Un barco llevará 2.300 m3 de agua al día desde Bilbao a Bermeo por la sequía

Ribadavia (Ourense), 8 ago (EFE).- El ayuntamiento de Ribadavia (Ourense) atraviesa una situación crítica por la escasez de agua en el municipio, que ha llevado al gobierno local a repartir obligatoriamente agua entre los vecinos más afectados por la falta de suministro.

El descenso de las reservas en los embalses gallegos empieza a preocupar en el interior de la comunidad. En consecuencia, algunas localidades han empezado a tomar medidas para paliar la bajada del caudal de algunos ríos y poder garantizar el abastecimiento de la población de cara al final del verano.

"Es la primera vez que pasa algo así. Hay zonas donde no han tenido que cortar, pero en otras zonas de la parte de abajo no tenemos agua; nosotros llevamos 48 horas sin agua", comenta a Efe Merchi, vecina de Ribadavia, quien no es optimista ante la previsión de sequía prolongada.

Con el agua restringida, ha optado por ir a ducharse a casa de una amiga que todavía tiene para compartir. "La solución, como no llueva, no la hay", opina. Como ella, otros observan con preocupación este panorama.

"El mundo nos va a cobrar lo que le debemos, el río está seco y no circula ni el caudal mínimo", reflexiona Merchi a modo de portavoz y reclama soluciones destinadas a hacer frente a la falta de agua para poder cubrir las necesidades básicas.

El ayuntamiento de Ribadavia ha sido uno de los que ha aplicado medidas más drásticas: desde el jueves hay parones de suministro de 23:00 a 07:00 horas y, en casos puntuales, aparte, otras limitaciones horarias, con el fin de paliar la importante reducción del nivel del río Maquiáns.

"La situación está mal, llevamos muchos días sin agua", dicen este lunes "resignados" dos vecinos, que prefieren preservar su anonimato y que acudieron iniciada la semana a la oficina de Aqualia para coger garrafas.

"Nosotros somos tres o cuatro en casa, ¿qué haces? Si no te puedes duchar ni hacer nada", espetan al instante otros dos lugareños que han hecho cola para coger agua.

La solución para ellos pasa, a modo de parche, por realizar nuevas captaciones en otros ríos, como el Miño, mientras se encomiendan a la lluvia.

Si no hay precipitaciones en las próximas semanas, advierten, lo único que va a quedar "es miseria".

"Son muchas horas con el agua cortada, la situación está muy mal", corrobora Carlos, quien trata de capear esta carencia con garrafas y lo que coge del río.

Los establecimientos de hostelería también han empezado a notar la escasez.

"De momento va habiendo agua, hoy pudimos poner el lavavajillas, pero ayer ni eso, hay vecinos que no tienen ni gota", reconocen en un bar situado a la entrada de esta villa.

Ante la compleja situación, el consistorio ha adoptado hoy más acuerdos, el primero, relativo a garantizar el suministro de agua a "toda" la población de todos los núcleos por tramos horarios, de 13 a 15:00 y de 20:30 a 23:00.

Y, de forma complementaria, fuentes municipales han asegurado a Efe que están trabajando con técnicos para intentar realizar un bombeo "provisional y transitorio" en el río Avia, por ser menos complejo que una captación en el Miño.

"Este no es un problema exclusivo de Ribadavia. Llevamos meses trabajando en buscar soluciones, a través de bandos municipales y la puesta en marcha de medidas", ha afirmado el equipo de gobierno.

En O Barco de Valdeorras, también en Ourense, han decidido cerrar las fuentes prescindibles en horario nocturno y suprimir el riego de jardines públicos.

Se trata de una medida temporal, "con el fin de realizar un control del consumo que se registra en horario nocturno" a la espera de instalar un nuevo sistema de bombeo en el depósito municipal con mayor capacidad "para poder afrontar con garantías el suministro durante los próximos meses", explican en un comunicado.

Del mismo modo, el ayuntamiento ourensano de Cortegada hizo pública este fin de semana la decisión de proceder al corte de suministro "a partir de las once de la noche" ante el "consumo excesivo" de agua.

Desde este ayuntamiento han exigido a sus vecinos que limiten el suministro de agua potable "para uso doméstico, quedando prohibido para cualquier otro", como puede el llenado de piscinas, el riego de jardines o huertos y el lavado de coches.

De hecho, han amenazado con nuevos cortes diurnos si "persiste" el malgasto y han vuelto a apelar a la "responsabilidad" de toda la población ante la alarmante "escasez de agua que estamos sufriendo debido a la sequía".

Por Lorena Rodríguez de la Torr