Bucarest (EFE).- El Ejército rumano continúa este miércoles con los trabajos de ingeniería para tratar de elevar el nivel del Danubio e impedir así el apagado total dentro de una semana de su única central nuclear, que proporciona el 20 % del consumo eléctrico del país, debido a la escasez de agua para refrigerar sus reactores.
Tras dinamitar el lunes rocas en el fondo del río, han comenzado los preparativos para hundir, entre hoy y mañana, cuatro barcazas cargadas de piedras que se esperan eleven el nivel del río, en mínimos históricos debido a la sequía y el calor extremo.
Los especialistas afirman que, tras la voladura, el nivel del agua experimentó un ligero aumento de dos centímetros, que ha dado una breve ventana de tiempo para mantener operativa la central, que el pasado día 28 ya tuvo que desconectar uno de sus dos reactores.
«Si la operación para hundir las barcazas fracasa, tendremos que parar en 5 ó 7 días. Si la operación tiene éxito, significa otros 5 o 6 cm y dos o tres días más de funcionamiento», ha declarado el director de la central nuclear de Cernavoda, Romeo Urjan, a la emisora Antena 3.
Los ingenieros confían en que al hundir las barcazas se logre dirigir más caudal libre de sedimentos hacia Cernavoda.
Las obras tienen lugar mientras los expertos adelantan que el caudal del Danubio a su entrada a Rumanía bajará hasta los 1.350 metros cúbicos por segundo, por debajo del mínimo histórico de 1.400 metros cúbicos por segundo registrado en 1985.
El promedio histórico en el mes de agosto es de de 3.900 metros cúbicos por segundo.







