Nicosia (EFE).- Varios líderes de la Unión Europea, entre ellos el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, han reclamado una mayor ambición en el diseño de medidas para hacer frente al incremento de los precios de la energía, en particular del petróleo y sus derivados.
«Hemos pedido a la Comisión (Europea) más ambición en la respuesta conjunta por parte de la Unión Europea», ha expresado Sánchez este viernes a su llegada a la segunda jornada de la cumbre que se celebra en Chipre.
En declaraciones a la prensa ha insistido en la necesidad de impulsar a nivel europeo un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las grandes compañías energéticas.
Propone extender el fondo europeo de recuperación
El presidente del Gobierno español ha abogado por «extender» el fondo europeo de recuperación «de seis a doce meses más» para «vincularlo con la electrificación y la transformación de las economías europeas, unos objetivos para los que también ha reclamado «abrir el debate de una flexibilización» de las reglas fiscales comunitarias.

A su llegada a la primera jornada de la cumbre, el jueves, Meloni también apuntó que Europa «debe ser mucho más valiente» a la hora de buscar soluciones a la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Medio, y lamentó que la propuesta de la Comisión Europea a este respecto «no es suficiente».
«Aprecio la propuesta que ha hecho la presidenta de la Comisión Europea (Ursula von der Leyen) sobre el tema de la energía, es un paso adelante, pero no es un paso adelante suficiente», subrayó la italiana, quien también valoró que se relajen las normas sobre ayudas públicas para apoyar a hogares y empresas, pero recordó que no todos los países tienen el mismo margen fiscal.
Gravamen sobre los beneficios extraordinarios
Junto con Alemania, Portugal y Austria, España e Italia también firmaron una carta pidiendo un gravamen sobre los beneficios extraordinarios, a la que ayer se sumó también el primer ministro de Bélgica, Bart de Wever.
«Habríamos esperado sin duda ambición para un marco que regule los beneficios extraordinarios», aseguró a la prensa en un mensaje en el que también destacó que las propuestas de Bruselas son «muchas recomendaciones y buenas prácticas, pero nada concreto».
También ha abordado la cuestión energética este viernes el primer ministro checo, Andrej Babis, cuyo país es de los más críticos con la ambición climática del bloque, al reiterar que la UE debe reformar «inmediatamente» el sistema de comercio de emisiones que hace a la industria pagar una energía «muy cara» por sus emisiones de CO2.
«No somos competitivos con respecto a Estados de Asia o a Estados Unidos», ha advertido.

Incertidumbre sobre la duración del conflicto en Oriente Medio
A su vez, la primera ministra de Letonia, Evika Silina, ha explicado que los líderes debatieron ayer cómo «mejorar» la batería de propuestas de Bruselas ante la incertidumbre sobre cuánto durará el conflicto de Oriente Medio, que se suma a la guerra de Rusia en Ucrania.
«Esto significa que tenemos que estar mejor preparados para lo siguiente. Desafortunadamente parece que los precios serán realmente altos y el queroseno es la razón por la que tenemos que tomar decisiones rápidas», ha considerado.
Por su parte, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha acogido positivamente las recomendaciones de Bruselas en materia de energía ante el alza de los precios por el conflicto en Oriente Medio, pero ha propuesto «ir más allá de medidas temporales» y asegurar que se invierte en las redes y seguridad de suministro.
«Más que tomar medidas temporales rápidas, creo que ahora es el momento de que como Europa aseguremos la autonomías estratégica de la que llevamos hablando décadas», ha planteado a su llegada a la cumbre en Nicosia.
En este contexto, los jefes de Estado y de Gobierno han encargado a sus ministros de Economía trabajar sobre medidas energéticas «muy específicas» para el corto plazo durante las dos reuniones que tendrán a lo largo del mes de mayo.
Sánchez pide flexibilizar las reglas fiscales para renovables
Pedro Sánchez planteó a la Unión Europea ampliar los fondos Next Generation seis meses más de los previstos para facilitar la inversión en energías renovables y que haya una flexibilización de las reglas fiscales para esas inversiones.
Sánchez, según informó este viernes a su llegada a la segunda jornada de la cumbre informal de la UE que se celebra en Nicosia, hizo esta propuesta en la reunión que ya tuvo la víspera con el resto de líderes de los Veintisiete.
Ante el debate existente sobre la crisis energética a consecuencia de la guerra en Irán, el jefe del Ejecutivo defendió ampliar de seis a doce meses esos fondos europeos ante la necesidad de electrificación y de continuación de la apuesta por las renovables que viene defendiendo su Gobierno.
Pero además, abogó por abrir un debate para que haya una flexibilización de las reglas fiscales para la inversión en esa transformación energética.
Sánchez explicó que España siempre ha abogado por la electrificación, por desengancharse de los combustibles fósiles para ganar autonomía energética y eso -dijo- supone apostar por las renovables.
Por eso defendió una mayor ambición de la Comisión Europea en la respuesta conjunta que debe dar y, en ese contexto, recordó que hay empresas que se están beneficiando del alza del precio del crudo y, por tanto, debe haber una acción coordinada para que se vuelva a crear, como se hizo durante la crisis energética de Rusia, un impuesto extraordinario a las grandes empresas energéticas.









