València quiere probar ya en abril la semana laboral de 4 días y 32 horas

València, 14 sep (EFE).- València podría acoger una prueba piloto de la semana laboral de 4 días y 32 horas en abril de 2023, del lunes 10 de abril al lunes 1 de mayo, para conocer la respuesta que tiene esta experiencia, según la propuesta trasladada por el alcalde, Joan Ribó, a Cámara Valencia y a CEV-Valencia.

Ribó ha planteado trasladar la condición de día no laborable de la festividad local de San Vicente Mártir al mes de abril puesto que, con este traslado, ese mes tendría cuatro semanas completas de cuatro días laborables. En ningún caso afectaría a la fiesta de San Vicente porque en 2023 cae en domingo.

Se trata de un primer contacto sobre la reducción de la jornada laboral y en los próximos días se reunirá también con los sindicatos, según informan fuentes municipales.

Según el alcalde, esta prueba piloto permitirá investigar y avanzar en reducir la jornada laboral, «un paso adelante para cualquier trabajador».

Ribó se ha reunido con el presidente de Cámara Valencia, José Vicente Morata, y la presidenta de CEV-Valencia, Eva Blasco, a quienes ha trasladado la posibilidad de poner en marcha en València la experiencia piloto de una semana de cuatro días y 32 horas.

En las fechas propuestas, coincide que hay tres lunes en que no hay trabajo -Lunes de Pascua, San Vicente Ferrer y el Día del Trabajo- y el Ayuntamiento quiere ver «qué pasará a la ciudad» con la jornada de cuatro días, sin entrar en ningún tipo de negociación colectiva entre trabajadores y empresarios, una cuestión que no es competencia municipal.

Ribó se ha referido expresamente a sectores como la restauración, el turismo, el transporte -la EMT- y a sectores industriales que están trabajando telemáticamente o por objetivos, sistemas en los que el tiempo «no es un factor determinante».

El presidente de Cámara Valencia, José Vicente Morata, ha asegurado que se debe estudiar los beneficios y costes para las empresas de esta medida. Ha señalado que cada vez hay más empresas del ámbito tecnológico que deciden venir a València y en las que su organización del trabajo puede ser diferente a la tradicional.

Para Morata, es importante hacer una valoración de la semana laboral de cuatro días para que las empresas que ya lo pueden hacer, así lo decidan.

Por su parte, la presidenta de CEV-Valencia, Eva Blasco, ha afirmado sobre la posibilidad de trasladar la festividad de San Vicente Mártir que primero hay que comunicarlo a los sectores económicos a los que representa para que emitan su opinión.

«La valoración, en principio, es que es una festividad que debe estar en alguno de los 365 días del año y, por lo tanto, es una propuesta a estudiar y que puede ser valorada positivamente. Lo fundamental es ver cómo se articula, sobre todo la oferta comercial», ha explicado.

Blasco considera necesario hablar con los principales sectores, el comercio y posiblemente también el transporte, para ver cómo articular esta propuesta.

En la Cumbre Internacional sobre Reducción del Tiempo de Trabajo que València acogió el pasado mes de mayo, organizada por la Generalitat y el Servicio Valenciano de Empleo y Formación, Labora, el alcalde ya anunció la intención de que la ciudad fuera pionera en el debate sobre una nueva regulación de la jornada laboral.

Ribó anunció entonces la apertura de un proceso de diálogo con la Generalitat, los agentes sociales, las entidades vecinales y las instituciones para probar la experiencia piloto de la jornada laboral de 4 días y 32 horas semanales.