38). Rompió así su serie de dos derrotas y se anotó la tercera victoria del curso.

– Ficha técnica:

86 – Río Breogán (23+21+22+20): Bamforth (10), Momirov (9), Lukovic (8), Hollatz (4), Brajkovic (2) -cinco inicial- Arteaga (14), Sergi Quintela (16), Nenadic (6), Happ (10), Nakic (3), Sergi García (4).

70 – Surne Bilbao Básket (11+24+20+15): Withey (15), Andersson (14), Alonso (-), Hakanson (10), Rabaseda (5) -cinco inicial- Smith (7), Reyes (3), Kyser (10), Sulejmanovic (6), Ubal (-).

Árbitros: Antonio Conde, Alfonso Olivares y Fabio Fernández.

Incidencias: Partido de la quinta jornada de la Liga Endesa disputado en el Pazo dos Deportes de Lugo ante 4.969 espectadores. Antes del encuentro, los árbitros posaron con silbatos rosas contra el cáncer de mama.