El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. EFE/Pepe Torres/Archivo

Israel y Palestina, destinos del primer viaje internacional del presidente tras su investidura

Madrid (EFE).- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viajará este jueves, 23 de noviembre, a Israel y Palestina en el que será el primer acto de su agenda internacional tras ser investido de nuevo como jefe del Ejecutivo.

Sánchez, que viajará junto al primer ministro de Bélgica, Alexander de Croo, se reunirá en Jerusalén tanto con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, como con el presidente de ese país, Isaac Herzog, mientras que en territorio palestino lo hará con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas.

España tiene en la actualidad la presidencia del Consejo de la UE y Bélgica tomará ese testigo a partir del 1 de enero, por lo que la presencia de ambos líderes en Israel y Palestina pretende trasladar la posición de la UE a los líderes de ambos países.

En las conversaciones de los dirigentes europeos, israelíes y palestino analizarán el impacto del ataque terrorista perpetrado por Hamás contra Israel el pasado 7 de octubre y la crítica situación humanitaria en la Franja de Gaza.

Sánchez añade Egipto a su gira

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha añadido una visita a Egipto en la gira . El viernes será en El Cairo con el presidente egipcio, Abdel Fattah Al Sisi, y con el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Aboul Gheit.

El presidente del Gobierno y el primer ministro belga pretenden exponer en sus reuniones la posición de la UE a los líderes israelí y palestino.

En sus conversaciones analizarán el impacto del ataque terrorista perpetrado por Hamás contra Israel el pasado 7 de octubre, donde murieron 1.400 israelíes, y la crítica situación humanitaria en la Franja de Gaza.Abordarán la protección de todos los civiles, la liberación incondicional e inmediata de los rehenes, el acceso de la ayuda humanitaria a la franja de Gaza, el respeto del Derecho Internacional Humanitario y la búsqueda de una solución política duradera para la región, basada en dos Estados, Israel y Palestina, que coexistan en paz y seguridad.

Una solución basada en dos Estados, Israel y Palestina

Las conversaciones se centrarán sobre el terreno en la protección de todos los civiles, la liberación incondicional e inmediata de los rehenes, el acceso de la ayuda humanitaria a la franja de Gaza, el respeto del Derecho Internacional Humanitario y la búsqueda de una solución política duradera para la región, basada en dos Estados, Israel y Palestina, que coexistan en paz y seguridad.

Esa es la propuesta que viene defendiendo Sánchez en todas sus intervenciones, y para avanzar en ese objetivo abogó en la última reunión del Consejo Europeo por que se pueda celebrar en unos meses una conferencia de paz sobre Oriente Medio.

Una iniciativa que fue asumida por todos los líderes de la Unión Europea y que intentarán que se pueda convertir en realidad.

Desde el primer momento, el jefe del Ejecutivo ha condenado con rotundidad el ataque terrorista de Hamás a Israel el pasado 7 de octubre y ha reconocido el derecho de este país a la legítima defensa, pero también le ha pedido que permita la entrada de ayuda humanitaria en Gaza.

Trasladó directamente esa petición a Netanyahu en una conversación telefónica que mantuvieron el pasado 22 de octubre, un día después de participar en Egipto en una cumbre internacional sobre el conflicto entre Israel y Hamás y durante la que se reunió con Mahmud Abbas.

Sánchez se compromete a reconocer a Palestina

A la situación en Oriente Medio se refirió también en el debate de su investidura como presidente, ya que se comprometió a trabajar tanto en España como en Europa para que se reconozca a Palestina como un estado.

Además, reprochó al primer ministro de Israel su estrategia ante el conflicto con Hamás porque dijo que su respuesta “desproporcionada y equivocada” a los ataques no garantiza la seguridad de los ciudadanos israelíes.

De la misma forma, aprovechó para elogiar la decisión adoptada la pasada semana por el Consejo de Seguridad de la ONU (que Estados Unidos permitió con su abstención) de exigir a Israel pausas humanitarias amplias para permitir la entrada de ayuda humanitaria.