Luis de Guindos: «¿Fin de la abundancia? No me quiero poner dramático»

Valladolid, 12 sep (EFE).- El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha rechazado este lunes aplicar el dramatismo a la situación económica actual, ya que en el caso de la inflación se ha mostrado optimista con la posibilidad de reconducirla «claramente» en 2023: «¿Fin de la abundancia? No me quiero poner dramático».

De Guindos ha respondido así en Valladolid, en un desayuno informativo organizado por el diario El Norte de Castilla, al ser preguntado por las palabras pronunciadas por el presidente francés, Emmanuel Macron, sobre el fin de la abundancia, ya que el exministro español ha reconocido que el escenario a corto plazo, hasta final de 2022, es «muy complicado», pero hay elementos como la recuperación del nivel de renta previo a la pandemia y los datos de empleo que son puntales de la futura recuperación.

En el caso de España, pese a tener una inflación superior a la media europea y no haber recuperado aún los niveles de renta previos a la pandemia, De Guindos ha expresado su «muchísima confianza en la evolución de su economía», porque «tiene muchas ventajas», como un «sector financiero saneado», en contra de lo que ocurrió en 2010, y tiene una «economía competitiva» que se refleja en datos como los de exportaciones.

«Hay desaceleración, habrá unos trimestres malos, pero si no cometemos errores de política económica, no tenga dudas de que la economía europea volverá a crecer en los próximos años», ha afirmado De Guindos, quien se ha referido a varios escenarios en función de la evolución de factores como la invasión de Ucrania por parte de Rusia y la crisis energética asociada.

No obstante, ha reconocido que el BCE tiene también previsto un escenario negativo basado en la posibilidad de que exista un corte total del suministro del gas ruso hacia Europa, que sí implicaría una recesión cercana al 1 por ciento y un incremento aún mayor de la inflación, aunque ha insistido en que el escenario central es el que marca seguir igual con la inflación y bajo crecimiento hasta final de 2022, y abordar 2023 con bajadas de precios y crecimiento bajo, pero sorteando la recesión.

Preguntado por esos «errores» políticos que en su opinión deben evitarse, De Guindos ha pedido evitar una «política fiscal expansiva», especialmente en países como España con una deuda pública elevada tras la pandemia, por lo que ha pedido que las bajadas de impuestos sean «selectivas, temporales y dirigida a grupos vulnerables» de la población, ya que son los más afectados por la inflación.

En segundo lugar, el vicepresidente del BCE ha prevenido del efecto negativo que en su opinión tendría una «espiral de salarios-precios», en referencia a posibles subidas salariales vinculadas al IPC, que ha señalado como origen de una «pérdida de competitividad».

Pero De Guindos ha insistido en que, más allá de la situación «muy complicada» y cargada de «incertidumbre», hay palancas económicas suficientes para que Europa remonte de esta crisis, que ha rechazado comparar con otras precedentes como la del petróleo de los años 70, la financiera o la de la pandemia, al entender que hay elementos aprendidos que ayudarán a superarla mejor.

Entre las herramientas disponibles, pese a tener su origen en la respuesta a la pandemia de la covid, De Guindos ha elogiado la «señal de solidaridad» interna en Europa que suponen los Fondos Next Generation, sobre los que ha llamado a tener un «proyecto de país».

Sobre las últimas subidas de tipos de interés articuladas por el BCE, De Guindos ha rechazado anticipar hasta qué nivel llegarán y ha tirado de dialéctica futbolística y de la teoría del entrenador de su equipo preferido, el Atlético de Madrid del Cholo Simeone, para afirmar que para este tema irán «partido a partido, reunión a reunión», para analizar cada contexto.EFE