El Real Madrid gana al Shakhtar y el Dortmund se luce en el adiós de Lopetegui en Liga de Campeones

Madrid (EFE).- La falta de puntería del Real Madrid provocó que pasase de los momentos de mayor diversión del curso a una innecesaria tensión frente al Shakhtar (2-1) en Liga de Campeones. El Borussia Dortmund fue otro de los equipos que sacó los colores al Sevilla, donde se impuso por 1-4 y Julen Lopetegui se despidió de la afición desde el césped tras el partido.

2-1. De la diversión a la incertidumbre

Espoleado por la imagen dejada en el primer traspié de la temporada, ante Osasuna en Liga, el Real Madrid recuperó la chispa para abrazarse a la diversión.

Voló con Fede Valverde como tercera pieza del centro del campo y un tridente que comienza a entenderse con los ojos cerrados.

Un movimiento táctico de Carlo Ancelotti clave, ubicar a Rodrygo a espaldas de Karim Benzema, hasta que cansado de perdonar ocasiones, cerró el encuentro con una innecesaria incertidumbre.

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Vinicius Junior (i) y Karim Benzema (d), durante el partido. EFE/ Juanjo Martin

Necesitaba tranquilidad el Real Madrid en la Liga de Campeones, dejar su grupo prácticamente sentenciado con su pleno de triunfos, para desde ahora rotar y centrarse en el pulso liguero con el Barcelona. Para ello era obligado ganar al Shakhtar, que ya bastante mérito tiene en competir con la situación que se vive en Ucrania.

Y encontró el Real Madrid un rival propicio para reencontrarse con sus mejores sensaciones. El escenario perfecto para las diabluras de Vinícius. Era absurdo forzar a Modric, por lo que Valverde apareció en el centro del campo y encontró una autopista en la banda derecha, libre para su potencia, por el movimiento táctico de Rodrygo hacia el centro. Desató conexiones continuas con Benzema, que se cansó de repartir fútbol.

A la diversión le faltaron goles hasta que el acierto lo puso Rodrygo en una competición especial. La mitad de sus goles de blanco llegan en una ‘Champions’ en la que ya dejó su nombre para la eternidad con el doblete en el espacio más corto al City, en una de esas remontadas que alimentan la leyenda del rey de Europa. Desde su nueva ubicación soltó un disparo pegado al poste a los trece minutos que tumbó la resistencia de Trubin.

Desató el equipo de Ancelotti los momentos de un fútbol más vistoso de su temporada. Una cola de vaca de ‘Vini’, un taconazo de Karim, los disparos de Valverde. Era un asedio que sobrepasó al Shakhtar, sin respuestas ni capacidad de frenar una conexión letal. De Fede a Rodrygo, la pared con Benzema, el pase al espacio y la definición de Vinícius.

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El portero del Shakhtar Donetsk Anatolii Trubin (c) tras encajar gol ante el Real Madrid, durante el partido de Liga de Campeones. EFE/Rodrigo Jiménez

El segundo parecía sentenciar el partido y anunciar una goleada. En plena avalancha, Benzema buscaba su reencuentro con el gol, a Vinícius le impedían bajo palos su doblete y más tarde se topaba con Trubin en una de esas que un goleador no debe perdonar. Perdonó tanto el Real Madrid que, aunque pareciese increíble, la primera llegada con peligro del Shakhtar puso el partido en un puño.

La tijera libre de marca de Zubkov al pase desde la izquierda de Mykhaylichenko, volvió a sacar las carencias defensivas de un Real Madrid que no logra dejar su portería a cero en ningún partido. Solamente lo lograba en la Liga de Campeones, ante Celtic y Leipzig, pero el mal liguero se extendió sin que Lunin en su debut en la competición pudiese hacer nada para evitarlo.

Y así, con un exceso de confianza, el partido pasó de tener cara de goleada a convertirse en aviso si se levantaba el pie del acelerador, como demostró Alaba al borde del descanso, perdiendo la marca y permitiendo a Shved sentirse cerca del empate.

Recuperó la actitud en la reanudación un Real Madrid que salió volcado en busca de la sentencia, constantemente en área rival pero sin precisión en el momento de la definición. Alaba de cabeza y el enésimo disparo de Valverde fueron los intentos más claros junto a la mano firme de Trubin a Rodrygo para evitar el tanto por bajo.

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Los jugadores del Shakhtar Donetsk tras el partido de Liga de Campeones. EFE/Rodrigo Jiménez

El mérito del Shakhtar fue la resistencia, lograr no perder la cara al partido cuando fue atropellado y esperar su momento. Pudo ser con su estrella, Mudryk en una carrera que descosía a la zaga blanca y acabó con Lunin sacando como pudo un rechace.

