El Sardinero celebra un gol (y un triunfo) en Segunda más de dos años después

Pablo G.Hermida

Santander (EFE).- Al Racing se le resistía el gol en Los Campos de Sport de El Sardinero hasta que este miércoles Jorge Pombo marcó ante su exequipo, el Real Zaragoza, lo que permitió celebrar un tanto en LaLiga Smartbank a la parroquia verdiblanca casi dos años y tres meses después.

El racinguismo, que no festejaba un gol en Segunda desde su último paso por la categoría de plata, había visto postes -hasta nueve lleva su equipo en diez jornadas-, pero aún no sabía lo que era gritar un tanto de los suyos esta temporada en partido oficial.

Con este triunfo, el conjunto de Guillermo Fernández Romo rompió otro hito al encadenar dos victorias seguidas en la categoría de plata. No lo lograba desde octubre de 2014, cuando venció al Recreativo de Huelva (3-0) y a Osasuna en El Sadar (0-2).

Solo dos goles encajados en los últimos seis partidos -ambos en la derrota contra el Éibar en Ipurúa (2-1)- han servido al Racing para salir del descenso por primera vez en toda la temporada.

Tras las cuatro derrotas seguidas del inicio, el equipo santanderino acumula 11 puntos gracias a tres victorias y dos empates, con cinco goles a favor.

Provisionalmente decimocuarto, a falta de lo que haga hoy el Ibiza, el Racing ha mejorado sus prestaciones en todas las líneas y ni con seis jugadores ausentes bajó el nivel que viene mostrando en los últimos partidos.

Además, Romo recuperará para el choque de este sábado en El Alcoraz frente al Huesca a los sancionados Juergen y Aldasoro, mientras que la enfermería -permanecen lesionados Sekou, Unai Medina, Mantilla y Cedriz- podría empezar a vaciarse la semana que viene.

Al finalizar el encuentro de ayer, el entrenador madrileño no ocultaba su alegría. «Tenemos que estar contentos, hemos tenido la oportunidad de ganar el primer partido en casa y antes de eso hacer el primer gol con los nuestros», señaló.

Además, aseguró que desde ya está pensando en el sábado. «Espero no perder a más gente y hacer un buen partido en Huesca. Evidentemente estoy satisfecho, el equipo tiene valores e intenciones, la gente tiene que estar contenta. Hay jugadores que están muy cansados, sobre todo los que acumulan 180 minutos, salvo Íñigo, que mejora con el paso de ellos», afirmó.

Por último, recordó que él siempre habla «de procesos y de desarrollo» y subrayó que «el inicio es la jornada 1 y el final la 42, nadie se ha salvado con los 11 puntos» que tiene ahora su equipo. «El despegue tiene que seguir ligado a trabajar día a día», apostilló.