Madrid (EFE).- El Gobierno ha reactivado el reconocimiento en la Unión Europea de las lenguas cooficiales como el catalán, uno de los temas pendientes con Junts, a pocos días de la reunión del lunes donde Carles Puigdemont y el resto de la cúpula de la formación independentista decidirá si mantienen su apoyo a Pedro Sánchez.
Los gobiernos de España y Alemania han acordado este viernes iniciar conversaciones bilaterales para dar una respuesta a la petición española de que las lenguas oficiales distintas del español, como el catalán, sean reconocidas como oficiales en la Unión Europea.
Este asunto fue uno de los compromisos adquiridos con Junts por parte del Gobierno al inicio de la legislatura y la formación que lidera Carles Puigdemont no olvida que sigue pendiente.
Este movimiento por parte del Gobierno llega a pocos días de la reunión que el presidente de Junts, Carles Puigdemont, celebrará el lunes en Perpiñán (Francia) junto al resto de la ejecutiva del partido para decidir si mantiene su apoyo a Sánchez, tras el pacto de investidura firmado con el PSOE.
Junts no descarta además la posibilidad de convocar una consulta a la militancia para refrendar la decisión final, que la tomará la cúpula del partido.
El Gobierno reconoce que hay que intensificar el diálogo
Ante las amenazas de ruptura por parte de Junts, la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha subrayado este viernes que están cumpliendo los acuerdos con las fuerzas que apoyaron la investidura de Sánchez y que así continuará en lo queda de legislatura.

Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno de España, María Jesús Montero, ha admitido que tienen «necesidad de intensificar el diálogo» con Junts, aunque también ha asegurado que están cumpliendo con los compromisos pactados en la medida de lo posible.
«Aquellas cuestiones que tenemos comprometidas con Junts y dependen de nosotros, se han desarrollado o están en trámite, y las que dependen de terceros, pues estamos también trabajando en que se puedan cumplir», ha señalado.
Más allá de la oficialidad del catalán en la Unión Europea, otros asuntos pendientes con Junts son la aplicación de la amnistía a Puigdemont, a la espera de la decisión del Tribunal Constitucional, y la delegación de las competencias de inmigración a Cataluña, que fue tumbada en el Congreso con el rechazo entre otros de Podemos.
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, espera «responsabilidad» ante el debate que afronta Junts el próximo lunes, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo el jueves desde Bruselas que tendrá una reunión con Puigdemont «cuando toque».
Una improbable moción de censura con el PP
El PP ha vuelto a alejar este viernes la posibilidad de presentar junto a Junts una moción de censura contra Sánchez, ya que la portavoz popular en el Senado, Alicia García, lo ha calificado de «política ficción» y «globo sonda».
Al respecto, el vicesecretario de Política Autonómica y Local del PP, Elías Bendodo, ha dicho que «los ruidos» sobre un posible pacto con Junts para una moción de censura no van a desviar a su partido de buscar soluciones para los problemas de los españoles.
La moción de censura tampoco es una posibilidad para el PSOE y, de hecho, el presidente del Principado, el socialista Adrián Barbón, cree que sería «surrealista» y algo «muy sorpresivo».
A los socios de Gobierno de Sumar no les preocupa el fantasma de la moción de censura ya que, como ha dejado claro el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, su mayor preocupación ahora es la vivienda.
Por su parte, Podemos ha quitado peso a las presiones de Junts porque, como ha recordado este viernes la eurodiputada de la formación morada, Irene Montero, solo Sánchez puede adelantar elecciones.
Y el PNV, otro de los socios de investidura de Sánchez, ha dicho en boca de su portavoz en el Congreso, Maribel Vaquero, que todos los partidos que sustentan el Ejecutivo tienen que tener claro «hasta dónde se puede tensar la cuerda».


