Cecilia López: El poder político ha impedido la distribución de la tierra en Colombia

Jaime Ortega Carrascal  |

Bogotá, (EFE).- Los problemas de tierras de Colombia son tan viejos como el país mismo y no han sido resueltos porque el poder político no lo ha permitido, algo que el Gobierno actual se propone abordar con una ambiciosa reforma agraria, afirma la ministra de Agricultura, Cecilia López Montaño.

«El campo colombiano no ha logrado resolver sus problemas serios desde que este país es país, desde antes, desde la Conquista. Los temas agropecuarios no han estado en la agenda y muchos de los problemas que tenemos son los mismos de toda la vida, entre ellos, el destierro», afirma López en una entrevista con EFE.

Según la ministra, «algo pasa con la concentración de tierra en Colombia; la tierra tiene un poder político que ha impedido que se distribuya», lo que ha sido causa de violencia y atraso en el campo, un sector clave para la economía nacional.

«El índice de concentración de tierra en Colombia es vergonzoso. Es de 0,87, y acuérdense que 1,0 es cuando una persona tiene toda la tierra», lamenta.

Reforma rural integral y paz

Para tratar de romper esa desigualdad crónica el Gobierno del presidente Gustavo Petro está decidido a sacar adelante la reforma agraria que se ha postergado durante décadas y que hace parte del punto uno del acuerdo de paz firmado en 2016 con la guerrilla de las FARC, sobre reforma rural integral.

Dicha reforma incluye la titulación porque «hay gran cantidad de tierras en Colombia de personas activas en el campo que no tienen título de su propiedad y eso los saca de la posibilidad de tener acceso a crédito» y a otro beneficios, explica López.

«La titulación en el acuerdo de paz, que es donde se enmarca esta reforma agraria, tiene previstos siete millones de hectáreas tituladas. Nosotros hemos titulado 800.000 en tres meses», dice, y añade que quedan seis años para cumplir con la reforma rural integral.

La ministra de Agricultura de Colombia, Cecilia López Montaño, habla en una entrevista con EFE, el 7 de diciembre de 2022, en Bogotá (Colombia). EFE/ Juan Diego López
La ministra de Agricultura de Colombia, Cecilia López Montaño, habla en una entrevista con EFE, el 7 de diciembre de 2022, en Bogotá (Colombia). EFE/ Juan Diego López

Esas tierras provendrán de diferentes fuentes, como las que están bajo administración de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), que gestiona los bienes incautados a narcotraficantes; de un acuerdo con la Federación de Ganaderos de Colombia (Fedegán) que prevé la venta al Gobierno de tres millones de hectáreas y posiblemente de las que ofrezcan propietarios a título individual.

«Nos van ofrecer (tierras) individualmente, pero se entregarán colectivamente y tienen que pasar por una serie de pruebas, como que hayan sido adquiridas con toda la transparencia, que no formen parte del conflicto por los paramilitares, que sean productivas y que no sean inundables», añade la funcionaria.

Olvido y atraso

Con esa iniciativa, que se calcula que costará 60 billones de pesos (unos 12.380 millones de dólares), el Gobierno espera no solo desactivar el conflicto en el campo sino sacar del atraso al sector agropecuario, que «llegó a ser el 20 % o el 25 % del Producto Interno Bruto, y hoy es el 6 %» y pierde en competitividad con prácticamente todo el mundo, aunque la ministra es consciente de que «es imposible hacer una reforma agraria en un solo periodo presidencial».

«El rezago del campo colombiano ha sido doloroso», dice para explicar que con la apertura económica de comienzos de los años 90 «se marginó al sector rural y a la producción agropecuaria de la modernidad».

La ministra de Agricultura de Colombia, Cecilia López Montaño, habla en una entrevista con EFE, el 7 de diciembre de 2022, en Bogotá (Colombia). EFE/ Juan Diego López
La ministra de Agricultura de Colombia, Cecilia López Montaño, habla en una entrevista con EFE, el 7 de diciembre de 2022, en Bogotá (Colombia). EFE/ Juan Diego López

Por ese atraso, y por la violencia del conflicto armado, los jóvenes ya no quieren trabajar la tierra sino emigrar a las ciudades «y la gente que se nos está quedando en el campo es gente de mayor edad», afirma la ministra, y añade que es el momento de «hacer del campo una potencia mundial de alimentos» y «darle el atractivo que se merece con respecto a su gran potencial».

«Recuperar el campo, que es una de las grandes prioridades de este Gobierno es un esfuerzo gigantesco (…) es una cosa que va a tomar mucho tiempo», subraya.

Nueva estrategia

López explica que el último milagro del campo colombiano fue convertir al país en uno de los grandes productores y exportadores mundiales de flores, pero eso fue hace casi 50 años por iniciativa del sector privado, y en años recientes se han hecho «ensayos» con el aguacate Hass y el limón Tahití, «pero Colombia tiene un problema de falta de oferta exportadora».

Para alcanzar esos objetivos «se necesitan inversiones muy fuertes» y obras de infraestructura para lo cual se podría hacer «una combinación de inversión privada y pública», indica.

En ese sentido, considera que el apoyo a la reactivación del acuerdo de paz con las FARC, y en especial el punto uno que hace referencia a la reforma rural integral después de los problemas que tuvo en el anterior Gobierno, es «impresionante» a nivel internacional.

«Yo me atrevo a decir que tiene mucho más apoyo por fuera de Colombia que en algunos sectores colombianos», concluye.