La directora del FMI pide a la UE que no tope el precio de la energía: «No lo hagan»

Patricia de Arce |

Washington (EFE).- La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, ha expresado su total oposición a poner topes a los precios de la energía como se está debatiendo en el seno de la Unión Europea y defienden países como España: «No lo hagan», ha sentenciado.

En una entrevista con EFE, Georgieva ha respondido así de tajante a esta medida que, junto con otras, sigue discutiendo la Unión Europea para afrontar el encarecimiento de la energía.

La posibilidad de imponer un tope de precio a las importaciones de gas en la Unión Europea sigue estando en la mesa de discusión de los países de la UE, aunque no parece que vaya a concretarse por ahora, como reclaman 17 Estados miembros.

Bruselas se inclina por seguir negociando con proveedores como Noruega, Estados Unidos, Qatar o Argelia.

La directora gerente del FMI ha recordado durante la entrevista lo que esta institución viene diciendo toda la semana en sus reuniones anuales: La necesidad de que las medidas que se tomen para afrontar los efectos de la actual crisis ante el coste de la vida, la crisis energética y la elevada inflación, tengan objetivos concretos y sean temporales.

Y sirvan, sobre todo, para ayudar a los más vulnerables. «Los altos precios de la energía por culpa del gas están dañando a hogares y negocios y debe haber alguna respuesta. Lo que nosotros recomendamos es que las medidas sean muy bien dirigidas y temporales», insiste Georgieva.

«No aprueben medidas que no se puedan permitir»

La dirigente del Fondo no ha querido pronunciarse de forma explícita sobre los últimos paquetes de ayudas que van a poner en marcha países como Alemania, que prevé gastar hasta 200.000 millones de euros para ayudar a ciudadanos y empresas con la factura energética.

Tampoco sobre el anuncio que este mismo jueves hacía el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de aprobar una batería de medidas para combatir el impacto de la crisis energética en la población, que supondrá una movilización adicional de 3.000 millones de euros, con las que se pretende proteger al 40 % de los hogares españoles.

Tras admitir que el paquete alemán es elevado pero recordar también que es a tres años vista, Georgieva ha reiterado que lo que tienen que vigilar todos los países es si sus medidas no suponen un gasto insostenible para sus arcas.

«No aprueben medidas que no se puedan permitir», ha advertido la directora gerente del Fondo, quien se ha preguntado «qué pasaría si la guerra (en Ucrania) dura mucho más» y los países que aprobaron medidas de este tipo tenían intención de mantenerlas pero no pueden costearlas.

«¿Es correcto dar alguna ayuda? Sí, pero tiene que estar bien orientada», señala.

Facturas de electricidad en las que se aprecia la subida de precios por la crsis energética. El FMI ha pedido a la UE que no tope los precios.

Imagen de una serie de facturas en las que se aprecia la subida de precios por la crisis energética. EFE/Xoán Rey.

Durante la entrevista con EFE, Georgieva también ha insistido en pedir un diálogo constante entre los gobiernos y los bancos centrales, para que las políticas fiscales no choquen con la política monetaria restrictiva que se está llevando a cabo en estos momentos para contener la inflación.

«Lo que les decimos a los ministros y a los gobernadores de los bancos centrales es que se sienten juntos y trabajen juntos, porque si la política monetaria echa el freno, la política fiscal no debería apretar el acelerador. De otra forma irían en muy mala dirección», ha concluido.

Edición web: Mar Monreal