Desmantelan en España el mayor centro de producción de billetes falsos de 500

Madrid (EFE).- La Policía Nacional y los Mossos d’Esquadra han desmantelado el centro de producción más importante de Europa de billetes de 500 euros falsos. Este centro llegó a sacar de sus máquinas instaladas en La Nucía (Alicante) unos ocho millones de euros casi perfectos.

Los investigadores llegaron hasta los implicados por la compra de una bicicleta eléctrica en Barcelona con dos de estos billetes.

Fue lo que alarmó en agosto del año pasado a los agentes de las unidades de falsificación de moneda de ambos cuerpos que desde 2019 seguían la pista sobre la aparición de billetes de 500 falsos de una gran calidad.

Jorge Ruiz (i), inspector de la Policía Nacional y Sergi Sánchez, sargento jefe de la unidad de falsificación de moneda de los Mossos. EFE/ Javier Lizon

El reincidente falsificador y la cárcel de Picassent

Tras un año de investigaciones, sus pesquisas han concluido recientemente con la detención de 12 personas. Entre ellas están los seis principales implicados que, curiosamente, se conocieron años antes en la cárcel de Picassent (Valencia) cumpliendo condena por varios delitos.

El líder, Tomás M., es el experto impresor que ya en 2009 fue arrestado por falsificar también billetes de 500 euros. Traba amistad con los otros cinco reclusos; cuando logra la libertad en 2017 comienza a «reclutarles» para montar un nuevo laboratorio gráfico de falsificaciones.

La primera imprenta comienza a dar sus frutos pero Tomás tiene que parar a los tres meses la producción por la pandemia.

El coronavirus dificultó la compra a China de nuevos materiales como tintas, papel y hologramas de seguridad para hacer nuevas tiradas de billetes falsos.

La Policía Nacional y los Mossos d’Esquadra informan de la operación Casino que ha permitido desmantelar el laboratorio de billetes falsos de 500 euros más importante de Europa en la última década. EFE/Javier Lizon

Es entonces cuando el grupo decide trasladar su laboratorio a La Nucía (Alicante), cerca de la vivienda de Tomás, según han detallado a los medios de comunicación Jorge Ruiz, inspector de la Brigada de Investigación del Banco de España de la Policía nacional y Sergi Sánchez, sargento jefe de la unidad de falsificación de moneda de los Mossos.

Ruiz relata que los billetes incautados tienen un gran parecido a los que Tomás M. producía hace trece años, con la diferencia de que la calidad de estos es aún mejor porque las marcas de seguridad son aún más parecidas a las que tienen las billetes legales.

Pueden ser billetes de 9,7 sobre 10, apunta el sargento de los Mossos, que define como prácticamente «indetectable» la entrada de esta moneda en el circuito.

La compra de una bici y una mochila con 4,3 millones de euros en billetes

A mediados de agosto uno de los investigados acude a una tienda de motos y bicis en Barcelona para comprar una bici eléctrica con dos billetes de 500 falsos. Posteriormente el dueño acude a ingresar a su banco que detecta el fraude y llama las fuerzas de seguridad.

Los Mossos lo detienen con la sospecha de que puede llevarles a otros miembros de la red. Y así es porque otro de los integrantes, con miedo a ser también arrestado, decide desprenderse de una mochila con 4,3 millones en billetes.

Una bolsa que halla un vecino y que, ya en manos de los agentes, es analizada. Se encuentran las huellas de las seis personas que serían después detenidas y que ya han vuelto a ingresar en prisión por orden del juzgado de instrucción número 4 de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona).

Entre ellas, todos de nacionalidad española salvo un ciudadano albanés, figuran el sofisticado impresor que vivía en una urbanización de lujo en Altea (Alicante).

También la de un ciudadano con antecedentes por corrupción de menores que, antes de conocer al resto del grupo criminal, fue extraditado por Guatemala, a donde se había fugado para cometer los mismos delitos de pedofilia en un orfanato.

Una vez cumplió condena en Picassent era el encargado de viajar a China. Otros detenidos tenían como misión «colocar» los billetes que vendían en torno al 5% del valor de la moneda.

Los investigadores siguen tirando del hilo de esta red de falsificadores porque ya tenía negocios con una red de narcotraficantes de países del Este que le financiaban.

Los narcos ponían dinero para comprar material y el grupo les pagaba con unos billetes falsos con lo que presuntamente podrían adquirir grandes cantidades de droga sin la menor sospecha.

Edición web: Marina González