¿Por qué Girona es el nuevo ‘hub’ del ciclismo mundial?

Arnau Segura Montagut |

Girona (EFE).- Cincuenta mil visitantes acudieron al festival ciclista Sea Otter Europa en Girona. Lance Armstrong vivió allí y puso la semilla. Desde entonces, un gran negocio de cicloturismo pone en valor una industria que incluye hoteles Bed & Bike, restaurantes temáticos, ropa técnica. Agencias turísticas mueven ya estancias y rutas.

La conexión entre el estadounidense, que perdió sus siete Tour de Francia por dopaje, y ese festival, que ha despedido la sexta edición con más de cinco millones de euros de retorno directo, es Girona. La ciudad a la que peregrinan ciclistas de todo el planeta: ha atraído a los mejores, desde el propio Armstrong hasta Chris Froome.

Armstrong llegó en 2001, desde de Niza, y 21 años después, el director de la Sea Otter Europa, Albert Balcells, argumenta que «puso Girona en el mapa». «Todo el mundo quiere venir aquí a practicar ciclismo y es verdad lo de Armstrong, pero también había un entorno que ya estaba. Ahora, la ciudad es uno de los centros internacionales de este deporte», celebra.

Balcells vio que Girona era «un destino que está creciendo, de moda y con posibilidades de casar la parte deportiva de una feria con la industrial». Y esta última Sea Otter Europa ha reunido 350 marcas y un 20% de los visitantes procedían del extranjero, con más de cincuenta nacionalidades representadas.

El negocio global llega al punto de la existencia de una fábrica como Megamo. La empresa se limitaba a marcar los productos con su logotipo, pero ahora ya estampa orgullosa el nombre de Girona en cada una de sus bicicletas.

«Armstrong ayudó mucho», reconoce uno de sus responsables, Oriol Gil. Apunta al gravel -modelos de carretera con ruedas de tacos- como la tendencia fuera de las urbes, porque en la ciudad la apuesta actual son las bicicletas eléctricas.

Por ello, una firma especializada en ese otro sector como Youin, con sede en la provincia de Barcelona, se ha acercado este septiembre a Girona con la ambición de dar a conocer su oferta. Su director ejecutivo, Josep Maria Albert, señala la importancia de la figura Armstrong, pero también remarca que Girona posee «un entorno que invita mucho al ciclismo».

Albert explica que la bici eléctrica entronca con el ámbito de la sostenibilidad y la energía verde y que los hoteles ofrecen a menudo alquiler de este tipo de vehículos a sus clientes.

Hoteles y restaurantes para ciclistas

Algunos de estos hoteles se reparten por toda la provincia, con lugares destacados en el cicloturismo como los Pirineos o la Costa Brava, con cadenas como Guitart en Lloret de Mar.

Algunos van más allá: los hoteles Ciutat de Girona, CMC y Carlemany ya ofrecen bike stations y desayunos adaptados a la experiencia ciclista. El primero tiene servicio de lavandería deportiva y el Patronato de Turismo Costa Brava Girona otorga un sello para alojamientos especializados (bed and bike).

El triatleta Jan Frodeno, campeón del mundo, es la cara de los apartamentos La Comuna. Y ya existen más de diez agencias especializadas en preparar estancias y salidas para ciclistas, con Eat Sleep Cycle como abanderada: acaba de inaugurar nueva sede ante el incremento en su volumen de negocio.

Hay decenas de bares y restaurantes que se han especializado en este mundo ciclista, como La Fábrica, de los canadienses Christian (exciclista profesional) y Amber Meier, o Federal Cafè, del excorredor australiano Rory Sutherland. Y tiendas, además de empresas creadoras de ropa como Chapter Tree, que pertenece al exprofesional David Millar, otro hijo adoptivo.

La universidad estudia el fenómeno

El boom del ciclismo en Girona ha alcanzado tal dimensión que su universidad ha decidido investigarlo. Se ha elaborado un informe que explica este éxito por su geografía (entre el mar Mediterráneo y los Pirineos), su climatología, favorable casi todo el año, la conectividad (con aeropuerto y estación de tren de alta velocidad), la calidad de vida y el anonimato.

En el mismo sentido, Sergi Güell, presidente del Massi-Tactic UCI Women’s Team, equipo con sede en Torroella de Montgrí (Girona) de la máxima categoría mundial femenina, afirma que Girona «es un sitio idóneo para los ciclistas».

Porque atesora «carreteras bonitas y sitios bellos» y es una ciudad «hermosa, pequeña, acogedora, fácil para los ciclistas. Además, se come muy bien y es económica para gente de Estados Unidos o del norte de Europa». Güell asegura que «es una moda que empezó Armstrong» y «es una bola que ha ido creciendo».

El equipo Israel Premier-Tech cuenta con varios ciclistas en Girona y ha realizado varias estadías de pretemporada en su provincia, atraído por sus buenas carreteras y «su terreno variable, su bajo tráfico y su clima confortable».

Zak Dempster, exciclista australiano y hoy uno de los directores de la escuadra de Froome, destaca otro atributo de Girona: «el sentimiento de comunidad». «Tener una red de apoyo es lo que la mayoría de los ciclistas internacionales extrañan durante sus primeros años como profesionales».

«Girona proporciona un hogar a los ciclistas que están muy lejos de casa en un etapa difícil de su vida profesional. Creo que el gran atractivo es el sentimiento de comunidad con otros jóvenes ciclistas que están pasando por cosas similares en sus vidas», destaca Dempster. Llegó a Girona en 2011 como profesional y vive en Olot, donde encontró a su mujer y ha sido padre.

Uno de los grandes nombres del pelotón actual que ha hecho de Girona su casa es Robert Gesink, que en un vídeo del Team Jumbo-Visma enfatizaba que «Girona es ideal para los ciclistas».

En el vídeo, titulado ‘La meca de los ciclistas’, Gesink caminaba por las murallas de Girona y decía: «Si vives aquí es menos duro salir a entrenar, porque hay mucha variedad. Puedes ir a las montañas o a la playa. Aquí nunca te aburres».

Edición web: Rocío Casas