Así es el plan de China para conquistar el fútbol femenino

Pekín, 4 nov (EFE).- China tiene un plan. Su presidente, Xi Jinping​, ama el fútbol. El objetivo, estar entre las ocho primeras antes de 2025. Y organizar el Mundial de 2031 siendo candidatas al título. Innovación, planificación, atraer talento y financiar la formación de sus jugadoras en el extranjero, en su hoja de ruta. Alibaba ya lo apoya con 139 M€.

Desde que en 1984 la selección femenina del gigante asiático empezara a patear la pelota, se ha consagrado como campeona continental en doce ocasiones, tres veces en los Juegos Asiáticos y otras nueve en la Copa de Asia, la última de ellas en febrero pasado.

A nivel global sus máximos logros no han pasado de dos subcampeonatos, uno olímpico y otro mundialista en los gloriosos años 90 del siglo pasado para el combinado femenino, que marcaron el comienzo de casi dos décadas de travesía en el desierto futbolístico.

PLAN PARA ALCANZAR LA SUPREMACÍA

Para seguir con el crecimiento desarrollado en los últimos años dentro del fútbol en general, China presentó en octubre un proyecto para enfocar parte de estos esfuerzos exclusivamente en el sector femenino del deporte rey.

El plan a diez años, que tiene como mayor reclamo la organización de la Copa del Mundo de 2031 en territorio chino, ha puesto de acuerdo a distintos organismos como los ministerios de Educación, Finanzas o la Asociación China de Fútbol (CFA, siglas en inglés).

Antes de 2025 quieren situarse entre las ocho primeras posiciones en el Mundial de 2023 y los Juegos Olímpicos de 2024, alcanzando seguidamente los cuatro primeros puestos en los mismos certámenes antes de 2030, para llegar al mencionado torneo de 2031 como claros contendientes al título.

A su vez, pretenden implementar una regla de acceso a la Superliga China en la que cualquier club que quiera participar deberá contar con su pertinente sección para mujeres para ayudar así a profesionalizar el fútbol femenino.

Priorizar el ejercicio físico y seguir el dudoso ejemplo de “éxito” del fútbol masculino son los controvertidos aspectos a resaltar del objetivo marcado para innovar el concepto de entrenamiento, además de querer “importar” talento con competiciones internacionales en suelo chino y financiar la “exportación” de jugadoras chinas a ligas en el extranjero.

LLUVIA DE MILLONES DESDE EL ÁMBITO EMPRESARIAL

La estrategia presentada nada más concluir el XX Congreso del Partido Comunista de China (PCCh), donde el reconocido aficionado al fútbol Xi Jinping fue reelegido para un tercer mandato inédito entre sus predecesores, no plantea cifras económicas para llevar a cabo sus objetivos.

Pero sería de esperar que aprovechasen el presupuesto de apoyo lanzado por la tecnológica Alipay, perteneciente al gigante Alibaba, con su campaña para el fútbol femenino de 1.000 millones de yuanes (137 millones de dólares, 139 millones de euros) a diez años que empezó a utilizarse en 2019.

Los números de 2020 expuestos por la CFA, tras invertir los primeros 100 millones de yuanes (13,7 millones de dólares, 13,9 millones de euros), mostraron una clara evolución positiva, por lo menos en el ámbito cuantificable.

Tras 52 semanas, los equipos de formación para jóvenes futbolistas pasaron de 62 a 136, un aumento del 119 %, con un total de 2.995 futuras promesas enroladas en ellos, tras pasar por 369 centros de formación distribuidos entre escuelas primarias, secundarias e institutos.

Una ínfima cantidad invertida en comparación con los 30 millones de yuanes (4,1 millones de dólares, 4,2 millones de euros) que se embolsó la selección femenina al proclamarse campeona continental tras remontar dos goles en contra el pasado mes de febrero.

«¡Por favor paguen el doble en primas al equipo de fútbol femenino en comparación con el equipo de fútbol masculino!», escribía Huang Jianxiang, un famoso comentarista de fútbol chino, en su cuenta de Weibo -equivalente a Twitter, censurado en China- tras la gesta de la selección.

RESULTADISMO POR ENCIMA DE TODO

El proyecto también hace hincapié en la necesidad de crear una entorno y cultura futbolística en la sociedad femenina que permita alcanzar los objetivos marcados.

En otras palabras, alcanzar a aquellas que nada tienen que ver con las privilegiadas que aspirarán a representar al gigante asiático con los colores de la selección.

Un fútbol de aficionadas, o no tanto, que pasa de puntillas por los más de 40 puntos elaborados en el plan de impulso de este deporte.

“Tienen que aprender a divertirse y no pensar solo en ganar”, resaltó a EFE Paul Major, el organizador de la liga internacional para mujeres de Pekín, que cuenta con tantos equipos de jugadoras extranjeras como chinas, como el mayor problema que afronta el fútbol femenino chino.

Un punto de vista compartido por Xu Zhibin, entrenador chino de tres equipos femeninos de aficionadas en la mencionada competición además de dos equipos universitarios en la capital, quien destacó a EFE que “algunas de las chicas están aprendiendo a disfrutar de un evento deportivo por primera vez en sus vidas, un mundo completamente nuevo se ha abierto para ellas”.

Xu agregó que “el obsoleto estatus social de la mujer hace que el deporte femenino no sea más que una macro estrategia para medallas olímpicas”, lo que a su entender “hace que pocas mujeres practiquen algún deporte, especialmente los difíciles de dominar o que requieren de más jugadoras para jugarlo en equipo”.

Guillermo Benavides Moine