Los promotores piden rebajas de impuestos en la vivienda, que suponen un 25 %

Madrid (EFE).- La patronal de promotores constructores de España (APCE) reclama una rebaja de los impuestos que se pagan en la vivienda, que suponen un 25 %, para facilitar el acceso de los ciudadanos a este bien de primera necesidad.

«La vivienda siempre ha sido una fuente de financiación para las distintas administraciones pero en un bien de primera necesidad como es la vivienda no ha lugar», asegura su presidente, Juan Antonio Gómez-Pintado, en una entrevista con la Agencia EFE después de revalidar su cargo durante otro mandato. Por poner un ejemplo, se podría recuperar el IVA reducido en la compraventa de vivienda del 6 %.

«En Madrid, Barcelona, Sevilla o Málaga solo la inversión que representa el suelo y los impuestos es más del 60 %, queda muy poco margen de maniobra», insiste.

Además, lamenta que hayan desaparecido las ayudas que se daban a la compra de vivienda y se hayan dirigido todo al alquiler, que siendo necesario un mayor desarrollo, no puede ser que gente que quiere adquirir una casa tenga que vivir de alquiler porque se ven expulsados de la compra.

Vamos a ver verdaderos dramas con el alquiler

Advierte además de que en el alquiler se van a ver «verdaderos dramas» los próximos años teniendo en cuenta la evolución de las pensiones y el precio de los arrendamientos, que no van a poder sufragar.

Según un estudio realizado, y que han presentado a las administraciones, habrá pensionistas que tengan que dedicar el 120 % de su renta disponible al pago del alquiler de aquí a 20 años.

Además, insiste en el modelo «Help to buy» con el que el Estado puede avalar a jóvenes en la compra de vivienda cuando no tienen capacidad de ahorro pero sí de pago, lo que calculan que podría beneficiar a 200.000 personas. «Aunque algunas comunidades han intentado ponerlo en marcha pero siempre han tenido la negativa de Hacienda», apunta.

La burocracia impide que haya suficiente suelo

Los promotores piden rebajas de impuestos en la vivienda, que suponen un 25 %
Bloques de viviendas en construcción. EFE/Mariscal

Uno de los principales problemas es la falta de suelo finalista para hacer vivienda, que Gómez-Pintado achaca a la excesiva burocracia con un exceso de regulación «tremendo» que no va en favor de la seguridad jurídica y que entorpece, dificulta y supone una tardanza de 10-12 años.

En este sentido, urge para que se mejoren y digitalicen los procesos y se flexibilice que algunos suelos puedan cambiar de uso cuando este ha quedado obsoleto. «Más disponibilidad de suelo es lo que haría bajar los precios», asegura el presidente de APCE, que cifra la producción saludable de España entre 150.000 y 200.000 viviendas (Ahora estamos en unas 90.000 viviendas terminadas).

600.000 viviendas vendidas en 2022

A falta de unas semanas para que acabe 2022, considera que ha sido un buen año con unas 600.000 compraventas: «a pesar de que todo el mundo preveía una catástrofe no ha afectado ni la inflación ni la subida de tipos de interés».

También destaca que la compra de vivienda por parte de extranjeros cerrará en máximos (un 12-14 % de las ventas totales) con muchos de ellos optando por España para teletrabajar.

No hay un cambio de signo, pero sí más prudencia

Así lo entiende el presidente de la patronal, que reconoce que en este contexto la prioridad de las compañías es proteger la caja y lanzar proyectos en primeras ciudades donde saben que tienen garantizada la comercialización. En aquellos mercados donde puedan tener más dudas alguna puede tomar la decisión de paralizar o ralentizar el comienzo.

En obra nueva reconoce que no hay necesidad de bajar precios porque todo el ejercicio que viene está hecho, así como la mitad de 2024. Es más, el desequilibrio entre oferta y demanda podría provocar subidas de entre el 2-4 %. Otra cosa es la segunda mano, donde puede haber bajadas leves. No prevé, sin embargo, que la subida de los tipos de interés sea un problema.

«La vivienda es a donde regresamos cuando hay incertidumbres, siempre ha sido un valor refugio», asegura Gómez-Pintado, que insiste en que hay que desatascar una demanda embalsada de 2 millones de viviendas.