Galicia se suma a la carrera fiscal con una rebaja del 50 % en el impuesto de Patrimonio

Madrid (EFE).- La Xunta de Galicia se ha sumado este viernes, con una bonificación del 50 % en el Impuesto sobre el Patrimonio -que duplica la que se aplicaba hasta ahora- a la carrera fiscal que retomó esta semana Andalucía siguiendo la estela de Madrid, y que el PSOE considera «destructiva» mientras que el PP la ve «sana».

En pleno debate fiscal, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha anunciado que el Impuesto sobre el Patrimonio, que deben abonar, según la Agencia Tributaria de Galicia, aquellas personas con bienes o derechos valorados en más de 2 millones de euros, tendrá una bonificación que alcanzará el 50 %.

«Es mucho mejor bajar impuestos que subirlos», ha defendido el sucesor de Alberto Núñez Feijóo en la Xunta, que sin embargo no ha aclarado si bajará los impuestos sobre el combustible, que en Galicia están en el tramo más alto.

El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, durante su participación en el Foro Económico de La Voz de Galicia. EFE/Cabalar

A Feijóo precisamente se ha dirigido la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, para que «ponga un poco de orden» en la carrera fiscal iniciada por comunidades gobernadas por su partido a cuenta del Impuesto de Patrimonio porque es «muy destructiva».

Para la vicepresidenta, se trata de una «dinámica irresponsable, incoherente y destructiva para el conjunto del país» y por ello hay que hacer una llamada «a que alguien ponga orden en el Partido Popular y que se pare o se revierta esta carrera a la baja, que además no contribuye en absoluto a la progresividad y a la justicia en el sistema fiscal».

En la misma línea, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha emplazado al líder del PP a definir la posición de su partido sobre el impuesto del Patrimonio, «que grava la riqueza», a raíz de la «espiral de bajadas» de este tributo.

Sin mencionar esta vez al líder del PP, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha abogado este viernes por reformas fiscales destinadas a que haya una «redistribución del esfuerzo» para garantizar que «quien más tiene, más contribuya” a financiar «lo que es de todos», el estado del bienestar, y haya un «reparto equitativo» de cargas.

Rechazo por parte de las autonomías socialistas

Desde gobiernos autonómicos del PSOE se ha rechazado hoy también que las autonomías compitan por tener el menor Impuesto de Patrimonio, algo que la presidenta de La Rioja, Concha Andreu, ha dicho que forma parte de «riñas que no van a ninguna parte» porque las comunidades, ha opinado, tienen «que ir todas a la vez, sobre todo en esta situación de inflación y de alza de precios que es igual para todo el mundo”.

El presidente de Canarias, el también socialista Ángel Víctor Torres, ha reprochado a sus homólogos del PP que manipulen a la opinión pública al defender que bajar los impuestos a las rentas altas significa atraer empresas cuando simplemente, ha declarado, es «beneficiar a los que más tienen».

Y el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha aprovechado para proponer que el «esfuerzo fiscal» en cada autonomía compute «a la hora del reparto» de fondos por parte del Estado como medida para hacer frente a quienes «pretenden el desarme fiscal».

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig. EFE/Ana Escobar/Archivo

Contra los planteamientos de lo que ha llamado la «izquierda desnortada y carnívora», el expresidente del Gobierno José María Aznar ha considerado «absolutamente sana» la competencia fiscal entre comunidades y ha rechazado el impuesto a las grandes fortunas que estudia el Ministerio de Hacienda.

Aznar ha declarado que la «izquierda carnívora» necesita cuantos más pobres mejor y, por eso, plantea los impuestos «todo por abajo para tener a la gente más empobrecida y poder controlarla mejor».

En el mismo evento que Puig, el exministro del PP José Manuel García Margallo ha recordado que en Europa solo Suiza y Noruega conservan el Impuesto de Patrimonio «porque produce la fuga de contribuyentes» y desincentiva el ahorro.

Por su parte, el secretario general confederal de CCOO, Unai Sordo, ha afirmado que la desescalada fiscal iniciada por las comunidades gobernadas por el PP da una «imagen de España como un Estado bananero».

Edición Web: Marina González