El apagón madridista llegó siendo dueño de la posesión pero sin verticalidad, con un susto en un balón muerto en el segundo palo y ante algún intento final sin precisión del Shakhtar. El duende de Benzema no aparece, alejado de nuevo del gol pese a sus intentos, con dos claras finales cuando el palo impidió el tanto de Marco Asensio. Lo mejor era el pitido final del colegiado para un Real Madrid que bordó el fútbol por momentos y sintió la exigencia en cuanto rebaja su intensidad.

1-4. El Dortmund se luce en el adiós de Lopetegui


Se presentó un partido con muchas connotaciones, además de las deportivas de dos equipos que quieren estar en los octavos de la ‘Champions’ y que ven en la segunda plaza del grupo el objetivo al considerarse claro favorito al Manchester City.

El Dortmund llegó con irregulares resultados en el inicio de la temporada, especialmente como visitante, pero el Sevilla está sumido en una grave crisis, con muy malos resultados en LaLiga y en el torneo europeo, hasta el punto de que en las previas a este choque se habló mas del fin de ciclo de Lopetegui que de la trascendencia del partido.

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El entrenador del Sevilla Julen Lopetegui (i) abraza a Monchi, director deportivo del equipo hispalense, tras el partido de Liga de Campeones. EFE/ José Manuel Vidal

Sin que el club anunciara nada al respecto, y ni mucho menos que su sustituto podría ser el argentino Jorge Sampaoli, Lopetegui intentó con su alineación que el equipo fuera protagonista ante la formación de Edin Terzic y también ante una afición con ganas de empezar a recibir alegrías.

Pero el inicio no pudo ser mas desolador para los locales, que vieron como los rivales se hicieron dueños del balón y que a los seis minutos encontró el fondo de la portería que defendió el marroquí Yassine Bono con un zurdazo del portugués Raphael Guerreiro.

Un mazazo para un Sevilla inestable que, no obstante, pudo empatar tres minutos después en una doble oportunidad del delantero marroquí Youssef En-Nesyri, quien, tras un buen pase de Joan Jordan, no supo definir solo ante el meta Alexander Meyer en un doble remate.

Los de Lopetegui, con tres centrales, buscaron el balón y jugar mas cerca del área rival, pero eso también le dio la oportunidad al Dortmund de armarse con un poblado centro del campo para salir a la contra y, una de ellas, le pudo costar caro al Sevilla porque el árbitro le sacó roja directa a En-Nesyri a los veinte minutos al cortar un avance peligroso de los alemanes, aunque la decisión fue corregida tras consulta en el VAR por falta previa a Jesús Navas.

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Los jugadores del Sevilla, tras el partido de Liga de Campeones. EFE/Jose Manuel Vidal

El lance, no obstante, asustó a la formación hispalense, que pese a sus ganas no supo como profundizar con acierto para hacer daño y además mantuvo desguarnecida la defensa para que el adversario volviera a aprovecharse de ello.

Ya en el tramo final de la primera parte el partido quedó abierto, de un área a otra, en el que el Sevilla tuvo dos claras ocasiones de empatar, en la cabeza de En-Nesyri y en la botas de José Ángel Carmona, pero el que sí vio puerta fue el Dortmund, con una gran jugada del joven inglés Jude Bellingham y muy poco después de Karim Adeyami para poner un contundente 0-3 al descanso.

En la segunda parte, En-Nesyri, a los seis minutos de la reanudación, encontró premio a su insistencia y con un cabezazo a la salida de un córner puso el 1-3, tanto que cortó la sangría de la formación española, que no tuvo mas remedio que mantener su vocación ofensiva y con ello asumir riesgos en su frágil sistema defensivo.

El lateral brasileño Alex Telles estuvo cerca del 2-3 muy poco después en un impuso local por no rendirse, aunque con el paso de los minutos al Sevilla le volvió a costar mantener su continuidad ante un rival quiso enfriar el juego e incluso rematar el resultado con otro tanto, que llegó a falta de un cuarto de hora para que se llegara al tiempo reglamentario, obra de Julian Brandt de cabeza muy solo en el área.

Ahí se acabó la historia del partido y también parece que la de Julen Lopetegui como entrenador del equipo después de algo mas de tres temporadas al frente del banquillo, lo que se evidenció con su despedida de los aficionados desde el césped mientras que éstos coreaban su nombre.

Edición web: Nuria Santesteban