Los sueños de los jóvenes egipcios se desploman junto con la libra

Carles Grau Sivera |

El Cairo (EFE).- Antes de la crisis económica, más de la mitad de los jóvenes de Egipto ya querían salir del país en busca de nuevas oportunidades. Pero el desplome de la libra egipcia frente al dólar en apenas unas semanas ha duplicado el precio de sus sueños de estudiar en el extranjero y empezar una nueva vida.

En los últimos años, especialmente después de la revolución egipcia que en 2011 derrocó al régimen del exdictador Hosni Mubarak, miles de jóvenes empezaron a salir en masa de Egipto para estudiar y residir en el extranjero ante las pocas oportunidades que ofrecía su país.

Desde entonces, la situación solo ha empeorado y jóvenes como Nada, una graduada de odontología de El Cairo de 28 años, tienen que mover cielo y tierra para pagarse un posgrado online en una universidad europea en divisa extranjera, un recurso cada vez más escaso y codiciado en Egipto.

Precios duplicados

«Cuando empecé el posgrado hace tres años, cada módulo costaba 500 libras esterlinas. El precio del módulo no ha cambiado, pero el de la libra egipcia ha cambiado mucho», lamenta a EFE Nada, que a duras penas puede pagar los créditos del máster de Salud Pública que está cursando en línea en la Universidad del Sur de Gales.

Un egipcio en el exterior de un centro de cambio donde se ven imágenes de distintas divisas
Un egipcio fuma en el exterior de un centro de cambio. La devaluación de la libra egipcia ha hecho que muchos jóvenes tengan que abandonar su sueño de estudiar en el extranjero. EFE/EPA/Khaled Elfiqi

La joven explica que antes de la devaluación de la libra egipcia, para cada módulo tenía que abonar unas 8.500 libras egipcias al cambio, pero ahora el precio de los créditos ha escalado a las 20.000, un hecho desesperante al que se suma que los salarios en Egipto no se han actualizado ni tampoco se espera que lo hagan pronto.

«Es por esto que se está haciendo complicado acabar el máster, a pesar de que casi lo he terminado. Solo me quedan dos módulos, pero no sé cómo voy a pagarlos», asevera.

Además de esto, Nada se encuentra con la dificultad de que ahora los bancos egipcios han aumentado las comisiones hasta el 10 % para las transacciones en monedas internacionales, lo que dispara todavía más el precio de su posgrado.

De la misma forma, Ahmed, un estudiante cairota de Traducción e Interpretación en español de 22 años, ha estado ahorrando con disciplina durante el último año para hacer un curso de verano en España y mejorar su conocimiento de la lengua de Cervantes.
Pero la libra egipcia tenía otros planes.

«Es muy difícil… el euro ahora vale 32 libras egipcias (respecto a las 20 que valía el pasado marzo). Es imposible ahorrar mucho dinero estos días y viajar a España. Eso ahora creo que es imposible», dice en una conversación con EFE.

El verano pasado Ahmed ya viajó a España con la ayuda de una beca, pero este año muchas de las ayudas para que universitarios egipcios viajen al exterior se han paralizado, aunque el joven está empeñado en terminar sus estudios y hacer un doctorado ahí.

Para ello, la única fórmula que se le ocurre es trabajar aún más duro y tratar de ahorrar lo máximo posible para, al menos, rozar algo que por el momento es inalcanzable.

Egipcios en el bazar Khan al-Khalili en el Cairo antiguo
Jóvenes egipcios en el bazar Jan el-Jalili en el Cairo antiguo. EFE/EPA/Khaled Elfiqi

Estudiar en el extranjero deja de ser una opción

Según una encuesta de la agencia egipcia Educatly, el 63 % de los jóvenes egipcios consideran que el principal impedimento para estudiar en el extranjero es el dinero.

Qaher Khaled, responsable de Relaciones y de Reclutamiento de Estudiantes de la Universidad canadiense Prince Edward Island, en Egipto, trabajó durante años también en una agencia de estudios en el extranjero, un sector que atraviesa dificultades desde hace meses debido a la devaluación.

Asegura a EFE que una dificultad añadida es que los bancos egipcios ahora rechazan mandar divisa extranjera fuera de Egipto, en su afán de preservar sus reservas, por lo que hacer pagos al exterior en monedas como el dólar o el euro es un verdadero quebradero de cabeza.

Incluso las familias más pudientes ahora «piensan dos veces» antes de mandar a sus hijos a estudiar fuera, debido a que los precios se han duplicado, aunque consideran que es una «inversión» porque permitiría a sus hijos quedarse en países occidentales, encontrar empleo y empezar una vida lejos de Egipto.

Este es el caso de miles de jóvenes como Nada, que también ha empezado a estudiar alemán por cuenta propia para tener posibilidades de ir a vivir allí.

«Por supuesto, espero que algún día pueda dejar el país. Irme con un máster a mis espaldas me da más posibilidades de conseguirlo. Es mi billete de salida, pero ahora (con la devaluación) ya no puedo conseguirlo», lamenta la odontóloga.