El expresidente paraguayo Lugo, de nuevo estable y reanudan el retiro de los soportes

Asunción, 18 ago (EFE).- El equipo médico del senador y expresidente paraguayo Fernando Lugo (2008-2012) anunció este jueves que comenzaron a disminuir «progresiva y lentamente los soportes» vitales que recibe el líder político, que permanece en condición estable en una unidad de cuidados intensivos tras sufrir un accidente cerebrovascular.

Al dar cuenta de la evolución de la salud de Lugo, su médico de cabecera y también senador, Jorge Querey, destacó que el expresidente suma ya 36 horas de estabilidad, después del sangrado de garganta que presentó el martes y por el que requirió de una traqueostomía.

«Hace 48 horas aproximadamente hemos tenido una leve dificultad que ha sido superada y en las últimas 36 horas se mantuvo estable en todos sus signos vitales», refirió Querey.

Además, resaltó que el líder de izquierda muestra «algunos signos positivos», «todavía mínimos», en relación a la función cerebral.

Querey confirmó que, «habida cuenta de esta estabilidad», han comenzado la reducción progresiva de los soportes, con vistas a ir avanzando hacia el momento en el que puedan retirarlos totalmente.

No obstante, aclaró que esa decisión puede darse «en horas o en días».

«No está estipulado claramente. Cada paciente varía, cada paciente tiene una situación diferente», agregó el especialista, que valoró como «lo importante» que se haya reiniciado el «proceso de descomplejizarlo».

El legislador se abstuvo de anticipar un pronóstico «a mediano y largo plazo» de Lugo, que estimó podrá darse después de concluya esta fase.

«Creemos que el riesgo vital inminente está disminuido, está alejado, pero siempre haciendo la reserva de que se trata de un paciente crítico», agregó.

Querey confirmó que el diagnóstico de ingreso del dirigente político dio cuenta de un accidente cerebrovascular a partir de la hemorragia de una malformación arteriovenosa que derivó en diferentes procedimientos y en una intervención quirúrgica.

Lugo, de 71 años y quien fue obispo católico, asumió el poder en 2008 tras 61 años de hegemonía del Partido Colorado. Fue desalojado del poder en junio de 2012, luego de afrontar un juicio parlamentario «exprés».