El presidente francés, Emmanuel Macron. EFE/EPA/Yoan Valat

Macron se queja de la «mala sorpresa» de la aplicación provisional del acuerdo de Mercosur

París (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, se quejó este viernes de la «mala sorpresa» que ha supuesto para su país el anuncio por la Comisión Europea de que ha decidido la aplicación provisional del acuerdo comercial con Mercosur, y advirtió de que París se mantendrá vigilante para que se cumpla lo negociado en los últimos meses.

En una declaración durante una comparecencia ante la prensa con ocasión de la visita del primer ministro esloveno, Robert Golob, Macron denunció una decisión «unilateral» del Ejecutivo comunitario, y dijo que así asume «una gran responsabilidad» en primer lugar con los agricultores que habían manifestado su inquietud ante el acuerdo.

A su parecer, los europeos no les han dado «la visibilidad necesaria», en un momento en que se está empezando a negociar sobre la futura Política Agraria Común (PAC), y ahora con esta aplicación provisional «se les añade incertidumbre».

MACRON SE QUEJA APLICACION MERCOSUR
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. EFE/EPA/Olivier Matthys

Para el presidente francés, la Comisión Europea «no ha respetado debidamente» a los ciudadanos europeos y a sus representantes al no haber esperado a que el Parlamento Europeo ratificase el acuerdo UE-Mercosur, que además antes de que se someta al voto de la Eurocámara está pendiente de que se pronuncie el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Advierte que estarán «vigilantes»

Advirtió de que ahora «estaremos vigilantes» para que «se respete lo que hemos negociado duramente estos últimos meses», en concreto el mecanismo de salvaguarda y las cláusulas espejo para que no entren en el mercado europeo productos agroalimentarios sudamericanos que no se hayan sometido a las mismas reglas sanitarias o ecológicos que tienen que cumplirse en la UE.

Se refirió en particular a los «pesticidas identificados» y reclamó a ese respecto un reforzamiento de los controles sanitarios en las fronteras de la UE y en países terceros.

«Seremos intratables en el respeto de las reglas», subrayó antes de recordar que en los últimos años se han endurecido las reglas para los agricultores europeos y hacer hincapié en que nunca defendería un acuerdo que fuera laxista con los productos que llegan del exterior y duro con los productores locales.

A su juicio, eso «es incoherente para el consumidor europeo y criminal para la soberanía europea», en una clara crítica del acuerdo al que Francia se ha opuesto de principio a fin.

Leyen: proceso fluido y transparente

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen justificó este viernes la entrada en vigor provisional explicando que había tratado esa cuestión en las últimas semanas con los Estados miembros y con los miembros del Parlamento Europeo.

Precisó que seguirá «colaborando estrechamente con todas las instituciones de la UE, los Estados miembros y las partes interesadas para garantizar un proceso fluido y transparente» en la aplicación de este acuerdo, que se ha negociado durante más de 25 años y creará un mercado de 720 millones de personas.

Formalmente el Ejecutivo comunitario puede hacerlo una vez que ha habido ratificaciones por la otra parte, en concreto las de Argentina y Uruguay, sin esperar a que se pronuncie la Eurocámara, cuyo voto tendrá que esperar a que dictamine el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Francia, que se ha opuesto desde el proceso negociador del acuerdo porque considera que algunos sectores de su agricultura saldrán muy perjudicados (en particular los de la carne de vacuno y de pollo, así como el de la remolacha de azúcar), había enviado varios mensajes en las últimas semanas a Bruselas para que no se decantara por la aplicación provisional.