Márquez, entre la «paciencia» y la confianza «al cien por cien en Honda»

A Coruña, 14 dic (EFE).- Después de un año en el que el mayor triunfo, que no es poco, fue volver a sentirse rápido sobre la moto tras su convalecencia, Marc Márquez (Honda), pilota hacia 2023 entre la «paciencia» y la confianza «al cien por cien» en Honda, en conseguir que el gigante asiático reaccione para, juntos de la mano, poder aspirar a un título, el de MotoGP, que conquistaron en seis ocasiones.

El piloto de Cervera atiende a Efe junto a su amigo Carlos Sainz en un evento del patrocinador que les une, Estrella Galicia. Entre ellos ya se ha forjado amistad, seguimiento y admiración mutua.

«Si un fin de semana no estoy corriendo, miro todo lo de la Fórmula 1. El viernes lo veo a ratos porque trabajan de forma diferente todos los equipos, pero el sábado y domingo, la cualificación, el ‘sprint race’ y la carrera, si estoy en casa no me los pierdo. Es motor, me encanta y está Carlos, que tengo una buena relación con él. También hay otros pilotos que me gustan y la adrenalina va por dentro», explica a Efe.

El primer triunfo de Sainz en la categoría reina del automovilismo llegó esta temporada en Silverstone, Inglaterra, y Márquez lo tuvo que ver a posteriori y con ‘spoiler’.

«En directo no pude ver la carrera, la tuve que ver en diferido. Me avisaron de que había sido una carrera movidita y me adelantaron el resultado», reconoce.

Entre los dos hay conexión. «Carlos está viviendo en Italia por Ferrari, pero viene mucho por Madrid, yo hace un año que vivo allí y coincido mucho con él, con su padre, hemos ido a cenar, hemos visto partidos de fútbol juntos y va bien tener el mismo ambiente de deportista, la adrenalina de motor», arguye.

De la Fórmula 1, Moto GP ha adoptado para 2023 las carreras al sprint, que se disputarán en cada Gran Premio.

«Es un nuevo formato, intenso, porque se dará todas las carreras. Hará que se tenga que afrontar de manera diferente y gestionar muy bien los fines de semana, pero, cuantas más carreras, mejor. Adrenalina, salidas, adelantamientos… Es espectáculo para el aficionado. Hay pilotos a los que les gusta más o menos, a mí personalmente me gusta», confiesa.

Ya ha tenido el primer contacto con la Honda de 2023 y las sensaciones en la prueba de Valencia no fueron las mejores, pero después viajó a Japón, ha visto una reacción en la fábrica y confía en el desarrollo de la moto.

«Los test de Cheste no fueron lo esperado ni por parte mía ni por parte de ellos. Esto a veces pasa. Una cosa es la teoría, luego la práctica, pero lo importante es que una fábrica como Honda puede reaccionar. Estuve en Japón tres días con ellos hablando, con reuniones y reacción hay. Luego, veremos. Tú, cuando le exiges a alguien y ves que reacciona, no puedes exigirle más. La reacción está ahí y veremos si es la dirección buena», advierte.

Por ahora, mira con «prudencia» al próximo año después de que Ducati dominara 2022 con el triunfo de Peco Bagnaia.

«Hasta que no pruebas la moto en pretemporada no sabes exactamente a lo que puedes aspirar, pero ya te empiezas a preparar físicamente. Cuando te preparas, lo haces para optar al máximo, te preparas con la mentalidad de intentar ganar. Luego, durante la pretemporada, vas viendo a lo que puedes optar», precisa.

Recuerda que con Honda ha ganado sus «seis mundiales» en la categoría reina del motociclismo, «cuatro consecutivos antes de la grave lesión del brazo», así que él confía «cien por cien» en la marca japonesa.

«Ojalá yo pueda estar a mi máximo nivel y la moto dé ese pasito para luchar por el título», pide Márquez, que tiene dos años de contrato con Honda y por eso también se lo toma con ánimo y esperanza.

«Paciencia debe haber. Y tampoco puedes decir después del primer test que no se puede. Paciencia debe haber porque tengo dos años de contrato con ellos en los que tengo que exprimirlos al máximo y donde la obligación por parte mía y por parte de Honda es, si no pasa nada grave, intentar luchar por títulos. Luego veremos qué pasa», apunta.

Honda ha impulsado a Red Bull al título de la Fórmula 1 con el neerlandés Max Verstappen en los dos últimos años y es una marca campeona que tiene capacidad para recuperar el peso perdido.

«Honda es un monstruo, es la fábrica más grande del motor en general y tiene suficiente potencial para hacer un motor de Fórmula 1 ganador como el de Red Bull, y una moto ganadora. Ojalá, lo hemos conseguido muchos años, podamos volver juntos al título», desea.

Carlos Alberto Fernández