Nico Williams ya vende entradas

Bilbao (EFE).- El valor de Nico Williams (Athletic Club) sube como la espuma. De momento, su imagen sirve de reclamo para vender entradas en San Mamés. Sigue los pasos de Julen Guerrero, Munian o Etxeberría. Tiene contrato hasta junio de 2024 y una cláusula de 50 M€. Ir al Mundial de Qatar, su gran reto.

Y eso fue ya antes del choque de España del martes en Braga. Era ya un reflejo de lo que está significando el pequeño de los Williams para el Athletic. Una aparición de esas que genera cada cierto tiempo Lezama que tanto agradecen los aficionados, los rojiblancos, los de otros equipos y los de la selección.

Futbolistas que impactan sobremanera ya muy jóvenes como, por ejemplo, Julen Guerrero, Iker Muniain o el Joseba Etxeberria que llegó con 17 años desde San Sebastián y con el que Nico coincide en el perfil de jugador. Veloz, valiente y con desborde.

Un chaval de 20 años que se ha hecho titular y que ya ha dejado detalles de una calidad que le auguran un más que prometedor futuro. En las seis jornadas que se llevan disputadas, Nico lleva dos tantos -uno un impresionante golazo a la escuadra-, una asistencia y ha provocado un penalti que también terminó en gol.

Unos datos a los que hay que añadir la asistencia a Álvaro Morata que pudo valer dos billetes. Uno seguro, el de España a la Final a Cuatro de la nueva competición europea por selecciones; y otro, posible, el suyo al Mundial de Catar de dentro de dos meses.

Si fuese por votación popular no habría dudas porque no habrá habido en las últimas horas mayor unanimidad en ese sentido que con el extremo del Athletic. Incluso podría decirse que hasta el propio Luis Enrique no albergaría ninguna al final del partido.

Pero al seleccionador nacional le quedan unas semanas de reflexión y seguro que la competencia para entrar en la lista definitiva será tremenda.

Aunque lo que está claro es que Nico cumplió y, con creces, con lo que se le pedía. Ya ante Suiza, a pesar de la derrota, había agitado el encuentro. Luis Enrique le pidió que fuese él y lo fue. Es decir, abrió el campo, pidió el balón y retó a sus rivales. España no remontó el choque pero el chaval hizo lo que tenía que hacer.

Contra Portugal, en un partido ya definitivo, lo repitió. Y esa segunda vez con el añadido de desnivelar el encuentro. Amenazó con un par de disparos, uno en cada vértice del área, que no le cogieron la fuerza esperada. Pero en la tercera acción, una llegada al área a un balón pasado al segundo palo muy bien tocado por Dani Carvajal, le dejó el gol hecho Morata, que también estaba donde tenía que estar un ‘9’, con una sutil asistencia de cabeza.

Curioso que fuese de cabeza su acción decisiva, aunque tampoco sorprende a quienes le han visto desde crío en Lezama, donde para lo primero que iba era para ariete. Pero fue ganando recursos -tiene muchos-, se le afinó un cuerpo al principio más corpulento que el de su hermano y ya quedó claro que es extremo.

De los que en los mercados la rompen por unas cualidades que no abundan y que son oro en el fútbol: velocidad y desborde. A lo que añade atrevimiento e insistencia. Incluso en los momentos más críticos. Como los que vivía una España casi eliminada y plana como pocas veces antes con Luis Enrique. ¿Cuanto vale eso? Difícil de precisar, pero mucho.

¿Consecuencia? Que el Athletic deberá ir pensando en ampliar una relación que finaliza en 2024 y contempla 50 millones de euros como cláusula de rescisión. No son demasiados para los tiempos que corren en el mundo del fútbol, con la Premier League nadando en dinero, y para jugadores de ese perfil. Definitivos en los 30 últimos metros.

Y, además, el Athletic no necesita dinero. Su preocupación está más en que vayan saliendo futbolistas en su reducido mercado. A sus futbolistas, valgan lo que valgan, los quiere siempre en su plantilla.

Nico probablemente vaya acercándose a las cifras del «contratazo» que firmó su hermano, -en palabra del propio Iñaki-, su referencia en todos los ámbitos de la vida y con el que no cesan las comparaciones. Es opinión mayoritaria que es más técnico y más hábil, aunque quizás no tan rápido. Una valoración cuestionable porque ya se le han medido más de 35 kms. por hora -algo menos que a Iñaki-, la línea que separa a los jugadores veloces de los muy veloces.

Habrá que ver hasta donde se embala Nico. De momento a titular del Athletic y a candidato más que serio a estar en el Mundial de Catar. A la espera de que se confirme, lo que es seguro es que su figura ya vende entradas. O al menos es lo que se desprende de la decisión del club vasco de utilizarle de reclamo para su próximo partido. Está claro que la imagen de Nico Williams ya vende.