Los cuidados tienen manos de mujer y rostro de fatiga

Ana Rodrigo |

Madrid (EFE).- Casi la mitad de las personas que cuidan a mayores y dependientes son familiares y tienen rostro de mujer -el 88,5 %-, pero también de fatiga o estrés en muchos casos, ya que los cuidados se prolongan durante años.

Siete de cada diez llevan más de tres años realizando estas tareas invisibles dentro de los hogares, un periodo en el que se aparcan muchas de las actividades de ocio, las relaciones sociales y las familiares; pero no el trabajo, el 63 % mantiene una vida laboral activa.

La ONU declaró el 5 de noviembre el Día Internacional de las Personas Cuidadoras para concienciar y llamar la atención sobre la labor, muchas veces silenciosa, que día a día realizan millones de personas que cuidan de otras por su situación de dependencia.

Una mujer pasea con un hombre en silla de ruedas,, cuando se celebra el Día Internacional de las Personas Cuidadoras
Una mujer pasea con un hombre en silla de ruedas, en una imagen de archivo. EFE/Javier Etxezarreta

El cansancio, la fatiga, los dolores de espalda o articulares, la frustración, la impotencia, la depresión, la soledad, la culpa, la ansiedad y el estrés o el insomnio son sólo algunos de los principales problemas de salud que Cruz Roja detecta entre personas cuidadoras, a través de los programas de atención y respiro destinados a ellas.

Más de 6 horas al día dedica a estas tareas el 62 % de los cuidadores, muestra un estudio realizado por la entidad, lo que afecta a su tiempo libre (en un 82 % de los casos), a su vida familiar (70 %) y a sus relaciones sociales en general (70 %).

«Es necesario que las personas cuidadoras aseguren su propio bienestar, respetando el tiempo para cuidarse y descansar, realizando ejercicios de relajación, diciendo ‘no’ a demandas excesivas, conociendo la enfermedad de la persona que está a su cargo, y, sobre todo, pidiendo ayuda y dejándose también ayudar», explica Aurora González, responsable de los proyectos de «Atención a Personas Cuidadoras» y «Multicanal SerCuidadorA».

¿Quién cuida al cuidador?

Siete de cada diez cuidadores de personas mayores nunca ha recibido formación para desempeñar este tipo de atenciones, que consisten en muchos casos en el acompañamiento y cuidado de grandes dependientes o de personas que se encuentran en la última etapa de su vida, muestra una encuesta de la Fundación Pilares.

Su presidenta, Pilar Rodríguez, defiende la necesidad de sacarlas de la invisibilidad y para ello, opina que los cuidados deben situarse en el centro de la economía y de la sociedad.

«Hay un mayor número de mujeres que cuidan y tienen empleo, así como un ligero aumento en la incorporación de más hombres, sobre todo jubilados, «aunque el cuidado fuerte lo sigue haciendo la mujer».

Una mujer en silla de ruedas, cuando se celebra hoy el Día de las Personas Cuidadoras
Una mujer en silla de ruedas, en una imagen de archivo. EFE/ Kai Forsterling

La gerontóloga destaca la importancia de formar y apoyar a estas personas en su labor. «No es tarea fácil cuidar a una persona con discapacidad o a un gran dependiente y pese a que la ley prevé dar apoyo de respiro a estas personas, en pocas comunidades se ofrece».

Las mujeres cuidan, pero luego ¿quién cuida de ellas?, reflexionan los expertos, quienes coinciden en la necesidad de garantizar mejores pensiones para que ellas puedan hacer frente a los gastos que les generarán sus cuidados.

Los mayores piden mayor profesionalización

Según estimaciones del IMSERSO, para 2040 en España se necesitarán alrededor de 300.000 trabajadores más en el sector de los cuidados.

Un total de 68.252 personas son cuidadores no profesionales en el sistema de la dependencia, de los cuales el 88,6 % son mujeres y el 11,4 % son hombres.

La Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) reclama políticas públicas dirigidas a una mayor profesionalización del sector de los cuidados y una mejora de las condiciones salariales y de vida de las personas cuidadoras.