Bruselas (EFE).- El producto interior bruto (PIB) de la eurozona se expandió un 1,4 % en 2025, cinco décimas más que en el ejercicio anterior pero una menos de lo calculado previamente, según los últimos datos publicados este viernes por la oficina comunitaria de estadística Eurostat.
La actualización del comportamiento de la economía de Irlanda en el último cuatrimestre del pasado año explica esta menor estimación. En concreto, el PIB irlandés cayó un 3,8 % entre octubre y diciembre, frente a la disminución del 0,6 % que se calculó con anterioridad.

Este cambio también provoca una menor expansión del PIB de la eurozona en el cuarto trimestre de 2025, en el que se estimaba un incremento del 0,3 %, que ahora se convierte en un aumento del 0,2 %, una décima menor.
Con todo, el crecimiento económico del 1,4 % observado en el ejercicio de 2025 supone una aceleración con respecto a la expansión de 2024, cuando el PIB creció un 0,9 %, y de 2023, en el que el incremento fue del 0,4 %.
En el conjunto de la UE, el PIB se expandió un 1,5 % en 2025, un porcentaje que es también una décima inferior a lo previsto inicialmente por Eurostat, pero cuatro décimas mayor que la tasa de 2024 (1,1 %) y once más que en 2023 (0,4 %).
Estas cifras contrastan, no obstante, con los fuertes crecimientos registrados los dos años anteriores, cuando las economías del bloque comenzaban la recuperación posterior a la pandemia con tasas positivas del 6,4 % en 2021 en ambas zonas y del 3,6 % en la zona euro y el 3,5 % en la UE en 2022.
Consumo de los hogares
En el último trimestre de 2025, el consumo de los hogares fue el principal factor de crecimiento del PIB en la eurozona (con un incremento del 0,4 % en relación al trimestre anterior que aporta dos décimas al resultado final), seguido del gasto público (0,5 % y una décima de aportación) y la inversión pura o formación bruta de capital (0,6 % y otra décima positiva).
En cambio, la economía de la eurozona se vio lastrada en los últimos tres meses del año por el saldo comercial y la variación de existencias, que restaron cada uno una décima al crecimiento trimestral, que se situó en un 0,2 %.
El mismo patrón se observó en el conjunto de la UE, con aportaciones positivas del consumo privado (tres décimas), el gasto público (dos décimas) y la inversión pura (una décima); y negativas del saldo exterior (una décima) y de la variación de existencias (dos décimas), para una expansión trimestral también del 0,2 %.
España, al frente de las grandes economías
Por países, los últimos datos de Eurostat confirman que España fue el que más crecimiento registró en el último trimestre de 2025 entre las grandes economías del bloque, con un incremento del 0,8 %, superior al 0,3 % observado en Alemania e Italia y al 0,2 % de Francia.
En general, Malta lideró el crecimiento económico del club con una tasa del 2,1 % en los últimos tres meses del año, por delante de Lituania (1,7 %), Croacia y Chipre (1,4 %), Polonia (1 %), Portugal (0,9 %), España, Grecia y Bulgaria (0,8 %), Chequia y Letonia (0,6 %), Países Bajos y Suecia (0,5 %), Eslovenia y Finlandia (0,4 %) y Alemania, Italia y Eslovaquia (0,3 %).
Por su parte, Francia, Dinamarca y Hungría registraron tasas trimestrales de crecimiento idénticas a la media comunitaria (0,2 %) y por debajo de ese promedio se situaron Bélgica (0,1 %) y Austria (0 %); así como Estonia y Luxemburgo (-0,1 %), Rumanía (-1,9 %) e Irlanda (-3,8 %).


