Iván Campano y David Quirante, dos andaluces rumbo al Mundial de powerlifting

Málaga, 25 ago (EFE).- El powerlifting (levantamiento de potencia) es todavía un deporte en desarrollo en España, pero los atletas andaluces, como Iván Campano y David Quirante, de la categoría de menos de 59 kilos, ya forman parte de la élite mundial.

Esta disciplina, basada en el levantamiento a una repetición de sentadilla, press de banca y peso muerto, celebrará su próximo campeonato internacional junior y subjunior en Estambul (Turquía) del 27 de agosto al 4 de septiembre.

Allí estarán, además de Iván Campano y David Quirante, otros andaluces como Antonio Pérez, Pablo de Haro y Cristian Verdugo, y otros residentes en Madrid como Amira Blecua y Maya Da Silva.

En el caso de Iván Campano, el encuentro de Turquía será el primero fuera de nuestras fronteras, ya que su trayectoria destaca por haberse desarrollado sobre todo en Andalucía. A pesar de ello, su marca total de 577,5 kilos lo ha posicionado primero en las listas del Mundial.

"No estoy preocupado por ganar, sino por ser capaz de darlo todo en la tarima", ha afirmado a Efe Campano, que no da por ganada la competición y cree que sus rivales "darán alguna sorpresa".

El malagueño de 21 años destaca la importancia de "confiar en profesionales más que en uno mismo". En el camino a Estambul no solo le acompaña su entrenador, sino también un nutricionista y un psicólogo, que enfocan sus esfuerzos en que compita en el mejor estado posible, física y mentalmente.

Campano comenta que la preparación "es más mental que física". Agradece las herramientas que su orientador psicológico le ha ofrecido, gracias a las cuales puede "visualizar levantamientos, controlar los picos de activación y mantener la calma cuando es necesario".

LA MENTE, UN ALIADO EN CADA LEVANTAMIENTO

La gestión mental ante una cita de este calibre es esencial también para David Quirante. Este granadino lleva nueve competiciones a sus espaldas y ya se alzó con el título de campeón de Europa en 2021, por lo que, para él, un encuentro internacional "es como un entrenamiento más".

El atleta y también entrenador personal de 21 años explica que uno de sus mecanismos para controlar los nervios es exigirse cada día lo mismo que en competición, para así "normalizar los pesos y las situaciones de estrés".

Quirante considera esta preparación la más difícil a la que se ha enfrentado debido a que ha tenido que adelgazar siete kilos para entrar en la categoría de peso, lo que le está "quitando fuerzas". A pesar de ello, el atleta ha mejorado sus marcas anteriores y espera poder ser competitivo en peso muerto.

UNA DISCIPLINA POR CRECER

El granadino ha visto crecer el powerlifting desde que comenzó a competir en 2018. Afirma que en ese año los encuentros nacionales contaban con una asistencia de cincuenta personas y "ahora hay el doble".

Según Quirante, el papel de los españoles en las citas internacionales ha pasado de ser "insignificante" a convertirse en una selección que "conquista podios" en cuestión de cuatro años.

Aun así, es una disciplina desconocida por el grueso de la población, que a menudo la confunde con la halterofilia o el culturismo o percibe como peligroso el levantamiento de altas cargas.

Frente a ello, Quirante defiende que hay que romper estereotipos sobre los deportes de fuerza pues entrenar con peso asegura una vejez "sana, fuerte y con autonomía".