Vista del Banco Central Europeo. EFE/EPA/Ronald Wittek

La depreciación del dólar podría cambiar la política monetaria de los bancos centrales

Madrid (EFE).- Los bancos centrales discrepan en sus políticas monetarias y ya han empezado a escenificarlo en sus últimas reuniones, donde el BCE continúa con los tipos pausados, que podría cambiar ante la debilidad del dólar y la volatilidad en las materias primas, mientras la Fed recibe presión para bajar tipos.

El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo por quinta vez consecutiva los tipos en el 2 % con una inflación que debería estabilizarse en el objetivo del 2 % a medio plazo, pero sin comprometerse en una senda a seguir, ya que depende de los datos económicos.

Los analistas se mostraban convencidos de que el BCE mantendría los tipos en el 2 % en 2026, pero un fortalecimiento del euro podría llevar a revisiones a la baja, aunque la propia presidenta, Christine Lagarde, cree que el efecto desinflacionista de la apreciación ya está incorporado.

Para que las previsiones de inflación subyacente se ajustaran a la baja, el cruce euro dólar debería acercarse, según los analistas, al entorno de 1,22-1,25 dólares.

Según la economista de Vanguard Josefina Rodríguez, el riesgo de que la inflación se sitúe por debajo del objetivo durante un periodo prolongado hace que el sesgo siga siendo hacia una mayor relajación monetaria más que hacia un endurecimiento.

Esta semana, el Banco de Inglaterra también mantuvo los tipos de interés, en el 3,75 %, y no se descartan recortes con una inflación que supera el 3 %.

Kevin Warsh, un giro de guion para la Fed

En Estados Unidos, el debate se centra en si habrá recortes de tipos después de que Kevin Warsh haya sido nominado por el presidente del país, Donald Trump, para presidir la Fed en sustitución de Jerome Powell cuyo mandato concluye en mayo.

El analista de IG Sergio Ávila cree que si la Fed continúa por la vía de la prudencia, la dependencia de los datos y el riesgo de inflación, los tipos se mantendrán altos más tiempo, mientras que si hay recortes será combustible para la renta variable y el crédito.

El director de Inversiones de Mutualidad Pedro del Pozo cree que una Fed menos expansiva en manos de Warsh podría implicar menos bajadas, más lentas y condicionadas.

Australia, la última nota discordante

Además de la Fed, el BCE y el Banco de Inglaterra, el Banco de Canadá también dejó sin cambios los tipos, en el 2,25 %. El Banco de Noruega hizo lo propio, en el 4 %, e igualmente el de Suecia, en el 1,75 %.

Frente a ello, el Banco de Australia subió tipos un 0,25 % hasta el 3,85 %, la primera vez desde noviembre de 2023, ante una alta inflación, en el 3,80 % frente al 2,1 % en que se encontraba el pasado junio, y no se descartan nuevas subidas.

El Banco Nacional Suizo es el único que sitúa el tipo de interés de referencia en el 0 % después de ser la primera entidad que inició los recortes en 2024 y terminarlos a mediados del pasado año.

El Banco de Japón mantiene tipos en el 0,75 % tras elevarlos el pasado diciembre a su nivel más alto en 30 años; mientras que en China continúa en el 3 % la tasa principal de préstamos y en el 3,5 % la referencia para hipotecas.

Por último, el Banco de la Reserva de la India dejó este viernes los tipos en el 5,25 %, pero los podría bajar este año ante un crecimiento dinámico y los acuerdos alcanzados con Europa y Estados Unidos en materia arancelaria.