Condenan a pagar 7.676 euros a once jóvenes de despedida de soltero por provocar el retraso de un AVE

Madrid (EFE).- Once jóvenes que celebraban una despedida de soltero a bordo de un tren AVE han sido condenados a abonar a Renfe los 7.676 euros que la compañía tuvo que pagar a 216 viajeros que resultaron afectados por los 23 minutos de retraso provocados por su «comportamiento descontrolado».

En una nota, Renfe informa de que el juzgado de primera instancia nº 43 de Madrid les ha condenado a abonar íntegramente a Renfe los más de 7.600 euros que la compañía tuvo que desembolsar por el retraso del tren, a razón de unos 700 euros por cabeza.

Los jóvenes, que celebraban una despedida de soltero en un AVE Madrid-Málaga, se negaron a abandonar el tren en la estación de Córdoba, después de comportarse de manera descontrolada en la cafetería del tren, y según reproduce la sentencia, «alteraron de manera intensa el orden dentro del tren, gritando, cantando y golpeando las paredes».

El interventor les conminó a abandonar su actitud, pero los jóvenes persistieron, razón por la cual les pidió que abandonaran el tren en Córdoba.

La Policía desalojó al grupo de la despedida de soltero

Sin embargo, una vez en esta ciudad «los demandados aprovecharon para escalar de manera definitiva su fiesta particular en la cafetería del tren, donde se encontraban bebiendo, bailando, cantando y gritando a todo volumen y de manera totalmente descontrolada», añade el fallo.

Tuvo que ser la Policía Nacional la que desalojara al grupo, y la sentencia destaca que lo que determinó la demora fue «la necesidad del auxilio de la Policía Nacional para lograr que los codemandados bajaran del tren».

De ahí que el juzgado considere acreditada la responsabilidad civil de los jóvenes, y exime de culpas a Renfe, que «no está obligada a contratar personal de seguridad, ni puede cerrar la cafetería en perjuicio de otros viajeros, ni puede determinar, al tiempo en que se adquiere un billete de tren, si los viajeros tienen intención de celebrar algún evento en el interior del AVE».

Edición web: Rocío Casas