Futre pone en pie el Metropolitano

Madrid, 7 sep (EFE).- Campeón de la Copa de Europa con el Oporto en 1987, leyenda imborrable del Atlético de Madrid, con el que jugó en dos etapas (1987-1993 y 1997-98) y ganó dos veces la Copa del Rey, Paulo Futre puso este miércoles en pie el Metropolitano desde el palco, como hizo con sus carreras, sus regates y sus contraataques en el antiguo Vicente Calderón, en el homenaje que le brindaron los dos equipos de su vida, tras el infarto sufrido hace 17 días y del que ya está repuesto.

El exjugador del Atlético de Madrid Paulo Futre durante el homenaje que recibe esta tarde antes del partido ante el FC Oporto, correspondiente al grupo B de la Liga de Campeones de la UEFA, en el estadio Cívitas Metropolitano de Madrid. Ya recuperado del infarto sufrido hace dos semanas, Futre recibe todo el cariño de los aficionados. EFE/ Juanjo Martín

Desde el palco, el exfutbolista internacional portugués recibió el cariño de los aficionados. Volvió a sonar el clásico «Paulo, Paulo… Futre, Futre!» desde el fondo sur -ahora- del Metropolitano, mientras él saludaba, lanzaba besos, daba las gracias a toda la afición del conjunto rojiblanco en los minutos previos al comienzo del encuentro de la Liga de Campeones entre el Atlético de Madrid y el Oporto.

El exjugador del Atlético de Madrid Paulo Futre durante el homenaje que recibe esta tarde antes del partido ante el FC Oporto, correspondiente al grupo B de la Liga de Campeones de la UEFA, en el estadio Cívitas Metropolitano de Madrid. Ya recuperado del infarto sufrido hace dos semanas, Futre recibe todo el cariño de los aficionados. EFE/ Juanjo Martín

Futre es un mito en el Atlético. El fichaje que hizo presidente del club rojiblanco a Jesús Gil y Gil, incorporado del Oporto a sus 21 años, después de impresionar al mundo con su actuación en la Copa de Europa que conquistó el conjunto portugués en 1987, se transformó en un futbolista para la eternidad del equipo, que, en aquel tramo de seis años, logró dos Copas del Rey, una con gol suyo al Real Madrid en el Santiago Bernabéu en 1992 (0-2).

Desde entonces forma parte de la colección de leyendas del Atlético, desde aquella salida en 1993 al Benfica, que lo dirigió después al Olympique Marsella, al Reggiana, al Milan, al West Ham… Y de vuelta al Atlético, en una segunda etapa, ya cerca de su retirada, a las órdenes de Radomir Antic para disputar tan solo 10 partidos en el curso 1997-98.