Las empresas proveedoras de automoción vislumbran una oportunidad económica en la industria del vehículo eléctrico

Valladolid, 15 sep (EFE).- El presidente de la Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto), Francisco José Riberas, ha realizado un llamamiento para potenciar la fabricación del vehículo eléctrico en España como «uno de los retos y oportunidades» que ofrece el actual contexto de «incertidumbre global», ha analizado.

«España no puede ser sólo un país de servicios y turismo, debe aprovechar esta nueva fase de industrialización» con la fabricación del vehículo eléctrico a pesar de las dificultades de los precios y suministros, ha afirmado Riberas este jueves en Valladolid durante la apertura del Curso Económico en Castilla y León, organizado por la Cámara de Comercio y cuya lección magistral ha pronunciado.

Consciente de que «no va ser fácil» la coyuntura del sector de la automoción en España a raíz de la crisis energética y de precios derivados principalmente de la guerra en Ucrania, el presidente de Sernauto ha insistido en la necesidad de abrir ya «una transición hacia la producción del vehículo eléctrico».

No sólo «es más fácil» su fabricación, sino que junto a la extensión plena de las energías renovables en su producción «podríamos lograr que este sector se convirtiera en uno prácticamente neutro en emisiones de CO2», ha añadido Riberas, también presidente ejecutivo de la multinacional GESTAMP, dedicada al diseño y fabricación de componentes metálicos para automóviles.

Según sus estimaciones, el vehículo eléctrico alcanzará en 2035 el 55 por ciento del parque en Europa, y el cien por cien en 2040, mientras que en el contexto mundial será el 75 por ciento en 2040: «no hay vuelta atrás», ha advertido durante su intervención delante del presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco.

Por otra parte, se ha referido a las consecuencias de la crisis geopolítica actual al apuntar, entre los factores negativos, el elevado precio del transporte marítimo en contenedores y el riesgo que implica acerca de un posible colapso en la cadena de suministros, como ya ha ocurrido, aunque por otras causas, con la denominada crisis de los semiconductores.

En cualquier caso, no ha vislumbrado, al menos de momento, «un problema de desabastecimiento» de materiales en España, «aunque todos sabemos el tiempo que se tarda en recibir un coche nuevo recién comprado y el aumento del precio de los de segunda mano, un cincuenta por ciento», ha advertido no obstante. EFE