Reciclar redes de pesca, un reto difícil para pequeños pescadores de Chile

Iñaki Martinez Azpiroz |

Santiago de Chile (EFE).- La industria pesquera chilena recicla desde hace años toneladas de redes de plástico anuales, pero el reciclaje no llega a los miles de pequeños pescadores que carecen de los recursos de la pesca macro para evitar que sus redes acaben quemadas o en el vertedero una vez usadas.

En la caleta donde trabaja Julio, un pescador artesanal de la ciudad chilena de Valparaíso, las redes de pesca inservibles se acumulan a la espera de ser llevadas al vertedero; nadie las recicla: «Sería bueno que se llevasen las redes para que tuvieran otro uso», dice a EFE.

La industria pesquera chilena recicla desde hace años toneladas de redes de plástico anuales, pero el reciclaje no llega a los miles de pequeños pescadores que carecen de los recursos de la pesca macro para evitar que sus redes acaben quemadas o el vertedero una vez usadas.
Pescadores recogen redes de pesca del mar en la Caleta el Membrillo, en Valparaíso (Chile). EFE/Adriana Thomasa

La respuesta de Julio se repite entre todos los pescadores preguntados por EFE sobre el paradero de sus redes de plástico cuando se deshilan y son inservibles para seguir pescando.

«Hecha la pesca, llega el camión de basura y la red va al vertedero; no hay una política para reciclarlas, nadie se ha preocupado, es un tema latente que tenemos los pescadores, pero la autoridad hace oídos sordos», afirma a EFE otro pequeño pescador de Valparaíso, Manuel Rojas.

Comodidad del plástico

Antiguamente, las caletas de los pescadores artesanales se llenaban de personas hilando las redes fabricadas con hilo, que se podían reutilizar una y otra vez reparando los nudos desatados; esa tradición desapareció con la llegada de las redes de plástico, que ahorraban tiempo, pero tienen el inconveniente de que no se pueden reparar.

«Todos los viejos se ponían a hacer redes, pero hoy en día ya no», recuerda en declaraciones a EFE otro pescador artesanal de Valparaíso, Tito Contreras, quien remarca que adoptaron las redes de pesca para no gastar tantas horas reparando los nudos.

Las actuales redes de pesca están fabricadas mayormente por una fina red formada por filamentos de plástico pegados entre sí, sin nudos, y apenas tienen una vida útil de entre un par de días y hasta las tres semanas, dependiendo de los daños que sufran.

Chile es el segundo país de Latinoamérica que más pescado produce, después de Perú, y es de los primeros productores en el mundo de especies concretas, como el salmón, solo superado por Noruega; en el sector de la acuicultura, Chile también concentra el 34 % de la producción en América, según datos de Naciones Unidas.

Avances en la pesca macro

La ausencia de reciclaje de las redes de la pesca micro contrasta con los avances que ha hecho la industria pesquera macro para dar una segunda vida al plástico de sus redes.

La asociación gremial de la industria pesquera Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca) impulsa desde hace cinco años una iniciativa que convierte las redes de pesca inservibles en juguetes, alfombras u otros objetos fabricados con plástico, tal y como explica a EFE el gerente de la organización, Héctor Bacigalupo.

El programa de Sonapesca recoge las redes de los pesqueros industriales, y los deriva a empresas especializadas en reciclarlas.

El éxito de la iniciativa llevó al gremio a exportar la idea a otros países de Latinoamérica a través de la Alianza Latinoamericana para la Pesca Sustentable, y está presente en Panamá, Perú, Argentina, Ecuador y México; en total, se reciclaron ya 6.000 toneladas de redes sumados los esfuerzos de Chile y esos países.

Los pequeños, sin alternativas

Con el objetivo puesto en la pesca artesanal, Sonaspeca comenzó un proyecto piloto en varias caletas de Chile de pequeños pescadores para aprovechar el plástico de sus redes, pero el reciclaje está lejos de ser generalizado en la pesca micro.

Los pescadores artesanales entrevistados por EFE muestran el deseo de que sus redes se reutilicen para fabricar otros objetos, pero recalcan que ellos solos no tienen capacidad para reciclar las redes, que requiere organizar un sistema a una escala mayor.

Ni empresas ni gremios ni gobiernos, nadie ha ofrecido una alternativa para gestionar sus residuos de la pesca micro, como Julio, que es consciente de la importancia de cuidar la naturaleza: «Sería bueno que reciclasen las redes para no perjudicar el medioambiente, porque en el basurero la red de plástico contamina igual», critica el pescador.